Hace ja seis meses que el coronavirus llegó y se instaló en nuestras vidas. En seis meses el covid19 mató más que la guerra en Siria en ocho años, pero muchas personas insisten en negar la existencia y en minimizar el impacto del virus.

En estos últimos seis meses hemos aprendido mucho de lo que se tiene que saber en términos científicos y sanitarios sobre la nueva epidemia. Pero todavía quedan dudas sobre la inmunidad de los curados, sobre los síntomas que persisten, en algunos casos durante meses, y las consecuencias, principalmente neurológicas, que necesitan mucho tiempo de rehabilitación.

Pero a esta altura de la epidemia y con la experiencia acumulada de siglos de otras epidemias tan o más mortales que el covid19, las naciones tienen todos los elementos como para aplicar políticas sanitarias efectivas que ayuden a limitar los contagios.

No está ahí el problema. El problema está que en el contexto de polarización extrema que conoce actualmente nuestro planeta, el coronavirus se ha convertido en una verdadera arma. Muchos Estados autoritarios lo han aprovechado para reforzar sus políticas reaccionarias decretando situaciones de emergencia que permiten concentrar todo el poder y decisiones en el ejecutivo, en nombre del combate a la epidemia. Bajo esta justificativa, han reforzado la represión contra los opositores como en la Rusia de Putin, la Hungría de Viktor Orbán o en la Turquía de Erdogan, en donde la democracia, cada vez más, no pasa de un concepto manipulado por el Estado.

Politización de la pandemia

Algunas naciones cometen el gran error de politizar un problema sanitario de extrema gravedad tornándolo argumento de lucha política, en vez de buscar soluciones pragmáticas basadas en el conocimiento científico y en un diálogo permanente con los diferentes actores de la sociedad.

Algunos gobiernos, más interesados en su propia supervivencia que en la supervivencia de la población, hicieron uso político de la pandemia, subestimándole el impacto y tratándola de “gripe sin importancia”, como Jair Bolsonaro, o negando tercamente la realidad y proponiendo tratamientos absurdos, como lo hizo Trump al proponer que la gente tomara desinfectante, o manipulando la emergencia sanitaria para proteger a sus propios intereses y a los de la economía, como viene haciendo Piñera en Chile, como lo enseña el lamentable episodio de la salida del Ministro de la salud, Jaime Mañalich, protegido del presidente, en consecuencia de las manipulaciones y mentiras sobre la realidad de la tragedia chilena.

¿Estados Unidos, el fin de una era?

En los Estados Unidos el mundo asiste incrédulo a la implosión de la que se considera la primera potencia mundial.

Una verdadera revolución está en camino. Y no solamente el covid19 es responsable. Son los siglos de mentiras sobre las que ha sido construido ese país. Hoy se sabe que el famoso “american way of life” es un paraíso reservado a los WASP (3) El racismo visceral en los Estados Unidos no es solamente contra las personas de origen africana, pero también contra los asiáticos, hispánicos e irlandeses (4).

Los Estados Unidos son una nación construida sobre la esclavitud, el genocidio de los pueblos nativos y la negación de sus crímenes. Nación que ja nace enferma de miedo, terror, injusticia y arbitrariedad.

Sobre estas bases construyeron un sistema basado en el egoísmo individual, en el Estado mínimo y en el principio de que el fin justifica los medios.

Los Estados Unidos deben ser el único país del mundo en donde se tiene tanta fascinación con gánsteres y bandidos, muchos de ellos considerados como verdaderos héroes nacionales, como Alphonse Capone, Jesse James o Billy the Kid.

El resultado es una sociedad en que gran parte de la población es abandonada a sí misma. Sin leyes de protección social, los derechos fundamentales como educación y salud son privados, convertidos en bienes de consumo accesibles solamente a los que poden pagar por ellos.

En estos momentos los Estados Unidos llegaron a la cifra de casi 6 millones de personas infectadas por el covid y de casi 190.000 muertos, con una media de más de 1000 óbitos por día. En algunos meses han muerto más personas que en veinte años de la guerra en Vietnam (5), donde murieron aproximadamente 58.000 norte-americanos.

