Una comisión del Consejo de Estado propone al Plenario de rechazar dos mociones del Nacional y una iniciativa de Neuchâtel.

Autorizar a los jóvenes sin estatuto legal a hacer un aprendizaje, no haría más que postergar el problema, explica la Comisión de las instituciones políticas de los Estados. Por esta decisión tomada a seis voces contra cinco, la comisión se contradice a ella misma: en Abril, la misma comisión aprobaba la idea, aunque fuera de la punta de los dientes. En ese medio tiempo, el Consejo de Estado exigió más información antes de pronunciarse. Se espera la decisión para la abertura de la sesión de otoño, el 13 de Septiembre.

Si la Comisión reconoce que el  acceso a la formación profesional es “un problema a nivel nacional”, niega en lo sucesivo a garantizar el acceso a los jóvenes ilegales.

Al final del aprendizaje, “estos jóvenes continuarán en situación irregular, y no tendrán acceso al mercado de trabajo”.

Para la minoría de la Comisión, la cuestión de la regularización no es para ser discutida en este momento. La iniciativa de Neuchâtel y las dos mociones adoptadas en Marzo por el Consejo Nacional, piden únicamente de poner en pie un modo de acceso al aprendizaje para los jóvenes clandestinos que hayan sido escolarizados en  Suiza.

La minoría quiere acabar con la injusticia que consiste en autorizar a los jóvenes ilegales a seguir  estudios superiores pero son impedidos de hacer un aprendizaje por causa de la exigencia de contrato de trabajo.

La primera moción al Nacional, del Ginebrino Luc Barthassat (PDC), pide que los jóvenes sin estatuto legal puedan acceder al aprendizado después del colegio obligatorio.

barth-400Luc Barthassat.

El segundo texto, de Antonio Hodgers (Verde/GE),  reenvía al respeto del convenio relativo al derecho del niño y de los jóvenes, para los menores sin estatuto legal. Exige que los jóvenes clandestinos tengan no sólo acceso a una formación, sino que también se beneficien de un reconocimiento formal desde el día de su nacimiento.

antonio-400Antonio Hodgers.