Hay signos que permiten la esperanza. En varios lugares del mundo la gente se levanta. Con un solo grito colocan en serio peligro el frágil equilibrio del dominio del neoliberalismo mundial.

En primer lugar, los grandes héroes de esta saga: los jóvenes y la población de Hong Kong. El coraje ejemplar del movimiento a favor de la democracia frente al gigante chino. David contra Goliat es un eufemismo. Con 70% de participación, la oposición ganó 17 de los 18 distritos de Hong Kong después de semanas de luchas en las calles y enfrentamientos contra el poder central, desestabilizado frente a la tenacidad y el coraje de la juventud de este minúsculo territorio.

Hong Kong

Luego después el Líbano, en donde el movimiento social consiguió lo imposible, unir todas las religiones en un mismo grito: cristianos, musulmanes, drusos, todos juntos, dándose la mano, luchan contra la corrupción, contra la división de la sociedad entre las diferentes creencias, a favor de un estado laico y social. El Líbano nunca más será el mismo.

Libano

En Chile es pertinente el uso de la palabra Revolución. El pueblo chileno tomo su destino en sus manos. Un levante popular cambió radicalmente la visión del Estado y su papel. El gobierno neoliberal de Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique, heredero directo de Pinochet, fue obligado a capitular. Reducción de los salarios de los diputados y Senadores, fin de los privilegios de los políticos, llamando a una asamblea Constituyente para extirpar, a de una vez por todas, aquella impuesta por los años siniestros del pinochetismo, que el partido del presidente siempre combatió negándose a toda y cualquier modificación del texto constitucional. La calle impuso medidas sociales urgentes y el cuestionamiento profundo del sistema neoliberal en vigencia hasta hoy.

Chile

El neoliberalismo en Chile muere ejecutado por el pueblo hastiado de sus excesos.

El Estado intentó defenderse liberando su brazo armado a todos los extremos. El papel de las fuerzas policiales, o carabineros, será estudiado durante mucho tiempo como ejemplo de barbarie y de sadismo institucional. Nunca más los carabineros podrán cumplir el papel de proteger la sociedad porque se convirtieron en su peor enemigo. Será imposible restablecer un dialogo entre la población y las fuerzas del orden después de los asesinatos, las violaciones (incluso de menores) y más de 200 personas que perdieron un ojo, o que quedaron ciegas como resultado de la violencia extrema de los carabineros. Podrán justificarse, mentir, negar, pero ningún argumento es más fuerte que las imágenes que recorren el mundo.

Sebastián Piñera tendrá que responder frente a la comunidad internacional sobre las graves acusaciones de violaciones a los derechos humanos y la Institución de Carabineros tendrá que ser reformada y limpiada de sus elementos más violentos para que recuperen un mínimo de credibilidad frente a la población.

Pero a pesar de la barbarie y de la extrema violencia, no consiguieron doblegar a la calle y la derrota fue más intensa y humillante porque la juventud chilena, plena de coraje, de solidaridad y de lucha, se ha convertido en ejemplo para todo el planeta. El estado y las fuerzas del orden pasarán a la historia con el triste registro de crueldad, sadismo y excesos injustificables, para salvar los privilegios de una pequeña casta de aprovechadores y corruptos.

 

Mis homenajes a los muchachos de la Primera Fila, verdaderos héroes de esta revolución auténticamente popular.

En Irak, el pueblo se levanta contra una casta corrupta que monopoliza el poder para sus propios intereses en un país destruido por décadas de guerra, profundamente dividido a causa de la religión. La guerra contra Saddam Hussein, luego contra Daech, la invasión estadounidense, justificada por argumentos mentirosos (armas de destrucción masiva que nunca existieron) prepararon el terreno para el desarrollo de una casta corrupta que, en toda impunidad, se enriquece en cuanto la población sobrevive sin infraestructuras, sin trabajo y sin educación.

Irak

En Sudan, Omar el-Bechir está encarcelado después de 30 años de dictadura en un movimiento popular que tiene como principales heroínas las mujeres. En un país musulmán gobernado por la Sharia, las mujeres se levantaron junto a los hombres para combatir la opresión y crear una sociedad democrática basada en la igualdad de derechos. Los sudaneses y las sudanesas consiguieron algo prácticamente imposible en países dominados por dictadura teocráticas, como le de superar los dogmas, los sectarismos religiosos y reivindicar el derecho a los pueblos de decidir de su destino. De esta manera, las mujeres del Sudan dieron un ejemplo a las mujeres de países musulmanes que todavía viven sometidas a regímenes patriarcales y opresivos como es el caso en Arabia Saudita o Irán.

Sudan

En la República Islámica de Irán no se acepta la disidencia, siempre los movimientos populares son ahogados en ríos de sangre. Más de 200 muertos en las últimas manifestaciones. Pero la explosión es inminente. En cuanto los Mullah gastan millones en guerras externas, invierten fortunas en proyectos nucleares absurdos en un planeta que lucha por su sobrevivencia frente a los cambios climáticos. Víctimas de sanciones unilaterales de parte de los Estados Unidos que imponen sus condiciones a base de chantaje y la población sufre las consecuencias. Cuando la exasperación del pueblo iraní llegue a su clímax, la explosión será brutal. Los Mullah no están dispuestos a abandonar un ápice del poder y los Guardianes de la revolución están dispuestos a todos los sacrificios para proteger la red de corrupción que los sustentan. Si los Mullah continúan con esa política de proteger la corrupción institucional y centrada en intereses geopolíticos externos, la explosión social será inminente.

Iran

En Argelia encontramos los mismos ingredientes. El pueblo que rechaza categóricamente una casta política que ha monopolizado el poder durante décadas para enriquecerse.

Un solo grito resuena en todo el planeta. Un basta a los excesos de un sistema orientado  en un crecimiento infinito utópico y en a la maximización de los beneficios. Un sistema que ha perdido toda ética y todo escrúpulo y que condena una mayoría de la población mundial a la pobreza y a la miseria concentrando la riqueza en manos de unos pocos.

Algeria

El grito por una verdadera democracia popular, de un Estado dirigido principalmente para los intereses de las personas, que reparte la riqueza nacional de una forma justa,  con un comportamiento digno y transparente de los servidores públicos, porque los políticos son servidores públicos y no “autoridades”.

Político no es profesión, es una actividad al servicio de su país, y así lo han entendido países como Suiza, Dinamarca o Noruega en donde los políticos no tienen ningún privilegio. El único derecho que tienen es el de servir a su país ya que el mandato fue dado por el pueblo a través del voto que refleja la voluntad popular. Es el pueblo quién es la verdadera autoridad y el soberano y el mundo político debe responder delante de la voluntad del pueblo soberano.

Este grito no se va a acabar, al contrario, va a ir aumentando porque junto con las reivindicaciones de mayor democracia y justicia, se suma la necesidad de luchar por la sobrevivencia del planeta.

Llegó el momento de ir más allá de las diferencias. De eliminar todo dogma o sectarismo. Llegó el momento  para que el pueblo se organice en sus bases para imponer sus reivindicaciones. Es el estado que debe estar al servicio de la sociedad, y no el contrario. Todos aquellos que largaron las fuerzas policiales, como perros rabiosos, contra la población tendrán que ser juzgados y condenados en consecuencia. Deberán reflexionar sobre el verdadero rol de las fuerzas de seguridad, proteger la población o defender los privilegios de la casta dominante?

La sociedad organizada tiene que concientizarse de su propia fuerza para poder dirigir su destino.

Alfonso Vásquez Unternahrer

Continua ...

 

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