Hace veinte años que las poblaciones de la Amazonia ecuatorial luchan para obtener reparación de los daños incalculables producidos por las actividades de Chevron.

Las multinacionales continúan actuando con total impunidad causando daños, muchas veces irreversibles, para el medio ambiente. Con una actitud hipócrita y de un cinismo abisal, continúan negando las consecuencias de sus acciones y negándose a pagar las indemnizaciones a las cuales varias veces han sido condenadas por los tribunales nacionales e internacionales.

Con un total desprecio hacia las naciones y las poblaciones en donde se encuentran sus explotaciones, prefieren gastar millones de dólares en abogados para probar lo imposible, es decir, su no-responsabilidad en los daños causados por la codicia, la irresponsabilidad y la insensibilidad social y de los sufrimientos que padecen las poblaciones afectadas.

El combate de los habitantes de la Amazonia ecuatorial contra el gigante petrolero Chevron se ha convertido en un símbolo de la lucha para hacer reconocer las responsabilidades hacia el medio ambiente y el ámbito social de las multinacionales.

Según la entrevista que la “Tribune de Genève” realizó este pasado miércoles 17 de junio de 2015 con María Eugenia Garcés, delegada de la Unión de los afectados de Texaco-Chevron en Ecuador, 30’000 personas afectadas por la polución petrolera luchan desde hace más de 20 años con el fin de obtener reparaciones.

María Eugenia Garcés

María Eugenia Garcés es delegada de la Unión de los afectados de Texaco-Chevron en Ecuador, y vino a Ginebra para intentar defender esta causa ante las Naciones Unidas con el apoyo del Centro Europe-Tiers Monde ( CETIM).

“Venimos a denunciar las violaciones de los Derechos Humanos cometidas por las multinacionales como Chevron y de la impunidad de la que gozan. Esta compañía petrolera ha contaminado más de 450’000 hectáreas de la selva Amazónica, pero continua eludiendo sus responsabilidades y negándose a pagar las reparaciones que le impone la justicia ecuatoriana.

La responsabilidad de Chevron

“La empresa Texaco, que integró Chevron en 2001, ha operado durante años en las provincias de Orellana y de Sucumbíos, en el norte de la Amazonia ecuatoriana. Esta región era hasta entonces una de las zonas más ricas en la biodiversidad del planeta. Pero las prácticas de esta sociedad han causado gravísimos problemas al medio ambiente, afectando profundamente las poblaciones locales, los pueblos indígenas que allí vivían y que han sido trasladados de sus tierras.

Esta contaminación no es el fruto de accidentes, pero si del uso deliberado de técnicas contaminantes y de tecnologías obsoletas con el único objetivo de hacer economías. Los residuos de la explotación petrolera eran echados directamente en la naturaleza y en los ríos, en vez de ser reinyectados en los pozos. En otros casos, eran almacenados en piscinas a cielo abierto, mal aisladas y acababan infiltrándose en el suelo o a desbordando. Conscientemente, Texaco-Chevrona a causado enormes daños al entorno y a las poblaciones locales con el único fin de aumentar sus beneficios”.

“En 1993, un pedido de reparación fue depositado en Nueva York, en los Estados Unidos. Después de varios años de procedimiento y a petición de la compañía petrolera, este fue desplazado al Ecuador. Chevron fue finalmente condenado por primera vez en 2011. El juicio fue confirmado en segunda instancia en 2012 y otra vez, al año siguiente, por la Corte nacional de Justicia, instancia judicial suprema del Ecuador. La compañía petrolera ha sido condenada a pagar 9,5 millares de dólares (cerca de 8,5 mil millones de francos suizos al curso actual).

María Eugenia Garcés aclara que no se trata de indemnidades para los individuos, pero de sumas destinadas a financiar los programas de reparación de los daños causados por la compañía, principalmente en los suelos, en las aguas y en los ecosistemas destruidos por la contaminación. También está previsto un fondo para desarrollar un sistema de salud para las personas afectadas. Varios estudios han probado que, en la zona en donde Texaco operaba se observaban tres veces más de casos de cáncer que en el resto del país, cinco veces más de abortos naturales, un aumento de 50% en casos de leucemias infantil y de numerosas enfermedades de la piel e y males intestinales.

