Cuando hablamos de terrorismo aparecen en nuestra memoria, casi exclusivamente las definiciones que pregonan los diccionarios encabezados, en español, por la RAE ( Real Academia Española)

¿Está de acuerdo con tales definiciones? Yo tampoco. Pienso que, en términos generales existen dos tipos de terrorismo, el terrorismo de Estado, y, aunque no me convence del todo, lo que llamaríamos terrorismo subversivo.

1) El terrorismo de Estado, como un proceso de dominación política apoyada en el terror practicada por el que domina grupo o clase social que hegemoniza el poder del Estado y que, al no contar con el apoyo de la gran mayoría de la población, se mantiene en el poder por medio de la fuerza; algunos de los casos más usuales de este tipo de terrorismo lo constituyen los “Golpes de Estado”. El ámbito de acción terrorista de estas formas violentas e ilegales de gobiernos dictatoriales se circunscriben, supuestamente, en contra de la población o habitantes del país supeditado a su poder, sin embargo, en sus acciones terroristas para estas dictaduras no existen límites ni fronteras geográficas, por ejemplo en los sucesivos golpes de Estado que se dieron en América latina, Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, Perú, Brasil, solo por mencionar algunos casos, tales gobiernos militares actuaban en estrecha alianza entre ellos, de esa manera pudieron desatar el terror entre los pobladores con el fin de amedrentar y apagar cualquier intento de resistencia. La cantidad de asesinados, desaparecidos, presos políticos torturados y ejecutados ascendió a cientos de miles de personas. En las acciones terroristas de estas dictaduras, insisto, no había límites fronterizos. Por ejemplo, el dictador chileno Augusto Pinochet, con el apoyo de los gobiernos dictatoriales de Uruguay, Argentina y Brasil pudo ordenar innumerables crímenes contra luchadores que vivían en el exilio, entre ellos, el asesinato del General chileno Carlos Prats, en Argentina 1974, y del Ministro del Allende, Orlando Letelier, asesinado en el corazón del Imperio, Washington, en 1976.

7cc61ec82d19c93304bca5a424f739d8da991bca hq2) El terrorismo subversivo. Es el que realiza una organización o grupo político frente al poder del Estado por medio de acciones bélicas subversivas.

En ambos casos de terrorismo se busca debilitar al oponente, despertando en él un miedo intenso para hacerlo desistir de cualquier tipo de resistencia o acción defensiva. Los medios de comunicación de masas, apegándose a la definición de los diccionarios incluyen la frase en negrilla para la consecución de sus fines, que en el primer caso sería el mantenimiento de la dominación y en el segundo, cuando la lucha se mantiene dentro del ámbito territorial de la nación, alcanzar el Poder del Estado.

Pero, esto no suena ni bien ni justo. Detengámonos un momento en este asunto para reflexionar debidamente sobre la palabra “terrorismo” bajo la perspectiva bélica internacional que vivimos en este instante. Si usamos tales acepciones bajo el punto de vista de las naciones más poderosas de la tierra, verbi gracia Inglaterra y EEUU, nos damos cuenta que la definición del diccionario se inscribe exactamente dentro del esquema propagandístico que utilizan ambas naciones, así la palabra “terrorismo” queda reducida a la acción de grupos subversivos supuestamente guiados por dogmas o fanatismos religiosos contra sus países. En tal concepción las palabras “Estado” y “nación” desaparecen, lo cual nos remonta a lejanas épocas históricas, allá por los años 434-453 DC donde un mítico Atila enfrentaba con sus huestes invasoras al Imperio romano de oriente. La historia, sin embargo, lo reduce al simple papel de “bárbaro, incivilizado e implacable”. A terrorista, pues.

terrorismo mapa 810x456 6o2ve7ypagtkxqjeee9ultm37b6gb29bzrvi0skv22qHay otro caso, muy anterior, en el año 356 AC, Eróstrato, un pastor de Éfeso, inconforme con el imperio y sus normas religiosas, realizó un atentado de audacia increíble contra el Imperio Persa encabezado por Altajerjes. Incendió el Templo de Diana, a la sazón una de las siete Maravillas del Mundo antiguo y que representaba el símbolo del poder omnímodo del imperio Persa. Con tal acción Eróstrato pudo demostrar la debilidad del Imperio y de su soporte la religión imperial representada por el Templo a la Diosa Diana. El emperador ordenó ejecutar al subversivo y borrar su nombre de la historia. Sin embargo historiadores posteriores rescataron del olvido el nombre de Eróstrato, aunque lo redujeron a la calidad de un simple incendiario, borrando su principal característica de “luchador social”. Hasta hoy los textos históricos y pseudo científicos lo consideran como un simple acto incendiario.

Erostrato 4Los psicólogos modernos, poco apegados a la interpretación histórica, lo rebajaron aún más al convertirlo en un acto de locura al que llamaron “Complejo de Eróstrato” con ello supuestamente le quitaban la carga política que contenía la acción incendiaria. Ni el mismo Jean Paul Sartre, con todo y su bagaje filosófico existencial fue capaz de comprender la inmensidad del acto político religioso que emprendió Eróstrato y lo manejó como “complejo”. Ya los viéramos, como simples pastores, situados en uno de los estratos más bajos de la escala social bajo el dominio del Imperio Persa, en pleno auge de uno de los imperios más terribles de la historia, que disponía de un ejército de miles de soldados, con las armas más eficientes de la época. Allí es donde aparece el pastor Eróstrato, solo, ignorante de todo lo que no fueran sus tareas, bajo el influjo de las reglas morales y religiosas de la época, se acerca a ese Templo de Diana que se destaca inmenso, erguido con toda su omnipotencia… lo mira… nadie lo ve… y sin ningún problema… lo destruye. Dígame sinceramente, ¿Usted puede creer eso? ¿No? Yo tampoco.

Apenas que fuera Sartre. Cabe entonces preguntarse, ¿cuántos Eróstratos, lógicamente organizados, fueron capaces de realizar tamaña proeza en contra del Imperio? ¿Complejo de Eróstrato? ¡Bah!

La intención de los imperios, en todo caso, es la de hacernos creer que existe un solo tipo de terrorismo: el realizado por los grupos insurgentes calificados como terroristas.

7548951Lo que el imperio de ninguna manera puede permitir, de ello se encargan a rajatabla todos los medios de comunicación masiva, es que lleguemos a pensar en la existencia de un Tercer tipo de terrorismo: El terrorismo de un Estado poderoso contra otros Estados o naciones menores, lo que conocemos y sufrimos como Imperialismo.

¿No le parece? De nada y hasta siempre estimadas amigas y amigos.

 Rolando GONZÁLEZ ALTAMIRANO