Como se muestra más abajo en el diagrama, existen dos modelos a nivel del motor de la innovación: la innovación determinada por la tecnológica y la determinada por el mercado. Vamos a ver aquí 2 ejemplos, uno determinado más bien por el mercado y el otro, por la tecnología. Sin embargo, es raro que el determinismo sea en sentido único ya que, en la mayoría de los casos, hay una dosificación de los 2.

esquema ruLas tabletas

En el caso de las tabletas digitales, no es la tecnología que hace la diferencia, es el mercado que la hace. De hecho, en 2002 la tableta PC fue un fracaso, mientras que en 2010, el iPad se convirtió en un éxito. En 2002, el producto no funcionó porque el mercado no estaba preparado para ello. Esto recuerda al fracaso relativo de PDA (Personal Digital Assistant) del principio del año 2000, sustituido por los Smartphone. Sin embargo en 2010, Apple se dio cuenta de que la gente quería tener un iPhone más grande para poder, cómodamente, ver una película. Es aquí donde interviene la sutileza del marketing: ¿Apple ya había pensado en el iPad cuando lanzó el iPhone, es decir que los consumidores no estarían satisfechos por el tamaño de la pantalla. Por supuesto que la respuesta es confidencial. Las marcas, a menudo, destilan las innovaciones planificándolas a largo plazo. Esto les permite cosechar beneficios constantes. La obsolescencia programada y la creación de las necesidades son necesarias para mantener la economía y los consumidores generalmente se acomodan a ello. Este consumismo se ve más en la industria de la moda. “Uno tiene que vestirse a la moda” y “hay que tener el último gadget electrónico”. La presión social y el valor simbólico de la marca se encargan de hacer el resto.

Estos dos puntos son cruciales. Para el primero: alguien que no tuviese ningún teléfono móvil podría perder algunos de sus amigos. En cuanto al segundo punto, significa que incluso si la innovación del nuevo modelo es mínima, los incondicionales de la marca comprarán el nuevo modelo.

En el último artículo, mencionábamos la navaja suiza: ¿es una invención o una innovación? Esto depende del ángulo en el cual nos situamos. Lo mismo ocurre con la navaja suiza de la telefonía: el iPhone y sus concurrentes. En un producto tenemos: una cámara de fotos, una cámara video, un televisor portátil, una consola de juegos y por supuesto, un teléfono móvil, un GPS, un reproductor de mp3 y un asistente digital personal (PDA).

Solar Impulse

Conocemos las famosas palabras de Henry Ford, relacionadas con las encuestas hechas con los consumidores: “si les hubiésemos preguntado lo qué querían, habrían respondido, caballos más rápidos”. Esto significa que los clientes no nos pueden dar la respuesta, pero conocen absolutamente todo acerca de sus problemas y cuánto están dispuestos a pagar por una nueva solución. No saben si quieren un coche de gasolina, pero están seguros que desean un medio de locomoción más rápido. Con lo cual llegamos al Solar Impulse.

En estas condiciones, como hacer aceptar a los consumidores una innovación como Solar Impulse .

Es esta una innovación o una revolución suiza: de nuevo, todo depende del ángulo en el cual nos situamos. El problema no se trata de saber si es una innovación o una revolución, pero más bien de conocer la viabilidad a nivel industrial es decir, como acelerar la velocidad. De hecho, como en el caso del iPad, estamos tratando aquí con el valor simbólico que se ha repetido muchas veces por los inventores de este avión: es más un símbolo para mostrar que es posible hacer una vuelta al mundo sin una sola gota de queroseno que de saber si éste será rentable. Cuando Lindbergh cruzó el Atlántico, la tecnología no era rentable, pero los ingenieros siguientes hicieron el resto. De hecho, tal y como lo recuerda el sitio web de Impulso Solar: “Todo el mundo podría utilizar las mismas tecnologías en el suelo para reducir a la mitad el consumo mundial de energía, economizar los recursos naturales y mejorar así nuestra calidad de vida. Es bien de esto de que se trata en una época donde nos dirigimos hacia un desastre seguro si el calentamiento global continúa a este ritmo. Las innovaciones suizas en el campo de las nuevas empresas de tecnología limpia con una multitud de nuevas empresas enclavadas en Suiza romande y gracias a la fuerza del Hecho en Suiza, tienen una capacidad de convicción que muchos países nos envidian. Esto podría inclinar la balanza para aplicar las normas de mañana, en términos de tecnologías limpias.

Pedro Sánchez

Traducido del FR al ESP por Lourdes BARROS-BELTRAN