Una ciclista utiliza el eje ‘Mesure COVID-19’ creado para favorecer el tránsito de bicicletas. Ginebra, 8 de junio de 2020. Keystone / Salvatore Di Nolfi

Desde el 6 de junio, Suiza entró en la tercera etapa del desconfinamiento, lo que significó el reinicio de todas las actividades en el país, pero con limitaciones de distancia interpersonal. Además, Berna prevé abrir sus fronteras con todos los Estados miembros de la UE/AELE el 15 de junio.

El Gobierno de Suiza anunció el 27 de mayo, sobre la base de la evolución epidemiológica positiva en el territorio helvético que a partir del 19 de junio la situación en el país ya no será considerada extraordinaria, sino especial, en el sentido de la Ley de Epidemiología.

Las autoridades sanitarias suizas permanecerán atentas a la evolución de los contagios de la COVID-19 y mediante el rastreo de contactos buscarán evitar la multiplicación de casos de infección.

 Estas son las nuevas medidas de flexibilización, siempre guardando la distancia interpersonal de dos metros en contacto directo (sin protección):

Se permiten reuniones espontáneas de hasta 30 personas desde el 30 de mayo.

Desde el 6 de junio se permiten las manifestaciones privadas y públicas de hasta 300 personas. Estas incluyen reuniones familiares, ferias comerciales, conciertos, representaciones teatrales y proyecciones de películas, así como reuniones políticas y de la sociedad civil. También termina el límite de cuatro personas por mesa en los restaurantes y actividades como el billar y los entretenimientos musicales vuelven a ser posibles.

Los establecimientos deben garantizar la posibilidad de rastrear a los contactos recogiendo los datos de un cliente por mesa por cada grupo de más de cuatro personas. Las bebidas y las comidas deben ser consumidas exclusivamente en la mesa. Los restaurantes deben cerrar a medianoche, así como las discotecas y clubes nocturnos, que también deben llevar listas de asistencia y no admitir más de 300 personas por noche.

 La condición es que se apliquen planes de protección en todas las instalaciones y eventos. Si no se pueden cumplir las normas de distancia, se debe garantizar la posibilidad de rastrear a los contactos personales cercanos en caso de infección, por ejemplo, mediante la elaboración de listas de asistencia.

La enseñanza en las aulas es posible una vez más en las escuelas secundarias superiores, escuelas profesionales y universidades.

A partir de este 8 de junio, Suiza trata de nuevo todas las solicitudes presentadas por los trabajadores de la UE y la Asociación Europea de Libre Intercambio (AELE).

Por otra parte, la recogida de firmas en el espacio público es posible a partir del 1 de junio, siempre que se aplique un plan de protección.  La suspensión de los plazos para la entrega de firmas para las solicitudes de iniciativas populares federales y de referéndum a nivel federal se extiende hasta finales de mayo.

 El 24 de junio, el Consejo Federal decidirá sobre los eventos que involucren hasta 1 000 personas y otras posibles medidas para relajar las restricciones aún en vigor. Las manifestaciones en las que participen más de 1 000 personas siguen prohibidas hasta el 31 de agosto de 2020.

La reapertura de fronteras con Austria y Alemania dio inicio: los miembros de familias y las parejas pueden reunirse, y la reapertura total con todos los Estados miembros del espacio Schengen se prevé para el 15 de junio. Cabe decir que Austria abrió sus fronteras con nueve países, incluida Suiza, el 4 de junio.

Por lo demás, el pasado 28 de mayo se reanudaron los oficios religiosos. También la situación de los vuelos en Europa mejora:

Estas son las últimas cifras sobre el curso de la pandemia en Suiza. Los gráficos se mantienen actualizados automáticamente día con día. (Una comparación internacional en este artículo)

El Gobierno suizo adoptó el 20 de mayo la base jurídica para una aplicación de rastreo de personas afectadas con el coronavirus, y que debe ser aprobada por el Parlamento. El desarrollo de la aplicación denominada”SwissCovid” entró en fase piloto el 25 de mayo.

Solo será utilizada durante este periodo de prueba por los miembros del ejército helvético, algunos hospitales y administraciones cantonales, además de las escuelas politécnicas federales suizas. La idea es poder identificar lo más rápido y eficientemente posible a las personas que entraron en contacto con alguien infectado por la COVID-19. Se planea que sea voluntaria la decisión del usuario de utilizar la app y participar en este seguimiento en línea.

 Retorno gradual a la normalidad

El Ejecutivo helvético no impuso un confinamiento obligatorio, pero insistió en la pertinencia de quedarse en casa lo más posible el 16 de marzo. El 27 de abril inició la primera etapa de la estrategia de desconfinamiento, con la apertura de ciertos comercios y servicios médicos. La segunda etapa comenzó el 11 de mayo con el reinicio de la clase en el aula en la enseñanza obligatoria y fue abierto todo el comercio minorista, además de museos, bibliotecas.

 Incluso ya en el proceso de desescalada de las restricciones sugiere continuar con el teletrabajo en los casos en que sea posible.

En Suiza no es obligatorio el empleo de mascarillas protectoras. Sin embargo, en vista de que las actividades comienzan a reanudarse, recomienda el uso de los cubrebocas cuando sea imposible garantizar la distancia social, como en el caso de los transportes públicos.

 Apoyo a la economía 

El crecimiento de la economía suiza podría caer un 6,7% en 2020, la desaceleración más marcada desde 1975, según las previsiones de la Secretaría de Estado de Economía (SECO).  Incluso en 2021, se espera que la economía se recupere lentamente.

Por su parte, los hospitales suizos estiman péridas por hasta 300 mil millones de francos a causa de la crisis sanitaria.

Más de 180 000 empresas han solicitado desempleo parcial para 1 900 millones de trabajadores; es decir, una tercera parte de la población activa en Suiza. La tasa de desempleo también aumentó al pasar a 3,3% en abril de 2,5% en febrero.

En total, los fondos de emergencia liberados por el Gobierno para mitigar las consecuencias de la pandemia y ayudar a ciertos sectores ascienden a más de 65 000 millones de francos.

El Gobierno ha extendido la posibilidad de recibir subsidios por pérdida de ganancias a los trabajadores independientes afectados indirectamente por las restricciones. También decidió incluir nuevas empresas emergentes en su sistema de caución disponible para las PYME.

Las guarderías recibirán u
n apoyo financiero de 65 millones de francos. La Confederación correrá con un tercio de los gastos en que incurran los cantones para compensar a esas instituciones.

La SECO adoptó el 15 de mayo un plan de vigilancia para combatir y castigar eventuales abusos en la demanda de créditos de transición. Unas 122 000 empresas han recurrido a esos empréstitos.

 Sectores más desfavorecidos y solidaridad

La pandemia del coronavirus ha golpeado severamente a diversos sectores de la población en Suiza, en particular a aquellos que ya se encontraban en situación precaria antes de la emergencia sanitaria como los llamados “sin papeles”, los “sin techo”, las personas con dependencia a las drogas y aquellas que ejercen la prostitución.

 Ayuda de Suiza a países en desarrollo

El 30 de abril, el Gobierno suizo anunció un paquete de ayuda de 400 millones para aliviar la situación de emergencia en países en desarrollo.

Además, la Confederación destinó otros 18 millones de francos a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a la Coalición para la Innovación en la Preparación ante Epidemias (CEPI), con sede en Oslo, para acelerar la búsqueda de medicamentos.

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