Por Martin Montiel

Fue en 1910, durante el segundo encuentro internacional de mujeres socialistas, celebrado en Copenhague, que las representantes del partido socialista alemán designaron el 8 de marzo como día internacional de la mujer.

La propuesta que fue adoptada como resolución por las representantes de 17 países, integraba diversos elementos contenidos en los estatudos de la organización: 

Promover la igualdad de género, combatir la discriminación contra la mujer, promover los derechos de las mujeres confirmándolos como derechos humanos u desarrollar programas de acción orientados a superar la discriminación de mujeres y niñas, entre otros.

 Pero, es realmente necesario tener un día llamado “Día internacional de la mujer”? Si bien a nivel político es importante recordar los esfuerzos y las conquistas que fueron posibles gracias a la lucha de muchas mujeres tanto en los países del ex-bloque socialista, como en el Reino Unido o los Estados Unidos, curiosamente, son muchas las mujeres que están en desacuerdo con una celebración de este tipo.

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En un pequeño sondeo, realizado por el hebdolatino, destinado inicialmente a ser publicado el 8 de marzo de este año, la mayoría de nuestras entrevistadas parecen coincidir en algo: “la celebración no debe ser una vez por año”. Por esta razón, decidimos publicar las opiniones de nuestras encuestadas solamente hoy. Solidarizándonos así con sus maneras de pensar.

Algunas de ellas, quienes brindaron su reacción al descubierto, (otras prefirieron el anonimato), agregaron que lo importante es mantener el respeto hacia la mujer, viéndola como un ser humano completo, y no como la responsable de tareas específicas como el cuido de niños o el aseo de la casa, asignadas tradicionalmente en diversas sociedades.

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 Un testimonio revelador fue el de una entrevistada que nos dijo” cuando dejemos de celebrar el día de la mujer, significará que hemos logrado obtener el lugar que merecemos, ese de estar al lado y no detrás de los hombres”.

Y ¿Cómo van las cosas en Suiza?

En tierra helvética, a pesar de los avances existentes, el tema de la mujer y la igualdad de derechos, parece seguir teniendo material para trabajar, particularmente en lo que se refiere a la igualdad de oportunidades en términos de salario. Según algunos especialistas, en este aspecto las mujeres de este país no se diferencian mucho de las del resto del mundo.

Inégalité des salaires hommes -femmes en Suisse

 

A pesar de la existencia de organizaciones feministas y de leyes que tratan de la igualdad de género, nuestras medias naranjas continúan en posición de desventaja cuando se trata de recibir su remuneración, independientemente de competencias, su posición jerárquica o su condición económica.

Como lo muestra el precedente cuadro estadístico, elaborado por la Oficina federal de estadísticas (OFE) de Suiza, conforme a la región y en términos de igualdad de competencias profesionales, la disparidad entre las personas mejor calificadas es más notoria que entre las personas que ejecutan tareas más modestas.

Según la OFE, la discriminación salarial de las mujeres, en la región del lago de Ginebra, es la más débil en comparación al conjunto de regiones de todo el país.

Mostrar sus senos en público, un asunto de paridad?

photo Jordan Matter - NY

En la Gran Manzana, la policía de Nueva York puede encontrar a cualquier mujer paseándose por las calles “carnes al aire” sin inquietarse de poder ser sancionada.

El motivo? Una ley orientada a respetar la paridad entre hombres y mujeres, que permite que ellas hacer todo lo que hombres hacen públicamente, según una ley promulgada por ese Estado en 1992.

Absurdo para algunos, un asunto de igualdad para otros. Lo cierto es que si los hombres pueden mostrar sus pectorales abiertamente, para las mujeres en países, como en la vecina Francia, hacerlo implica ser calificado como una persona “impúdica” siendo considerado como un delito y por consecuencia condenado por la ley.

Por exhibir una parte o todo su cuerpo, nuestros vecinos pueden cobrar el precio de 15 mil euros seguida de un año de prisión, según el artículo 222-32 del Código penal, como multa por “ultraje a la moral pública”.

Aunque en Estados Unidos, exponer sus senos a miradas indiscretas es considerado un asunto de igualdad, o quizá de avance en materia de paridad entre hombres y mujeres, nosotros le sugerimos de tener cuidado donde lo hace. Por estos lados, quizá tendremos que seguir celebrando el 8 de marzo.