En 1989 el Instituto Internacional de Washington recogió, sintetizó, sistematizó gran parte de las propuestas del Banco Mundial y FMI. Los “mandamientos” fueron difundidos como una Biblia por un coro de tecnócratas con la denominación de Consenso de Washington.

Los medios de propaganda reiteraron constantemente el mismo estribillo. Liberalización de las políticas comerciales, desregulación financiera, privatización de empresas públicas, disciplina fiscal.

La fe en el dios mercado, fue asumida como verdad absoluta, pretendiendo así evitar discusiones que evidenciaran la pobreza ideológica de las propuestas. Toda oposición se convirtió en sacrilegio.

Uno de los ejes ideológicos fue la atracción indiscriminada de grandes capitales del exterior, como motor de crecimiento y desarrollo. Las experiencias apoyadas en esta concepción eventualmente adicionaron zonas francas, resignaciones fiscales, mercantilización de derechos humanos básicos, entre otros contornos.

A poco más de 30 años de la primera versión (i) el balance general es lapidario, crisis, grieta social ampliada, mayor dependencia de productos primos, daño a la calidad del agua, el aire, el territorio, crecientes deudas públicas.

La ideología del libre mercado se está desvaneciendo” señaló Naomi Klein en una reciente entrevista. Sin embargo, en América latina los grupos dominantes se aferran a ella para mantener sus privilegios y agreden desde el plano económico, ideológico, social, político e incluso militar a los países que desde la soberanía buscan alternativas.

Arriba el telón.

La claque afín al Consenso idealizó el caso chileno. Sobre una imagen falsa y edulcorada sus adictos en la región creen o creían que era suficiente decir que “en Chile se hace así” para pretender justificar sus propuestas.

Cifras globales sobre crecimiento del PBI, datos elaborados con definiciones cuestionables hechas al paladar de organismos internacionales fueron el telón utilizado para procurar ocultar la escena que se desarrollaba detrás de bambalinas.

Dependencia de exportaciones concentradas en rubros primos(ii), extranjerización del cobre, enorme desigualdad en la distribución de la riqueza, deterioro de la seguridad social, elevada deuda pública, servicios de educación y salud elitistas, degradación ambiental, despojo de tierras y destrucción de hábitat del pueblo mapuche, rara vez ocuparon los primeros planos.

Las contradicciones estaban latentes y el coronavirus agravó la situación. En 2020 el PIB descendió 6%, se sumaron aproximadamente un millón de nuevos desempleados y el déficit fiscal trepó al 7.5% del producto.

Actualmente el pueblo chileno con su lucha se ha ingeniado para descorrer el telón y la cruda realidad queda al desnudo.

Nada que ofrecer.

El repudio a los resultados del Consenso en sus diferentes máscaras se reproduce por toda América latina. Los gobiernos de Macri en Argentina, Peña Nieto en Méjico, de la golpista Añez en Bolivia, la voltereta de Moreno en Ecuador, los Bolsonaro en Brasil, Abdo en Paraguay, la sucesión de gobiernos peruanos, los Uribe y Duque en Colombia se desgastaron rápidamente.

En este panorama el gobierno uruguayo redobla sus apuestas a la más cruda ortodoxia neoliberal. A la proliferación de zonas francas, renuncias fiscales para el gran capital, suma descenso de salarios reales, fuerte desocupación y la intención de rebajar radicalmente la seguridad social. Los trabajadores pagan la crisis y el futuro económico está cargado de nubarrones.

El camino de la apuesta al ingreso indiscriminado de grandes capitales, en sus diferentes variantes, desde las más más crudamente neoliberales, hasta las que pretenden adornarlo con asistencialismo y tintes supuestamente progresistas, no tienen nada bueno para ofrecer a los pueblos.

GOTITAS DE ECONOMIA

  • La Cámara uruguaya de comercio registra que en el primer trimestre de 2021 la actividad descendió 11.3% en términos interanuales. Las versiones oficiales atribuyen todo a la pandemia. ¿Y el descenso de poder de compra del pueblo?
  • El gobierno uruguayo emitió bonos de deudas a 10 años de plazo. Parte de ellos en pesos por un equivalente a 1166 millones de dólares más 574 millones en dólares. Bank of América, HSBC y Santander intermediaron en la operación. Una parte de los pagos se realizó con recompra de títulos que vencían en 2022 y 2028 con lo cual se extiende el plazo de estas deudas.
  • El gobierno anuncia además nuevas emisiones futuras equivalentes a 3860 millones de dólares. Paralelamente se endeuda mediante letras emitidas por el BCU en valores que oscilan entre 300 y 500 millones de dólares semanales. La conducción económica se aplaude a si misma por incrementar las obligaciones del país que crecen y crecen. cosas verédes Sancho” al decir del Quijote.
  • Joe Biden propone un presupuesto de 6 billones de dólares para 2022 en Estados Unidos. Fuertes proyectos de inversión en infraestructura, educación, defensa, tienen por objetivo explícito “reinventar la economía de su país” para competir con China. Las previsiones apuntan a un déficit récord de las cuentas fiscales.
  • El PIB de la eurozona descendió 0.6% en el primer trimestre de 2021. La tasa de desempleo se ubicó en 8.1% para los datos oficiales.

i Versiones posteriores lo fueron corrigiendo sin transformar su esencia.

ii Tales como minerales, forestación, frutos, productos pesqueros, frutas

José Antonio Rocca