Ginebra, ciudad internacional, cuna de la mayoría de las organizaciones mundiales, sede de múltiples multinacionales, vive una situación esquizofrénica que con el tiempo tiende a agravarse, y frente a la cual se tiene la impresión que los poderes públicos son impotentes, incapaces de encontrar soluciones durables, a falta de definitivas.

La población de la ciudad aumenta cada año, el mercado de trabajo se desarrolla a una velocidad que el crecimiento de las infraestructuras no acompaña. No sólo en transporte, cada vez más caótico, principalmente después de la última restructuración de los TPG ( Transport publique genevois) que mejoró tal vez para los interés de la compañía, pero no para los usuarios, al contrario.

Actualmente una de las discusiones sin fin es con respecto a la construcción. Es intolerable que en Ginebra sea imposible construir a causa de bloqueos políticos que impiden el desarrollo de la ciudad y obligan a los habitantes a pagar arriendos cada vez más altos, llegando a sumas absurdas en algunos casos, o a buscar refugio del otro lado de la frontera.

A falta de una política clara, y de autoridad de parte del gobierno, la situación se ha convertido en un casi drama en donde la búsqueda de responsables oculta la verdadera realidad. Se trata de buscar soluciones a través de un diálogo constructivo y de una visión realista de la situación. Sobrepasar egoísmo y actitudes que solo agravan la situación, corriendo el peligro de un día no muy lejano crear un bloqueo tal que las autoridades se verán obligadas a buscar caminos políticamente difíciles.

En la Tribune de Genève de este jueves podemos ver dos opiniones 2 M. Jacques Jeannerat-400radicalmente diferentes, en donde que cada una tiene su parte de razón: Jacques Jeannerat, director de la Camara de Comercio, industria y servicios ( CCIG) critica la postura de Rémy Pagani, responsables del Departamento de construcciones de la Ville de Genéve, que responsabiliza las multinacionales instaladas en Ginebra por la crisis de la Vivienda. Critica la posición de Pagani que quiere pedir a las multinacionales que se unan en el esfuerzo para construir nuevas viviendas. Acusándolo de populismo, y revelándose con la actitud del gobierno que culpa a empresas creadores de empleo y de riquezas cuando las causas de la crisis se encuentran en otro lugar. Afirmando que la responsabilidad de la vivienda corresponde al Gobierno, y que las empresas se establecerán en la ciudad si existen condiciones a su desarrollo, incluyendo la posibilidad de alojar a sus colaboradores, que estos sean ginebrinos o que vengan de afuera. No es a las multinacionales, y a si al gobierno que incumbe la responsabilidad de crear infraestructuras suficientes para permitir el desarrollo, y acoger a aquellos que deseen establecerse en Ginebra. Cada uno en su campo, la construcción es asunto de empresas constructoras y de inversionistas que trabajan en esa área, pero que encuentran dificultades que a veces llegan al absurdo, ya que existen reglamentos extremamente rígidos y bloqueos de parte de asociaciones que continúan con la mentalidad “construir si, pero no a mi lado”. Insiste que el financiamiento y las ganas de construir existen en Ginebra. Hay, hoy en día, varios miles de viviendas prontas para ser construidas, pero la realización de estos proyectos están paralizados a causa de bloqueos, que atrasan las construcciones en 10 o 15 años, creando un impase entre la demande de viviendas y el crecimiento demográfico de la ciudad. Según Jacques Jeannerat, el gobierno debería atacarse a estos bloqueos permanentes que lo único que consiguen es aumentar la frustración de la sociedad, y no atacarse a la empresas que contribuyen al crecimiento del Cantón.

Reacción de Rémy Pagani.

arton505Rémy Pagani reconoce la situación catastrófica en la cual se encuentra la ciudad. A nivel Cantonal, según el magistrado, para poder acompañar el aumento demográfico y responder a la crisis deberían ser construidos 2500 apartamentos por año. Pero, en esto últimos años solamente 1500 fueron colocados en el mercado. En 2011, continua Pagani, la producción ha sido particularmente desastrosa ya que solamente 1018 apartamentos fueron construidos, según las cifras publicadas a fin del mes de Febrero último por el Oficio Cantonal de la estadística (OCSTAT), o sea 35% menos que en 2010.

