¡Interesante artículo mi querido Juan José!, tenemos evidentemente una democracia al revés, patas arriba, arribista, elitista y torcida. Lo importante en ella no es cómo llegar ni cómo salir, sino llegar. Claro está, con el mayor respeto por los que a ella pertenecen, o anhelan pertenecer. Pero con aún mayor respeto por aquellos que la mantienen.

Querer hacer parte de un nido de ratas, seguirá siendo el sueño de muchos, y si el nido es de ratas, y estas son elegidas por gente que se ufana de ser gente de bien, pero son ratas, la ecuación es clara y contundente, y su resultado siempre será el mismo: “Ratas que gobiernan ratas”. Un nombre bastante representativo para nuestra sociedad actual, creo que lo tendré en cuenta para una próxima novela, que sin pretender ser profético, ofender a nadie, ni ser negativo, podría ser publicada cuando estemos despidiendo a nuestro próximo presidente.

En nuestro país, como casi en la mayoría de los que están siendo gobernados por las bondades que la estructura democrática otorga, y ésta, basada en el engaño, el hambre del Poder legal, y en la estigmatización de la dictadura y la anarquía, el orden de los factores nunca alterará su producto, elijase quien se elija, de primero o de segundo, de lustro en lustro, o al mismo tiempo, el resultado siempre será el mismo: “Ratas que gobiernan ratas”. Nuestro problema es mucho, mucho, ¡mucho más de fondo!, y se sigue nutriendo, como tú bien lo dices, de falsa imagen.

Apartes adaptados a este artículo de la novela inédita, “Amos de la Tinieblas”.

Carlos Adolfo Rodríguez


Autor “Condenados por el Poder”. Publicado por Editorial Verbum España, Editorial Rove Argentina, y Revista Hebdo Latino Suiza.