La desaparición forzada, uno de los puntos negros más fuertes de la administración de Peña Nieto en México, particularmente lo que ocurrió en Iguala, Guerrero con los normalistas de la Escuela Normal Rural de esta entidad federativa el 26 y 27 de septiembre de 2014.

Es impresionante lo que ocurre en México, ya, prácticamente a 7 años de la desaparición de 42 normalistas, porque apareció uno, hace mucho, lo que quiere decir, que no son 43, sino 42 los que aún no encuentran.

Y aquí aparece la primera de las muchas dudas, ¿Por qué no saben la verdad de lo que pasó? ¿Es o no el mismo ejército el que actúo en septiembre de 2014 y no se le puede “sacar” la verdad?, los que fueron detenidos y entrevistados, ¿Todos dicen mentiras?, ¿Dónde queda la “verdad histórica”?

Y así un sinfín de preguntas que nos hacemos los mexicanos y más los padres de los desaparecidos que siempre claman por una verdad que se les niega rotundamente. Al menos, eso parece, porque también podría ser política sucia todo esto.

La administración de López Obrador mencionó que sacaría a la luz todo lo que pasó ese 26 y 27 de septiembre de 2014, pero ya pasaron tres años de gobierno, ósea, la mitad del tiempo que tiene en el poder este señor y nada. Ni poniendo de fiscal del caso a uno de sus grandes amigos se ha podido lograr el objetivo. ¿Por qué está la situación así?

Se ha dicho tanto al respecto, pero, a Santiago Aguirre, director del centro de derecho humanos Miguel Agustín Pro Juárez, los resultados que se tienen en este gobierno no son los deseados, porque se prometió resolver el caso y hasta ahorita no se ha logrado el objetivo.

Tal vez ustedes recuerdan, que el entonces procurador de justicia a nivel federal Murillo Karam mencionó la “verdad histórica” donde inventó un sinfín de información para decir que los había incinerado en un río y que sus cuerpos se habían convertido en cenizas; en algún momento, en alguna entrevista, mencionó que estaba cansado y no lo hubiera hecho, porque los medios de comunicación, los que no eran oficiales, del gobierno, lo tomaron de bajada.

Ahorita se presume que uno de los colaboradores que participaron en ese caso de nombre Tomás Zerón, está prófugo de la justicia, se presume que está en Israel y acaban de darle una negativa a una petición de amparo para que no sea detenido por ese mismo caso; él era titular de la Agencia de Investigación Criminal en el sexenio de Peña Nieto, ahora es buscado por la justicia mexicana acusado de delitos de tortura, y desaparición forzada de personas y contra la administración de la justicia.

Apenas en México se deja ver ese tipo de problemas, son carencias tan amplias que apenas podemos creer que ocurra; porque cuando se tiene personal de inteligencia, un ejército y un equipo que nos cuesta tanto a los mexicanos, ¿Cómo es posible que no se haga justicia? Al fin y al cabo, es lo que se está buscando, la justicia en ese caso que ya es histórico y a siete años sin resolver. Hay otros más añejos, también sin solución, pero este, donde todavía falta por encontrar a 42 estudiantes y siguen mencionando que son 43…   … desde ahí andamos mal.

Haber cuándo encontramos solución a nuestros problemas, quién debe llegar al poder para resarcir lo que ha ocurrido por años en este país, porque seguimos con impunidad, seguimos con influyentismos y eso es poco sano para todos los que tratamos de hacer las actividades que nos tocan de manera tranquila.

Hacer lo que nos toca, es lo que debemos tener en mente, y hacerlo bien; es lo más sano para mejorar la perspectiva de México, aunque para muchos no sea el objetivo, somos más los que sí. Estoy seguro.

  Javier Salazar Rodríguez