Por otro lado, la categoría de estas nuevas viviendas causa problemas: el 2/3 de entre ellas son de PPE (Propiedades por piso) o villas. Los precios alcanzados por estos objetos en el mercado son, en su gran mayoría, fuera de las posibilidades financieras de la mayoría de los habitantes del cantón. Pagani insiste que la preocupación del gobierno es encontrar un equilibrio de 1 vivienda por 1 empleo, como es el caso en otros cantones y ciudades suizas, mientras que Ginebra estanca en porcentaje de 0,70 % a favor de los empleos. Esto coloca, evidentemente, el problema de la promoción económica. Ginebra ciudad atractiva, debe evitar sin embargo de aumentar el foso entre las diferentes categorías de actividades de actividades y de población, principalmente entre aquellos que viven en Ginebra y aquellos que deben efectuar largas distancias para poder venir a trabajar. Así el destino de la ciudad no debe ser únicamente la implantación de actividades a “una gran plus valía”. Estos últimos años, continúa el magistrado, la creación de miles de empleos ha hecho estallar los precios en un mercado de la vivienda ya extremadamente tenso. Las pequeñas y medias empresas (PEM), como los arrendatarios, sufren cada vez más de enormes dificultades para pagar los arriendos exorbitantes practicados en Ginebra. Y así también para los comerciantes. Todo esto es nefasto para la diversificación necesaria que crea un ambiente convival para la población en medio urbano.

Rémy Pagani propone de encontrarse con los responsables de las51608 an-employee-works-at-a-construction-site-to-build-a-new-apartment-and-office-building-in-marseille-400 multinacionales implantadas en el Cantón para sensibilizarlas a este déficit crónico de viviendas, con la propuesta de contribuir a la construcción de viviendas en el perímetro en el cual la ciudad quiere y puede construir, por ejemplo por el intermedio de las Cajas de Pensión, o, directamente comprando terrenos y realizando una colaboración con la ciudad, y contribuir a construir una solución a la crisis extremadamente grave de la vivienda que sufre toda la población de Ginebra. Este tipo de colaboración ya ha dado resultados, afirma Pagani, con otros actores de la construcción, fundaciones, cooperativas, etc.

Pagani privilegia el diálogo y la negociación.

Bloqueos, oposiciones y política de vivienda en Ginebra.

Los problemas de los bloqueos en Ginebra no están vinculados a una persona. Son estructurales. Porque, contrariamente al cantón del Vaud donde los municipios tienen mucha influencia en su desarrollo, Ginebra sufre de la guerra entre la ciudad y el Cantón, los municipios y el Estado, según un arquitecto ginebrino comprometido con el proyecto Praille-Acacias-Vernet (PAV).

Prueba de esto: más de 1000 viviendas que podrían rápidamente ser realizadas, están bloqueadas por algunos 110 recursos actualmente pendientes, depositados por ALOSCA (asociación que protege los interese de los arrendatarios) y, para más de la mitad, por la Ciudad de Ginebra (de izquierda) contra el Cantón (de derecha): “estos recursos son claramente políticos” acusa el secretario general de la Unión Suiza de los profesionales de los bienes inmuebles, USPI Ginebra, Andreas Fabjan

Cuatro ejemplos de bloqueos inútiles denunciado por el periódico ” Le Matin dimanche”:

El Museo de Arte e Historia.

3-400No se puede pensar en aumentar el turismo en una ciudad que no tenga una oferta de museo consecuente. En 2010, Ginebra tuvo esta posibilidad: el coleccionista y hombre de negocios Jean Claude Gandur ofreció cerca de 50 millones de francos para la renovación y la ampliación del Museo de arte y de historia, presupuestado entonces en 78 millones de francos, y su prestigiosa colección de antigüedades egipcias. La colaboración privada-pública fue celebrada entre Patrice Mugny y el multimillonario. El arquitecto Jean Nouvel iba a dar a Ginebra un museo digno de este nombre.

Por razones de malas estimaciones, los trabajos del MAH alcanzan hoy50873931 127 millones y el crédito de estudio saltó de 3,6 millones a 54 millones de francos. A ese precio, ningún partido de la ciudad que administra la cultura en Ginebra quiere continuar. Peor, la sección ginebrina del Patrimonio Suizo, dirigida por el consejero a los Estados verde Robert Cramer, rechaza el proyecto arquitectural de Jean Nouvel y pèide la clasificación pura y simple del antiguo edificio.. Entre tanto, el patrocinador Jean Claude Gandur se impacienta.S egún una declaración al diario ” Le Temps” ha sido cercado por grandes instituciones, francess particularmente, que educadamenteha despedido. Pero si Ginebra renuncia a aumentar su museo, cambiaría de opinión.

