“Somos la misma cosa”, está frase pronunciada por el presidente cubano Raúl Castro, en su última visita a Caracas, después de la reunión de la Alianza Bolivariana (ALBA), confirmó lo que varios observadores  internacionales vienen alertando. “Somos la misma patria”, le responde Hugo Chavez, frase de identidad y similitud compartida por los dos aliados.

 

Una relación extremadamente fuerte, que sobre pasa lo político viene se tejiendo en las aguas del Caribe. Entre Cuba y Venezuela es  más que una simple relación estratégica, o un plan de expansión continental. Es la construcción de una sola identidad, que se refleja en la frase de Raúl “Somos la misma cosa”, “… la misma patria…”,  “Patria o muerte, Venceremos”. Las revoluciones también se hacen con palabras, y estás últimas están cargadas de significados. En la práctica se reflejan en la fuerte presencia militar cubana en Venezuela. Presencia denunciada recientemente por el general Antonio Rivero Gonzáles, ex director de Protección Nacional de Defensa Civil. Segundo fuentes seguras, hasta 20 oficiales – coroneles y generales- son ya cubanos en el Ejército venezolano, ocupando puestos clave.

La analista venezolana Elizabeth Burgos señala “que los hermanos Castro  han encontrado en Chávez el sostén financiero  después del derrumbe de la URSS”.

El analista Manuel Felipe Sierra, por otro lado, declara “el Ejercito cubano no nos ha invadido, en el sentido literal de la palabra. La sumisión del chavismo no es consecuencia de una derrota militar, tampoco existen condiciones en el mundo que justifiquen una alianza de esta naturaleza “.

Según artículo de Ludmila Vinogradoff   ” la penetración cubana se intensificó en 2007 con la reforma de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas Nacionales, que politiza el sector militar venezolano e  incorpora el concepto  de ” las milicias populares”  con el fín de defender la revolución y a su máximo líder”.

Hay unos 60.000 cubanos en Venezuela, de los que la mitad trabaja eficazmente en sanidad y enseñanza para compensar los 100.000 barriles diarios de crudo que Caracas facilita a la Habana a precio de saldo.

“El plan de perpetuarse de perpetuarse en el poder de Chávez necesita de una estructura de seguridad y espionaje cultivada durante 50 años por la KGB soviética y la Stasi alemana y con sobrada experiencia en actividades contra la CIA. Eso lo tiene Cuba”, señala Sierra.

“Más que ideológica, la relación entre Chávez s los Castros es simbiótica. Nace de las necesidades de ambos regímenes”, escribe Ludmila Vinogradoff.