El país está viviendo un periodo nefasto económicamente. “Esta pandemia es el mayor choque para la economía norteamericana que se tenga memoria” declaró Jerome Powel, presidente del Banco central estadounidense. Millones de individuos han perdido sus empleos en un mercado del trabajo desbastado.

La crisis estadounidense no golpea a todos de la misma forma. Siguiendo el esquema de la organización social en los Estados Unidos, son principalmente las minorías afroamericanas e hispánicas las que sufren más.

La pregunta que va a decidir las elecciones estadounidenses es ¿Trump hiso todo lo posible para salvar vidas?

Como Bolsonaro en Brasil, Trump, en nombre de la economía y de su supervivencia política, combatió todas las medidas sanitarias, los gobernadores y alcaldes que las aplicaron. Los gobernadores fueron atacados, declarados enemigos de la nación, culpados por la crisis económica y el desempleo por haber aplicados las recomendaciones de la OMS para combatir la epidemia, principalmente las medidas de confinamiento que paralizaron la economía.

Incompetencia y caos

El comportamiento desastroso e incompetente de los dos presidentes ha precipitado las dos naciones en un caos político y social, en un abre y cierra constante que ha minado la actividad económica y la capacidad del país de recuperarse. En falta de una política sanitaria pragmática, es cada uno por si, dejando que las fuerzas reaccionarias aumenten el caos en la sociedad con teorías complotistas y negacionistas.

En Europa, después de que algunos países lograron luchar con suceso contra la vaga epidémica, medidas precipitadas para tentar volver a la “normalidad” han causado una vuelta de los contagios que está llegando a límites peligrosos y están preocupando los gobiernos.

Países como Portugal, Alemania o Suiza, que fueron elogiados por sus políticas de control de la epidemia, están viviendo un retorno inquietante de aumentos diarios de contagios. Esto se debe a la precipitación de “abrir” la economía, a la utopía de querer salvar el período turístico de este año y a la irresponsabilidad de pensar que la industria de la fiesta es más importante que la salud de las personas.

La situación actual es más un problema de la psiquiatría que de normas sanitarias. Se está viviendo una situación esquizofrénica en gran parte del planeta. Al mismo tiempo que se toman medidas para evitar una “segunda onda” del virus, los países abren precipitadamente las economías buscando una vuelta a lo que era “antes”, como si eso fuera posible.

Los países y las economías tienen que adaptarse y buscar nuevos caminos para solucionar una crisis que nadie sabe cuándo va a terminar.

Las personas, principalmente los más jóvenes, están comportándose como si la urgencia se hubiera acabado.

¡Grandísimo error!!

Una nueva explosión de casos que obligue a un nuevo confinamiento de la sociedad  no solamente va a ser un desastre en términos económicos, pero también psicológicos. ¿Quién va a poder soportar quedarse en casa con 35 grados de calor?

Pero en la situación actual todo depende del comprometimiento de cada uno con la salud de la colectividad.

Si los Estados Europeos se ven obligados a confinar nuevamente, será en primer lugar por falta de políticas claras de los gobiernos, la presión de los medios económicos para volver a una “normalidad” imposible y al comportamiento individual de cada uno de no asumir sus responsabilidades frente a la comunidad.

Todas las teorías complotistas y negacionistas no eliminarán la realidad, así como las teorías negacionistas que durante décadas tentaron borrar la existencia de los campos de concentración no consiguieron apagar la realidad de los hornos crematorios.

Quiérase o no estamos confrontados a una crisis sanitaria mundial y es solamente con medidas científicas y sanitarias que podremos resolver el problema.

Notas:

(1)´shttps://es.thefreedictionary.com/naci%C3%B3n

https://es.wikipedia.org/wiki/Naci%C3%B3n

(2)https://www.laprensa.com.ni/2020/06/14/internacionales/2685264-

(3)https://es.wikipedia.org/wiki/White_Anglo-Saxon_Protestant

(4) La esclavitud irlandesa en los EUA, a pesar de poco conocida, fue significativa y altamente explotadora, como lo enseña el hecho de que los irlandeses esclavizados valían cerca de 50 veces menos que los africanos.

(5)https://us.as.com/us/2020/04/29/actualidad/1588184069_433634.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Vietnam