Un nuevo informe de la OMC sobre el G20 pone de manifiesto una moderación en la imposición de nuevas restricciones comerciales relacionadas con la pandemia

Según el último informe de vigilancia del comercio de la OMC sobre las medidas comerciales del G20*, publicado el 28 de octubre, las economías del G20 han seguido eliminando las medidas de restricción del comercio relativas a la COVID-19 y han dado muestras de moderación en la imposición de otras nuevas. Sin embargo, el valor del comercio abarcado por las restricciones relacionadas con la pandemia aún vigentes supera actualmente al de las medidas de facilitación del comercio.

Antes de la cumbre de dirigentes del G20 celebrada en Roma la Directora General de la OMC Ngozi Okonjo-Iweala había exhortado a las economías del G20 que sigan eliminando las restricciones comerciales relacionadas con la pandemia y contribuyan a lograr una respuesta firme de la OMC a la pandemia en la Duodécima Conferencia Ministerial.

«El comercio ha sido fundamental para combatir la pandemia, un salvavidas para el acceso a suministros médicos y alimentos», dijo el Director General. «El sistema multilateral de comercio ha desempeñado un papel fundamental en el fomento de la moderación en el uso de las restricciones comerciales. Esto está dando sus frutos ahora, con el comercio emergiendo como un importante impulsor de la recuperación económica posterior a la pandemia. Para asegurar la recuperación y extenderla para incluir a todos los países, debemos garantizar un acceso equitativo a las vacunas, diagnósticos y terapias contra la COVID-19. Para esto, necesitamos cadenas de suministro que funcionen sin problemas para estos productos, sin impedimentos por restricciones comerciales y otros cuellos de botella». Instó a las economías del G20 a deshacer las medidas restrictivas del comercio relacionadas con la pandemia que aún están en vigor.

Con la 12ª Conferencia Ministerial de la OMC (MC12) a sólo unas semanas de distancia (30 de noviembre a 3 de diciembre), el Director General Okonjo-Iweala añadió: «Las economías del G20 deben mostrar liderazgo para ayudar a los Miembros de la OMC a dar una respuesta firme a la pandemia en el MC12. Esto ayudaría a todos los países a responder de manera más efectiva a la COVID-19 y a prepararse mejor para futuras pandemias».

El informe indica que durante el período objeto de examen (de mediados de mayo a mediados de octubre de 2021), las economías del G20 demostraron en general moderación en la imposición de nuevas medidas restrictivas del comercio relacionadas con la pandemia y están apoyando la recuperación al seguir revirtiendo las restricciones adoptadas anteriormente en la crisis. Sin embargo, a pesar del número relativamente bajo de restricciones comerciales de COVID-19 aún vigentes, su cobertura comercial estimada fue casi el doble (USD 88.4 mil millones) que la de las medidas de facilitación del comercio (USD 48.2 mil millones).

Desde el estallido de la pandemia, las economías del G20 han aplicado 144 medidas comerciales y relacionadas con el comercio de bienes relacionadas con la COVID-19. De ellos, 105 (73%) eran de carácter facilitador del comercio y 39 (27%) podían considerarse restrictivos del comercio. Las restricciones a la exportación representaron el 95% de todas las medidas restrictivas registradas, y de ellas, el 54% se había eliminado gradualmente a mediados de octubre de 2021. Se mantuvieron un total de 18 restricciones comerciales, de las cuales 17 son restricciones a la exportación. Alrededor del 20 por ciento de las medidas de facilitación del comercio se han revertido; no obstante 85 de esas medidas siguen en vigor.

Durante el período objeto de examen, se registró un número limitado de nuevas medidas comerciales y relacionadas con el comercio relacionadas con la COVID-19 para las economías del G20 sobre bienes, que consistían principalmente en prórrogas o terminaciones de medidas aplicadas originalmente al principio de la pandemia. Del mismo modo, el flujo de nuevas medidas de apoyo relacionadas con COVID-19 por parte de las economías del G20 para mitigar los impactos sociales y económicos de la pandemia disminuyó en los últimos cinco meses. Muchos de los programas ejecutados se han eliminado o ajustado gradualmente para tener en cuenta las nuevas circunstancias y prepararse para la recuperación posterior a la pandemia. Los sectores de servicios se vieron muy afectados por la pandemia, y 65 de las 73 medidas relacionadas con la COVID-19 notificadas que afectan al comercio de servicios puestas en marcha por las economías del G20 en respuesta a la pandemia siguen en vigor.

En cuanto a las medidas comerciales no relacionadas con la COVID-19, se registraron 25 nuevas medidas de facilitación del comercio y 14 medidas restrictivas del comercio de mercancías para las economías del G20. Los promedios mensuales de las medidas que facilitan y restrictivas del comercio se encuentran entre los más bajos desde 2012. La cobertura comercial de las medidas de facilitación de las importaciones introducidas durante el período objeto de examen se estimó en 36 000 millones de dólares y la de las medidas restrictivas de las importaciones se situó en 4.200 millones de dólares.

A pesar del modesto número de restricciones comerciales establecidas durante el período objeto de examen, las existencias de restricciones a la importación del G20 han aumentado constantemente desde 2009, tanto en términos de valor como en porcentaje de las importaciones mundiales. A mediados de octubre de 2021, el 10,41% de las importaciones de las economías del G20 se vieron afectadas por las restricciones implementadas desde 2009 y aún vigentes.

