¡Viva la primavera, su semana blanca, su limpieza! Lavandería exótica para capitales tan desagradables que casi llegamos a entender que pasaron por una lavadora. Oigo bien los aullidos de indignación provocados por los ministros de las finanzas vacías, los G7 enanos se ofenden al ver que los ricos y los bandidos, se aprovechan de un sistema legal que fue sellado por ellos.

Observen que nuestros queridos ministros esperaron para asegurarse de que ningún nombre comprometedor sea citado antes de reaccionar porque, nunca uno puede ser demasiado prudente, ¿no es así?

La cuestión es de saber por qué las autoridades competentes, principalmente las fiscales, permitieron un tal desarrollo de estas offshore.

¿Serian éstas ciegas? Difícilmente creíble porque, generalmente, tienen gafas progresivas (¿fiscales?). ¿Sinceramente creían que nadie podría abusar de éste sistema? ¿Nos tomarían realmente por imbéciles? Aunque lo piensan, nos consideran como niños atrasados y el pequeño mundo político lo cubría con un velo púdico. ¡Oculten estas prácticas que no puedo ver! Y, un día, ¡zas!…, Este pequeño arreglo entre amigos sale a la luz del día. Los ministros de las finanzas vacías, gritan al burro Panamá… ¡harre! Pero ¿qué es éste pequeño país que permite desviar nuestros ricos, demasiado ingenuos para comprender que nos estaban defraudando. Por otra parte, cuando se vienen arrastrando, la cola hacia abajo, lloriquean de todo sin que lo supieran. Qué lástima para esas fortunas arruinadas y esas herencias amputadas porque nosotros, los guardianes del templo de los impuestos debidos, los deberíamos castigar. ¡Qué lástima, porque con esto perdemos un par de buenas cenas en la ciudad…!

Bromas aparte, éstos offshore para millonarios deseosos de ganar tres francos más, sabemos perfectamente que esto nos pasa por encima de nuestro tazón popular. Morirán como nosotros y sus millones no les servirán para comprarse un lugar en el cielo. Sin embargo, nuestro resentimiento , cuidadosamente mantenido por nuestras medias ávidas de sangre grasa, es enorme, por lo menos hasta la nueva entrevista con Nabilla o hasta el próximo partido. Cada uno, se irá por su lado, en su universo. Ellos, tal vez un poco menos ricos y nosotros, sin duda, ¡no menos pobres!

Persiste un problema moral y es ahí dónde está ese problema de orden moral… Hablemos ahora de ética, menos connotado el bien y el mal, más científico, quizás más clínico y más distante. Es casi una normalidad en tratar de estafar el fisco. Ya sean 500 bolos bajo el colchón o 5’000’000 en otro sitio, ¡la suma es diferente pero el espíritu es el mismo! No voy a entrar en este debate que sería demasiado largo pero quisiera señalar que, una persona que ha trabajado toda su vida y que siempre estuvo en regla, con su casa pagada, llega a la jubilación y continua pagando impuestos como propietario y como rentista de su propia capitalización (que ya fue impuesta), por su trabajo, siendo feliz de dejar un poco de algo para sus hijos. Luego muere, por suerte me atrevería a decir, sin ver el fisco tragarse ese pequeño “algo” que ahorró.

¡Queda pues, el problema ético! Seamos modernos cuando uno sabe o no, el paraíso donde disfrutan los elegidos. Es lo que llamo el escándalo inshore. Aquellas personas que, por cierto, hemos elegido bajo las declaraciones de bellas promesas, ¡es seguro también que lo volveríamos a hacer…!

Por lo tanto, estas personas, es decir nuestros políticos, viven muy bien y esto gracias y a costa de nuestros impuestos. No  sé si ellos pagan o no, pero sería cómico de volver a pagar éstas contribuciones sobre las que ya fueron percibidas. Dicho esto, que sean remunerados, indemnizados, ¡no duele!

En un número cada vez mayor de  democracias, hacer política se convirtió en un empleo a tiempo completo y las ventajas de estos elegidos que regularmente votan, se parece cada vez más a un sistema offshore o inshore, como yo lo suelo llamar.

Las primas a discreción, las cajas grises sin control y bien equipadas, (la caja del Senado francés, por ejemplo, asciende a 1 millar 310 millones de €); ventajas en la vivienda; transportes gratuitos y tantas otras cosas más y si miramos al nivel europeo… ¡no es mejor! No me puedo imaginar las reuniones discretas con los grupos de presión. Los ministros son remunerados, no es exagerado pero ¿que tienen como gastos? Prácticamente todos los gastos son asumidos por el Estado así que por favor, dejen de jugar a los caballeros valerosos, cuando sois, en la mayoría, sus peores enterradores.

Para una multinacional, no tiene sentido hablar de ética. Esta no está ahí para hacer la ética, está para ganar tanto dinero como pueda al igual que las grandes fortunas, que no son filántropos, ni ángeles y que no se presentan como monjes. Después, se les puede insultar, venderles la cuerda para que se cuelguen o como decía Lenin, arrastrarlos por el barro o incensarlos. Al fin y al cabo, cada uno elige o escoge su oportunidad.

Así qué estas bellas almas políticas que se envuelven en un abrigo tejido de ira y que viven a costa de los contribuyentes, nos canten con voz de sirena, que van a desgargantar a estos estafadores…,¡todo esto, me cansa!

¿Porque los que vituperan, ofrecen mil relámpagos de rehabilitación fiscal, son los mismos que permiten este sistema de offshore, sin que entendamos muy bien esta legalidad? O saben la deriva ofrecida y esperan un denunciante o un ladrón de datos para agarrar la puesta y hacer así del parangón de la virtud, una bella y santa imagen. La prensa golpea, pongámonos en valor o, lo que yo pienso, hagamos un buen escándalo con nombres bien específicos, para orientar el ojo y la ira lejos de sus propios casos.

En lo mejor, nuestros ministros de las finanzas vacías son incompetentes y en lo peor, se esconden para no llamar nuestra atención hacia todo ese nauseabundo sistema del inshore. En un caso como en el otro, hay que extraer todo este agarre casi mafioso y devolver a la gente lo que les pertenece. Seamos honestos, hablamos sobre todo de algunos países de esta Europa en búsqueda de una construcción creíble y de los Estados Unidos.

Jean-Yves Le Garrec

Traducido del FR hacia el ESP por Lourdes BARROS BELTRAN