En los años setenta, Henry Kissinger declaraba a propósito del triunfo de Salvador Allende en Chile: “No veo por qué tenemos que permitir que un país se haga comunista tan sólo porque su pueblo sea irresponsable”. Invirtieron millones de dólares, crearon el caos e instauraron una dictadura feroz que duró 18 años. El trauma de la dictadura de Pinochet perdura hasta hoy.  Brasil fue el precursor de la barbarie con el golpe de 1964. Después siguieron Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia.

Todo el sur del continente a fuego y sangre para defender “los intereses norteamericanos “. Hasta un “Plano Condor”, para eliminar los enemigos en el extranjero, fue graciosamente organizado por la CIA en beneficio de los servicios secretos y de la política de seguridad nacional.

Es larga y trágica la lista de intervenciones estadounidenses en la región del Caribe y en América Central.

 Sin escrúpulos ni moral y   menos aún ética, los Estados Unidos no necesitan de motivos ni de la verdad para intervenir en la “defensa de sus intereses”. Causan destrucción, muerte, destruyen instituciones y naciones en una supuesta defensa de la “democracia” y de la “libertad”.

El mito de los EEUU como defensor de las libertades del occidente cristiano es una gran invención de política ficción. En la segunda guerra mundial los USA intervinieron en contra de su voluntad. Al principio del conflicto, consideraban que era una guerra europea. Después vino Perl Harbor y la destrucción de parte de la flota del pacifico por los japoneses, obligando a los EEUU entrar en el conflicto.

 La segunda guerra mundial se ganó gracias a la intervención de muchos países: Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Unión Sudafricana, Rusia, también participaron México, Colombia , Brasil y la resistencia heroica de los países ocupados. Darles el triunfo exclusivo a los Estados Unidos es injusto hacia todos aquellos que combatieron el peligro nazista, principalmente a Rusia que perdió millones de vidas y reconquisto el este europeo.

Desde 1945 que los EEUU no conocen victorias militares.

Corea

La guerra de Corea no tuvo vencedores. Después de la invasión nord coreana y la toma de Seúl,  la ONU y los EEUU, que fornece 88% de las tropas, dirigidas por el General   MacArthur,  re conquistan grande parte del territorio. Los Nord coreanos estaban al borde de la derrota, Kim, el primero, refugiado en las montañas del norte cuando China interviene y revierte la situación, los aliados obligados a retirarse hasta el paralelo 38, en donde fue establecida definitivamente la línea fronteriza. Sin haber nunca firmado un tratado de paz, las dos Coreas teóricamente continúan en guerra. 

Vietnam

La guerra de Vietnam fue un desastre para los Estados Unidos. Entraron en un conflicto sabiendo que lo perderían. Miles de familias perdieron sus hijos para nada. En un hipotético combate contra el comunismo.

El gobierno Nixon sacrifico el futuro del país, miles de jóvenes fueron masacrados por orgullo, por no reconocer públicamente que era una guerra imposible de ganar.

Como resultado, el país se dividió y tuvo como consecuencia uno de los momentos más violentos de la historia norte americana, una imagen externa pésima, siendo siempre mal visto perder una guerra, principalmente de aquellos que se consideran superiores y guardianes del planeta.

Afganistán

Afganistán no fue solamente un error, fue una tremenda estupidez que cuesta todavía, después de más de 10 años, cientos de vidas y la destrucción de un país victima de la corrupción endémica del gobierno Afgán apoyado por los EEUU por un lado y las acciones homicidas de los fundamentalistas islámicos, por el otro

 Después de los atentados del 11 de septiembre, pensando que el gobierno Talibán escondía Osama Bin Laden, la administración Busch, a pesar de la insistencia de los Talibanes que el fundador de Al Quaida no se encontraba en Afganistán y a los sin números llamados del gobierno afgano al diálogo,  dan un ultimátum e invaden Afganistán, sin tomar en cuenta la desastrosa experiencia rusa de ocupación. La diferencia ideológica no justificaba una intervención militar de represalia . Bin Laden siempre vivió escondido en Paquistán cuyos servicios secretos, desde hace décadas, juegan un juego doble entre los fundamentalistas y los “aliados” USA. De hecho, fue asesinado en este país, a pocos metros de la Academia Militar de Pakistán (ubicada a sólo 500 metros de su casa ) Imposible que los servicios secretos paquistaníes no supieran que Bin Laden se encontraba allí a varios años.