Además, las economías del G20 iniciaron investigaciones sobre medidas comerciales correctivas disminuyeron considerablemente durante el período objeto de examen después de alcanzar su punto máximo en 2020. Las medidas de medidas comerciales correctivas siguen siendo un importante instrumento de política comercial para las economías del G20, ya que representan el 69 % de todas las medidas comerciales no relacionadas con la COVID-19 sobre mercancías registradas en el presente informe.

El otro informe; algunos matices al capitalismo

A pesar de algunos signos positivos como se nos pretende convencer a la luz de cada informe, la realidad es que cabe prever una recuperación a dos velocidades para este fin de año 2021 y los años posteriores. El optimismo que reinaba a comienzos de 2021 se ha desvanecido bajo los efectos de nuevas olas de la pandemia, el surgimiento de nuevas variantes de la COVID y el lento y dispar despliegue del proceso de vacunación. El acceso generalizado a las vacunas, conjugado con incentivos fiscales relativamente eficaces, probablemente facilitará en los países de ingresos altos una recuperación más rápida en términos de cantidad de horas de trabajo que en el resto de los países. Pero, por otro lado, en los países de ingresos bajos o medianos bajos, que no gozan de ninguna de esas ventajas, es probable que se sigan produciendo efectos adversos a largo plazo en su mercado laboral, y que estén sujetos a otro tipo de riesgos. A escala mundial, el empeoramiento de las perspectivas para el segundo semestre de este año ha propiciado una amplia revisión a la baja de las previsiones generales de recuperación en materia de horas de trabajo para 2021. Pese al repunte del desarrollo económico a escala mundial, la recuperación general en términos de cantidad de horas de trabajo se ha estancado en niveles muy inferiores a los existentes antes de la pandemia, con una «gran disparidad» entre los países avanzados y los países en desarrollo. En los países de ingresos bajos o medianos, las limitaciones de índole fiscal y el ineficaz proceso de vacunación dificultan la recuperación, que se ve afectada asimismo por otros riesgos, en particular la situación de endeudamiento y las restricciones a lo largo de la cadena de suministro mundial. La acción a escala internacional, incluido el apoyo en los planos financiero y técnico, que es primordial para facilitar una recuperación centrada en el ser humano.

La situación del mercado de trabajo en 2021 sigue dependiendo de la evolución de la pandemia. El despliegue de campañas de vacunación ha ayudado a algunos países a luchar contra el virus y a facilitar su recuperación, si bien ello ha sido así especialmente en las economías avanzadas. A comienzos de octubre, la proporción de personas plenamente vacunadas a escala mundial alcanzó el 34,5 por ciento, aunque con una gran disparidad entre países. Pese a que en los países de altos ingresos se registra la mayor proporción de personas plenamente vacunadas, a saber, un 59,8 por ciento, esa proporción es mucho menor en los países de ingresos medianos bajos, a saber, del 14,6 por ciento, y de sólo el 1,6 por ciento en los países de ingresos bajo.

Esa amplia disparidad de vacunación se pone asimismo de manifiesto a escala regional. En las Américas, Europa y Asia Central y los Estados Árabes, más del 40 por ciento de la población estaba plenamente vacunada a comienzos de octubre. El índice de vacunación ha seguido una pauta análoga en Asia y el Pacífico (38,4 por ciento), si bien sigue siendo inferior al de otras regiones, aunque con diferencias sustanciales entre países, al tiempo que en África se han registrado leves avances en el proceso de vacunación (4,6 por ciento). A medida que aumenta el índice de vacunación se producen menos cierres de lugares de trabajo Pese a que la mayoría de los trabajadores residen en países en los que se ha establecido algún tipo de restricción en los lugares de trabajo, la medida de cierre más estricta (cierre obligatorio para el conjunto de la economía de todos los lugares de trabajo, excepto los esenciales) prácticamente ha dejado de aplicarse a comienzos de octubre de 2021, afectaba a menos del 1 por ciento de los trabajadores a escala mundial, frente al valor máximo del 41 por ciento registrado en abril de 2020.

La porfiada realidad de los informes navega entre el conocimiento del hecho y el conocimiento de la consecuencia de sus decisiones; por eso los socios del capitalismo neoliberal y sus organizaciones se precipitan en el optimismo, pero se contradicen en sus análisis.

Como señalaba un reciente informe de la OIT que un total de mas de dos mil millones de trabajadores tienen un empleo informal, es decir el 61% de la población mundial activa. Esto nos ilustra sobre la precariedad, peligrosidad y magnitud del capitalismo en su fase actual que alienta una recesión, estanflación, y otros impactos económicos/financieros/sociales de alcance global, en el fondo la indiferencia mecánica del capitalismo como sistema se robustece con las desgracias humanas.

*Los informes de vigilancia del comercio de la OMC han sido preparados por la Secretaría de la OMC desde 2009. Los miembros del G20 son: Argentina; Australia; Brasil; Canadá; China; la Unión Europea; Francia; Alemania; India; Indonesia; Italia; Japón; la República de Corea; México; la Federación de Rusia; el Reino de Arabia Saudita; Sudáfrica; Turquía; el Reino Unido; y Estados Unidos.