Durante los días 3 al 5 de junio de 2015, tuvo lugar en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), la primera conferencia internacional “Deuda, Bienes Comunes y Dominación”, en la que participaron representantes de numerosas redes y organizaciones del mundo, entre las que se destacan: Brasil, Uruguay, Colombia, Chile, Paraguay, Bolivia, Venezuela, Haití, España y Bélgica.

La Conferencia, organizada por la Asamblea por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, contó con la presencia destacada de Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz), y Nora Cortiñas (Madre de Plaza. Línea Fundadora), entre otros referentes sindicales y de los trabajadores, militantes e investigadores.

Uno de los paneles/debates destacados- coordinado por el CADTM- AYNA-, fue el de “Soberanía Popular: Producción agraria, deuda y la vinculación con los bienes comunes”, que pretendía poner en debate aspectos problemáticos centrales de la relación entre la deuda y los Bienes Comunes, que permita visibilizar los efectos que ella ejerce en tanto obstáculo fundamental para encaminarnos como sociedad hacia el Buen Vivir.

En el mismo, participaron Ana Broccoli (Ingeniera Agrónoma. Máster en Agroecología), Elsa Bruzzone (Especialista en Geopolítica, estrategia y defensa nacional), Miyriam Gorban (Lic. en Nutrición. Coord. Cátedra Libre Soberanía Alimentaria UBA), Liliana Parada (Agogada. Unidad Popular) y Javier Souza Casadhino (Ingeniero Agrónomo. Coordinador de la RAPAL), quedando más que claro, que las inversiones y tecnologías que se necesita para la extracción de bienes naturales (extractivismo), con sus devastadoras consecuencias ambientales y sociales en nuestras sociedades, necesitan de organismos que las financien. Conduciéndonos en tanto, a contraer deudas que someten al pueblo, a condiciones de pobreza y sometimiento. Habiendo entonces, una vinculación directa entre los bienes comunes, las deudas que contraemos, y la dominación que se ejerce (por parte de organismos de créditos financieros y empresas transnacionales de especulación financiera).

Por ello, es importante que la soberanía este en manos del pueblo, y que sea este quién decida lo que se come, lo que se produce, cómo producirlo y para quiénes producirlo. Es el pueblo quién debe tomar sus propias decisiones, y quien debe decidir sobre su matriz energética. Pero para tener una verdadera soberanía energética, alimentaria y sobre los bienes comunes, no debemos olvidarnos, que el ejercicio de la soberanía, es fundamentalmente, un ejercicio político.

La 1era Conferencia Internacional, propuso como horizonte la construcción de una campaña nacional, continental y mundial, para exigir, por un lado, la suspensión de pagos de las deudas odiosas e ilegitimas, contra el extractivismo y la dominación. Y por el otro, el impulso de una masiva consulta popular por la soberanía de los bienes comunes, como camino de los pueblos para el Buen Vivir.

Salomé Vuarant. Lic. en Ciencia Política. Argentina.
Especial para el Hebdolatino.ch