Chevron lucha para no pagar

Chevron hasta ahora no ha pagado la suma exigida por la justicia ecuatoriana y la compañía libra una intensa batalla jurídica para no tener que desembolsar. Desafía la competencia de la justicia ecuatoriana y afirma que el proceso ha sido falsificado. Uno de sus principales abogados en Ecuador advirtió que “se pelearían hasta que el infierno se congele», y que después de esto, continuarían peleando sobre el hielo”. Como Chevron tiene enormes recursos, la compañía contrató unos sesenta gabinetes jurídicos, con más de 2’000 abogados, así como empresas de comunicación y de información. Se entregan a un verdadero acoso a los que les reclaman cuentas, a todos los que le apoyan y a los medios de comunicación que revelaron el caso.

La esperanza es lo último que se pierde

María Eugenia Garcés está convencida de que, algún día, Chevron pagará. “Estoy segura, afirma. Estamos peleando desde hace 22 años y continuaremos a hacerlo. La verdad está ahí. La responsabilidad de esta compañía está probada y nuestro caso se volvió emblemático en la lucha en contra la impunidad de las multinacionales. Tenemos apoyos en el mundo entero. Y esto se convirtió en un combate global”.

Cuando la indiferencia y la impunidad se convierten en crimen

Lo que impresiona en los enfrentamientos con las multinacionales, es la extrema mala fe y la obstinación en negar los crímenes constatados en contra las poblaciones y el medio ambiente. Chevron prefiere gastar millones de dólares en una defensa imposible en vez de aceptar que sus métodos son dañinos y tratar de resolver el problema junto con las autoridades nacionales y las poblaciones afectadas. Lo que más sorprende en la acción de las multinacionales, que sea Chevron, Nestlé, xtrata, etc. es ésta confrontación permanente y esa voluntad en querer negar los hechos a pesar de la evidencias y de los daños cometidos.

Es una alerta al resto de la sociedad, porque este tipo de reacción patológica, esta obsesión de la impunidad en nombre del “desarrollo económico” y la obtención máxima de beneficios, tendrán cada vez más consecuencias que terminaran afectando al conjunto de la sociedad, como lo que está pasando actualmente con la constante degradación del clima.

De la misma manera que existe el Tribunal Internacional que juzga los crímenes en contra la Humanidad debería instaurarse un juzgado internacional que arbitre no solamente los delitos económicos , pero también aquellos cometidos en contra el medio ambiente porque éstas multinacionales, con sus comportamientos irracionales y criminales, siguen perpetuando crímenes en contra la humanidad y éstos delitos están escondidos bajo la camada protectora de los estados que argumentan que el desarrollo económico exige algunos sacrificios, y estos sacrificios se revelan ser asesinatos, destrucciones del medio ambiente, represiones en contra los sindicalistas, desprecio de las poblaciones afectadas, y una ausencia total del control democrático de la acción de las multinacionales.

Public Eye Awards, el premio de la vergüenza

Este año, Chevron recibió el premio Public Wye Awards por ser la peor empresa en materia de derechos humanos y de protección del planeta.

Las declaraciones de Berna y Greenpeace, organizaciones no-gubernamentales y coorganizadoras del evento, indicaron que Chevron había sido denunciado “por el desastre ecológico engendrado por la explotación petrolera en la selva virgen del Ecuador”. Se trata de la última edición del Public Eye organizada en margen del Fórum Económico Mundial.

“Hoy día Chevron se niega todavía de a pagar la sentencia de los 9,5 mil millones de dólares que ha sido condenada por los daños causados y para el saneamiento de las zonas devastadas por la explotación petrolera” lamentó Paul Paz, representante de “Amazon Watch”, la ONG californiana que había nominado Chevron en 2006.

Alfonso Vásquez Unternahrer

https://www.youtube.com/watch?v=Z0eG5e4N9ko

https://www.youtube.com/watch?v=DhuzzGuzc7E#t=12