¿Por qué los EEUU invadieron Afganistán? ¿Que buscaban?  ¿Mostrar al mundo, en una demonstración infantil de prepotencia y arrogancia, que no se desafía la potencia americana? Resultado, un conflicto interminable que no ha cambiado en nada la realidad de un país destrozado por la guerra.

No. La Pax americana no existe.

Irak

Irak fue el sumo de la manipulación internacional. Saddam Hussein nunca tuvo la bomba atómica y ninguna arma de destrucción masiva. Que era un dictador cruel y despiadado no es novedad y tampoco un problema para los USA, cuando es conveniente para ellos, como se puede constatar en su alianza con la Arabia Saudita y con todo dictador que defienda sus intereses. Los intereses americanos eran en realidad los intereses del lobby del petróleo que era aliado de Bush. La estrategia era apoderarse de la capacidad de producción de petróleo del país, destruir las infraestructuras y después reconstruir con las empresas americanas, sacar Sadam y colocar un gobierno pseudo democrático manipulados por la administración Busch.

No solamente la mentira fue descubierta.  El mundo se dio cuenta horrorizado hasta adonde los EEUU eran capaces de llegar para defender sus intereses. Fue una mentira a nivel planetario.  Y nada ocurrió cuando fue descubierta. Bush vive tranquilamente en su rancho después de haberse comportado como un criminal. No solamente nada ocurrió, sino que el resto del planeta pagó las consecuencias con el surgimiento de Daesh y el Estado Islámico, formado por los ex del Partido Baas de Sadam. La semilla de Daesh se encuentra en Abu Ghraib, prisión de triste fama en donde fueron asesinados y torturados los prisioneros iraquís por el valiente ejercito libertador USA.

El Califato fue fruto directo de los errores americanos en medio Oriente. Irak destruido. Siria destruida. Centenas de muertos en Europa a manos del terrorismo de Daesh. Ríos de sangre y lágrimas a causa de una mentira. A causa de armas de destrucción masiva que nunca existieron. A causa de la voluntad del gobierno estadounidense de se apoderar de las riquezas petrolíferas de la región.

Para coronar el todo, el pseudo imperio impuso a la humanidad la figura patética de Donal Trump y durante cuatro años vimos a las naciones del mundo, agredidas y humilladas, salvo Jair Bolsonaro, orando para que no fuera reelecto. Gracias a todos los dioses inventados por la humanidad, Trump salió por la puerta trasera,  pero cuidado, no existe nada más peligroso que un animal herido.

Es esta la historia que heredará Biden, de la cual fue también protagonista en su más de treinta años de carrera política y  ocho como vice de Obama. Una triste historia formada por ignorancia, falta de madurez, arrogancia, prepotencia y mucha estupidez. Tendrá mucho trabajo para reconstruir una nueva política internacional después del trauma dejado por los cuatro años del Nero Trump.

¿Los EEUU pueden cambiar? Dicen que el sufrimiento cambia a las personas, ¿cambia también a las naciones?

Los EEUU sufren. Sufren el horror del racismo, de la pobreza, de la desigualdad social, del egoísmo de un sistema individualista al extremo, de la ausencia de protección social, de la frustración de darse cuenta que el mito no existe más, que el sueño americano ( american way of life) solamente  aprovecha a una estricta minoría, que el resto vive el infierno.

Los Estados Unidos tienen un largo camino de reconstrucción y reconciliación. El mundo entero espera la transformación del país en una nación más fraterna, más solidaria, menos egoísta. Que colabore con el resto del mundo en las grandes batallas del siglo 21, principalmente vencer la pandemia y la reconstrucción económica. Dejar de querer ser obsesivamente el número 1  y que sea una nación más en el concierto de las naciones del planeta.  No podemos continuar viviendo los unos contra los otros en un planeta tan pequeño. Las primeras decisiones de Biden permiten la esperanza. Veremos lo que el tiempo dirá.

Alfonso Vásquez Unternährer