La narración continúa … El último episodio trataba del artista contemporáneo Paulo Themudo y hoy, tengo el placer de escribir sobre un amigo y artista completo que se llama Alfonso Vásquez Unternährer.

Conocí a Alfonso en 2012 y es como si fuese ayer. He observado y escuchado mucho y aprendí mucho con él. Un ser interesante, un periodista, un intlectual cultivado, un comunicador innato, un escritor, un poeta, un artista contemporáneo, un activista cultural y una mente que viaja en la cola del cometa.

La carrera, el pasado y la experiencia de Alfonso hubiesen sido una biografía de 500 páginas. Dado que sólo tengo unas pocas líneas trataré, queridos lectores, de compartir con ustedes un poco de la vida y de la obra de este ciudadano del mundo.

img 1689 400Nació por casualidad en Argentina. Hijo de un diplomático chileno y de una madre suiza que vivían en un cambio constante de ciudad. A la edad de 3 años Alfonso fue a vivir a Chile; a 5 años, al Uruguay y luego a Ginebra. En 1970 su padre fue nombrado a París y una vez más la familia se muda.

Alfonso es un ser sin fronteras, polygloto de emociones. Comenzó a escribir sus primeros poemas y sus textos cortos a la edad de 8 años. Su corrector no era otro que el maestro Pablo Neruda. Su madre, atenta a las emociones, sentía el talento y la personalidad de su hijo. Uno de los primeros libros que Alfonso recibió fué “Mi mundo es la Luna”, lo que ha definido por completo el espíritu libre de nuestro artista.

A la edad de 16 años, el cordón umbilical parental se rompe y comienza a abrir sus horizontes y descubrir nuevos paisajes. Viaja en autostop atravesando toda Europa. De Grecia se va a España y a Marruecos, siempre escribiendo poemas y las impresiones de todos los lugares y las miradas.
En 1975 vive en Madrid cuando su vida dá un gran trastorno. Por razones familiares, su padre le pide de regresar a Chile. La situación política en el país no era fácil con Augusto Pinochet al poder, lo que comprometió la libertad de expresión y los derechos humanos fundamentales.

Alfonso estudió Historia y Periodismo en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), donde era conocido por su lucha por los derechos humanos. Fue Presidente del Movimiento Democrático de los Étudiantes y miembro de la Unión de Jóvenes Escritores, entidades que hacían la resistencia cultural. En esta época publicó la antología de poemas chilienos “Poesía para el camino”, que reunió a los jóvenes poetas.

En 1977 publica “Persona a Nadie” y “Llanto por el Que No Ha Muerto”, un estudio poético sobreimg 0033 García Lorca, que han sido censurados y quemados por la dictadura militar. Todavía hay algunos ejemplares que se mantienen bajo siete llaves.

En 1978, Alfonso fue incarcerado durante tres meses acusado de llevar a cabo actividades culturales y políticas fuera de las reglas impuestas por la rígida dictatura. Ha sido puesto en libertad gracias a la Vicaría da Solidariedad, de la Iglesia Católica, que trabajaba en acuerdo con la Teología de la Libertation en la resistencia a la dictadura.

En 1979, Alfonso regresó a París donde conoció a su amigo, el músico y compositor Eduardo Peralta, con quien formó una alianza que lo llevó a Bélgica y a Holanda. Eduardo y Alfonso tocaron y leyeron sus poemas y en 1981, participaron en el Festival Mundial de Poesía en Rotterdan.

En 1980 en Paris, el destino o la casualidad, escribió su poema “Tengo miedo” (Me temo) fundamentos de esperanza para un lector desconocido que sufría de un cáncer grave.
En 1982 Alfonso fue a India y al Nepal, siempre en busca de nuevas inpiraciones. Durante un año viajó por estos países pero su espíritu libertario y anarquista no se le fué de la mano frente a la condición humana local.

Todavia en la adolescencia, nuestro artista autodidacta aprendió a tocar la guitarra y se unió a la banda de Folk-Rock Joseph Blues Band, apareciendo en varios bares y conciertos en París. Brasil ha coloreado la vida de Alfonso.

En 1983 se mudó a Transcoso y Porto Seguro, a Bahía (noreste de Brasil), donde fundó una familia. Con el espíritu travieso, Alfonso se traslada a Florianópolis, Santa Catarina (al sur de Brasil), en un contexto místico y contemplativo que inspiró su carrera de pintor. Realizó la exposición “Cartas de Tarot” en la Universidad Federal de Santa Catarina y montó también, en el Centro Cultural de Florianópolis, una coreografía en tres actos sobre la creación del mundo.

dsc06379Su camino fue largo y regresó a Trancoso, donde finalmente produjo sus pinturas con colores fuertes y expresivos propios al estilo figurativo-realista mágico. Sus obras – un viaje en las formas y en la sensualidad – fueron expuestas en varias ciudades brasileñas. Al mismo tiempo que dejaba las marcas de tinta en las lonas, comenzó una carrera en el teatro, en el Circo Armengue con la comunidad de Trancoso que participaba como los actores. También fue profesor de historia en la escuela local.

Como ingeniero de luces, Alfonso trabajó con grandes nombres de la música brasileña como Elba Ramalho, Dominguinhos, Sandra de Sá, Lenine et Chico César. Alfonso ha vivido 20 años en Brasil, donde tuvo dos hijos y considera esta etapa de su vida como un segundo nacimiento, que consolidó la alegría familiar, el arte, el movimiento el ser y el por hacer.

Debido a questiones familiares, en 2003 regresó a Ginebra, dando un seguimiento a su carrera de técnico de teatro, ingeniero de luces, artista pintor y escritor. En esta ciudad, tenía un taller para la pintura en el muy conocido “Squat Artamis”, un importante centro de cultura alternativa.

Y en 2010 tuvo la posibilidad de crear la Asociación Suiza-America Latina y el peri´dico Hebdolatino, que apoya, divulga y hace intercambios de la cultura latino-americana y suiza. Así. Alfonso hace revivir su lado activista cultural y se dedica totalmente al periodismo como jefe director-redactor. También sigue siendo un firme defensor del arte escénico realizando la iluminación para varios grupos de Teatro Amateur.

Surge la última pregunta: “¿De dónde viene tu inspiración sobre la vida y el arte?”

Con profunda convicción, Alfonso responde : “De la condición humana”.

Nuestra historia se termina aquí pero dejó grabar un poco de la vida y de la obra de un ser humano lleno de emociones, de creatividad y con una personalidad excepcional. La Asociación Suiza América Latina, el periódico Hebdolatino.ch y Alfonso Unternährer les esperan para celebrar el espíritu de las artes y de la condición humana. ¡Salud!

Por Miriam Rey

Traducción : PORT – FR : Ana Paula Candelaria
FR – ESP : Lourdes Barros

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