El Fondo Monetario Internacional presentó su análisis trimestral de la economía mundial, todavía lastrada por el COVID-19 justo después de ratificar a su directora Kristalina Georgieva.

Plantación de café en Brasil. El precio de las materias primas y otros productos de exportación mantiene las perspectivas de crecimiento en gran parte del continente.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó las previsiones de crecimiento económico de América Latina en 2021 al 6,3%, medio punto por encima de su pronóstico de julio, gracias principalmente al buen desarrollo del sector exportador de materias primas, aunque también será la región con mayor inflación, un 9,3%. El organismo advirtió, sin embargo, el martes (12.10.2021) que la persistencia de la pandemia de COVID-19 y la desigual distribución de vacunas siguen frenando la recuperación económica mundial y empeoran las perspectivas para los países en desarrollo.

El crecimiento mundial para 2021 se proyecta en 5,9%, frente al 6% estimado en julio, una baja «marginal», explicó el FMI en su actualización del informe trimestral «Perspectivas de la economía mundial» (WEO en inglés), publicado un día después de respaldar la continuidad de la búlgara Kristalina Georgieva como su directora gerente tras semanas de investigación. Pero esas cifras enmascaran grandes retrocesos en algunas naciones, alertó la economista en jefe del FMI, Gita Gopinath, señalando que «las perspectivas para el grupo de países en desarrollo de bajos ingresos se han ensombrecido considerablemente debido al empeoramiento de la dinámica de la pandemia».

China seguirá siendo el motor de crecimiento

El FMI redujo el pronóstico de crecimiento para 2021 para la economía estadounidense a 6%, frente al 7% anticipado en julio. Pero lo revisó al alza para 2022, a 5,2%, teniendo en cuenta los faraónicos proyectos de gasto previstos por el gobierno de Joe Biden, por varios billones de dólares. Por el contrario, el Fondo revisó al alza su previsión de crecimiento para 2021 para la zona euro (+0,4 puntos, a 5%). Pero aquí, de nuevo, las disparidades son grandes, con un aumento en su estimación de crecimiento para Francia (+0,5 puntos a 6,3%), gracias a que aceleró la vacunación de su población, y un recorte para Alemania, que sufre la escasez de semiconductores (-0,5 puntos a 3,1%).

China, la segunda potencia económica del mundo y donde comenzó la pandemia a fines de 2019, seguirá impulsando el crecimiento global (-0,1 puntos a 8%) junto con Estados Unidos e India (que se mantendrían en un 9,5%), dijo el FMI.

Mejora la previsión para América Latina, pero no para México

Para Latinoamérica y el Caribe, una región muy afectada por la pandemia, el Fondo mejoró su pronóstico de crecimiento para este año (+0,5 puntos a 6,3%), tras una grave recesión registrada en 2020 (-7% frente al -3,1% a nivel mundial). Pero recortó su proyección para Brasil y México, las dos principales economías de la región, estimando una expansión del PIB de 5,2% y 6,2%, respectivamente, en ambos casos 0,1 puntos porcentuales menos que lo pronosticado anteriormente.

El país que sí ve un importante aumento en sus previsiones fue Argentina, que crecerá un 7,5% en 2021, comparado con el 6,4% reflejado en el documento de julio del FMI. Precisamente, Argentina está actualmente negociando con el FMI un acuerdo de refinanciación de un enorme paquete de deuda. Por otro lado, Chile será el país latinoamericano que crecerá a un mayor ritmo, un 11% pronosticado para 2021, en comparación al 6,2% que proyectó el Fondo en abril. Perú también crecerá, según el Fondo, un 10%. Colombia, un 7,6%.

Para 2022, el FMI mantuvo su estimación de crecimiento global en 4,9%. Todas estas previsiones, sin embargo, siguen siendo muy inciertas, sostuvo Gopinath, recordando que se basan en particular en un objetivo de vacunación del 40% de la población mundial para finales de este año y del 70% para el primer semestre de 2022. Para Gopinath, es muy claro que «la pandemia no termina en ningún lado hasta que termine en todas partes».

lgc (afp/efe)