El CEVA.

ceva-tram-400Gracias al metro, el barrio de Aguas Vivas ( Eaux-Vives) esta llamado a conocer un importante desarrollo. Estaciones, comercios, viviendas, Nueva Comedia. La compañía ferroviaria ( CFF) tiene proyectos ambiciosos. Pero no solamente ellos. Un fondo de inversiones inmobiliario de Luxemburgo, Aerium, ha concebido, sobre uno de los terrenos baldíos actuales, un proyecto de locales comerciales de 40 millones de francos.

El edificio de 15.000 metros cuadrados debe acoger la sociedad de trading de petróleo Trafigura, que quiere reagrupar todos sus funcionarios en un solo lugar. Pero, falta de suerte, los terrenos que pertenecen a la Ville de Genève, están clasificados como zona industrial y artesanal. Como consecuencia imposible de instalar una sociedad de servicios.

La promoción económica ginebrina, que depende del Cantón esta sumamente preocupada: si Trafigura no encuentra un local en Ginebra, se irá sin dudar un momento a un lugar en donde pueda instalarse sin tanto problema, seguramente al cantón de Vaud, perdiendo así Ginebra una importante entrada fiscal.

Debía ser el gran proyecto de desarrollo de Ginebra, a ejemplo de lo que se edifica actualmente en Zurich o en Basilea. Praille-Acacias-Vernet: 230 hectáreas de terrenos para construir, 10 000 viviendas, 10 000 empleos, torres, eco barrios. Jamás el Estado de Ginebra ha tenido que dirigir una realización de esta envergadura. Entonces, una vez más, este proyecto faro está bloqueado, como lo está el plan director cantonal (que determina particularmente la construcción de 2500 viviendas al año), al cual se oponen más de treinta comunas ginebrinas.

Para los promotores privados, la inversión no es rentable: Al 10% de rendimiento bruto al año, las cajas de pensión o los fondos inmobiliarios helvéticos están dispuestos a venir. “Ahora, las exigencias legales de construcción rinden el conjunto totalmente sin interés.

Para firmar la paz con los medios de izquierda y de los defensores de los inquilinos, el Estado debió comprometerse a que los dos tercios de las viviendas sean viviendas subvencionadas, al costo de la construcción, lo más bajo posible. Z, en ese dominio, todo es rigurosamente codificado: una pieza para niños no debe pasar de 9m2, el cuarto principal (de los padres), 12 M2, La sala, 25M2. Resultado, los inversores pueden contar con un rendimiento bruto de solamente 4%

Política de la negación.

De las 110 oposiciones actualmente en curso, la mayoría depende de una negativa de alzamientos de edificios. Ejemplo: el 17 de octubre de 2011, ciudad de Ginebra recurre contra la renovación y el alzamiento de cinco edificios, la creación de un estacionamiento subterráneo y la instalación de un área de juegos infantiles en el centro de la ciudad. Una oposición de esta naturaleza toma, delante los tribunales, entre uno y tres años, cuesta evidentemente una fortuna a los contribuyentes en gastos de justicias y bloquea decenas de viviendas.

Otro ejemplo es un pequeño edificio situado en el barrio des Eaux- Vives, totalmente insalubre, que el propietario quería demoler para construir otro más grande, más bonito. Todo el mundo, del Servicio de los monumentos (muy puntilloso), la Policía, y los Bomberos dieron su acuerdo. La terrible ley de las demoliciones y las renovaciones fue respetada. Doce viviendas (frente a las cinco anteriores) fueron previstas. Pero tanto la ciudad como la Alosca hicieron oposición. Diversos motivos justificaron el bloqueo; desde el ruido que podría incomodar a los vecinos y la preservación de lo antiguo, aunque sea una ruina inepta para la rehabilitación.

En cuanto continúen este tipo de actitudes y comportamientos, principalmente de las autoridades, no habrá respuesta a la crisis de vivienda en Ginebra.