En el marco de su 50 aniversario, la célebre agrupación chilena Inti Illimani (véase cuenta en twitter) ofrecerá un recital en el teatro insígne de Costa Rica, el Teatro Nacional, este próximo viernes 12 de mayo. Esta actividad es auspiciada por la Fundación Cuencas de Limón de Costa Rica .

Creada en 1967 por talentosos músicos chilenos, las canciones de esta agrupación desde entonces han recorrido el mundo denunciando la brutalidad de las dictaduras latinoamericanas de los años 70-80, el exilio forzado de chilenos y de muchos otros nacionales de América Latina y la injusticia social campante en el continente latinoamericano. En medio del desconselo y de la muerte, sus cantos por la vida, la esperanza, la solidaridad humana, apoyándose en los diversos registros musicales latinoamericanos, han marcado a varias generaciones.

La fuerza de su poesía y de su denuncia inclaudicable, la reivindicación de la identidad cultural de comunidades indígenas y campesinas, han convertido varias de las estrofas de sus canciones en lema de la protesta social, y en un obligatorio referente en las diversas luchas sociales que se dieron (y que se siguen dando) en toda América Latina.

Al mantenerse América Latina como la región mas desigual del mundo, con dos Estados, Costa Rica y República Dominicana, en los que el aumento de la desigualdad es mayor que el promedio regional (véase nota recientemente publicada sobre el puesto 66 de Costa Rica en materia de Indice de Desarrollo Humano-IDH), el mensaje de Inti Illimani cobra una particular relevancia y actualidad. De gira en el exterior, este grupo musical acaba de recibir un galardón en Cuba por su último disco “Fiesta” .

Gini

Gráfico sobre la progresión en Costa Rica del coeficiente Gini que mide la desigualdad, extraído de este reciente artículo del Semanario Universidad

Al ser Costa Rica una tierra de asilo por excelencia para muchos latinoamericanos, cuyas autoridades optaron decididamente desde 1948 por la paz y la desmilitarización, se ofrecieron como sede de la conferencia diplomática que en 1969 culminó con la adopción de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y decidieron albergar la sede de la Corte Interamericana de Derechos Humanos desde 1980 (verdadero motor de la ola de democratización de América Latina en los años 90), este concierto cobra una relevancia adicional. Aunado a ello, la serie de compromisos internacionales adquiridos por Costa Rica en materia de derechos humanos y de protección al ambiente, que lamentablemente, no siempre son consistentes con políticas públicas, en particular desde mediados de los años 2000: los recurrentes escándalos en materia ambiental que sacuden regularmente a Costa Rica evidencian una peligrosa deriva de sus autoridades, que parecieran estar dispuestas a obviar la normativa ambiental y arriesgar el bienestar de las comunidades so pretexto que “no se puede frenar la inversión extranjera”.

aaaaaaMarcha de protesta en la Avenida Segunda de la capital costarricense contra el proyecto minero Crucitas de la empresa canadiense Infinito Gold

Es muy probable que durante su corta estancia en Costa Rica, los integrantes de Inti Illimani no tengan la posibilidad de apreciar y visualizar lo que ocurre con las comunidades campesinas e indígenas aledañas a las plantaciones de piña (véase artículo reciente del Semanario Universidad), ni de reunirse con líderes de las comunidades indígenas de la Zona Sur azotadas por megraproyectos o con activistas del sector ecologista costarricense, o con dirigentes de entidades que ayudan a migrantes en Costa Rica.

El paso en Costa Rica de Inti Illimani coincide esta semana con la reanudación de un cuestionado juicio penal contra estudiantes y profesores de la Universidad de Costa Rica (UCR): su delito, haber participado en manifestaciones en noviembre del 2012 en defensa de una entidad insígne de Costa Rica, la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), que la Fiscalía se muestra decidida a mantener como tal (exhibiendo la misma deriva de otros aparatos represivos en aras de criminalizar la protesta social – véase estudio sobre esta marcada tendencia en América Latina).

A finales de este mes, se conmemorarán cuatro años desde el asesinato de un jóven ecologista, Jairo Mora Sandoval, biólogo apasionado por las tortugas marinas, en una playa del Caribe costarricense, mientras que en marzo pasado se conmemoró en todo el mundo el primer año desde el asesinato de la lider indígena Berta Cáceres en Honduras (véase artículo al respecto).

Ante una indignante impunidad, los clamores de justicia de estos y muchos otros sectores en Costa Rica y fuera de ella se entrelazan con los versos de las canciones de Inti Illimani: un universo de lucha social y de resistencia solidaria que se expresa a través de un canto oído en oscuras celdas, pabellones de cárceles, universidades, estadios, vigilias, marchas y plantones.

Marcha de protesta en la Avenida Segunda de la capital costarricense contra el proyecto minero Crucitas de la empresa canadiense Infinito Gold

Este verdadera leyenda viviente de la canción protesta latinoamericana llega a Costa Rica (véase evento creado en Face Book) invitada por la Fundación Cuencas de Limón FCLimón, una ONG que lucha, y ello desde hace 25 años, por la conservación y la protección de las cuencas de los ríos en la hermosa provincia costarricense de Limón. Los beneficios de este esperado concierto servirán a apoyar los diversos proyectos llevados a cabo por esta entidad de la sociedad civil.

Las entradas están disponibles en la boletería del Teatro Nacional de Costa Rica.

http://derechointernacionalcr.blogspot.ch