Bien lo dijo el Juez Baltazar Garzón durante el debate: “…estamos aquí discutiendo la legalidad de lo ilegal…”
El concepto de justicia, y lo sabemos todos,… es relativo! Depende a quién esté dirigida. Desde el once de septiembre 2011, la idea de justicia cayó junto con las torres gemelas del World Trade Center.
Para comenzar, hasta hoy día no se sabe exactamente lo que sucedió ese once de septiembre, y hasta qué punto todo aquello no fue más que una manipulación para justificar lo que vendría después. No lo sabremos jamás…o tal vez dentro de doscientos o trecientos años, cuando se descubran los archivos secretos que denuncien los comportamientos criminales de aquellos que todavía la justicia internacional no se atreve a juzgar.

La mentira, instrumento de Estado.

Los peores criminales del planeta están libres. Responsables de miles de muertes inútiles, víctimas de un plan maquiavélico, fundado en las mentiras. Engañaron el planeta entero en un circo inverosímil, destruyeron un país, privaron a varias assange-snowden-400generaciones de futuro, y todo esto por Intereses de grandes multinacionales de la reconstrucción, de la industria del armamento, de la industria de mercenarios, de los asesores del presidente, y del petróleo, claro.
G.W.Busch, asfaltó el camino para que, en nombre de la protección y de la lucha contra el terrorismo, circulasen las peores desviaciones a las que un país considerado democrático pudiese sucumbir. Tortura, asesinatos, espionaje a alta escala. Toda ficción es superada por la realidad que fue descubierta después de las denuncias de WikiLeaks, sobre las acciones de los militares americanos en Irak y de Edward Snowden sobre los excesos de la NSA.
Estos hombres, “lanzadores de alerta”, deberían ser protegidos y saludados por todas las naciones del mundo civilizado por su coraje y su determinación en denunciar el comportamiento criminal de la primera potencia mundial, que se permite espiar a los enemigos y a los aliados en nombre de una guerra que ya no existe y que, en el fondo ellos mismos provocaron, aunque esto sea un secreto que todo el mundo sabe. La verdadera razón del espionaje de la NSA es ganar la guerra económica actual.

El post Ben Laden.

El terrorismo Islámico en este momento está pasando por una fase de auto-destrucción. Los asesinatos masivos entre Chiitas y Sunitas, no les dejan tiempo para mirar hacia el occidente que se está retirando del Afganistán, cansado de una guerra interminable, y sin estar más en Irak. Lentamente, las poblaciones cansadas de los locos de Dios se están the-snowden-files-by-luke-hardingencargando de expulsarlos, como en Siria, en la que la oposición dividida, tiene que luchar contra el ejército de Bachar y el extremismo de aquellos que sueñan con un Califato que jamás existirá, o en Centroáfrica donde los excesos y el comportamiento criminal de la Seleka se terminó con una expulsión y en un éxodo masivo de los musulmanes del país.
Las revelaciones de Snowden causaron un tal impacto en el mundo entero, que el traumatismo continuará todavía durante mucho tiempo. No solamente a nivel de los gobiernos, cuya mayoría, no solamente lo sabían, pero además también eran cómplices. No se puede responder con una sonrisa, como lo hizo Angela Mekel, al anunciar que su teléfono había sido pirateado. En otros tiempos, éste simple hecho se hubiese traducido por una declaración de guerra. La reacción de la primera ministra de Alemania, (primera potencia europea), deja claro que no le sorprendía que los americanos la espiasen. El trauma es, para las poblaciones en general, que descubren que están siendo espionadas en permanencia y que son potencialmente culpadas de algo que es difícil de definir. Es arduo imaginar que cada e-mail, cada llamada, cada foto colocada en Internet va a ser conservada en el banco de datos de la NSA, consumiendo así el mayor estupro colectivo de la historia de la humanidad.

The Snowden Files.

Este documentario realizado por Joachim Dyf y producido por la Swedish Television, relata el impacto de las revelaciones de Snowden en Suecia. Dos periodistas suecos fueron detrás del impresionante material que se refería a Suecia y que estaba en manos de la National Security Agency (NSA), agencia americana de espionaje, cuyos documentos fueron divulgados por el lanzador de alertas Edward Snowden. Los reporteros suecos Fredrik Laurin, Sven Bergman y particularmente Joaquín trojkan-400Dyfer-marco encontraron a Glenn Greenwald, abogado, periodista y editorialista del periódico inglés The Guardian, contratados por Snowden para proteger estos documentos sensibles. El documentario cuenta la búsqueda clandestina de éste material, de Hon Kong, donde Snowden entregó los documentos, pasando por Río de Janeiro, en donde finalmente pudieron encontrar a Greenwld, que les permitió estudiar los documentos relativos a Suecia.
Lo que los periodistas suecos han descubierto provocará un escándalo en Suecia.
La película muestra la lucha y los sacrificios del hombre que detiene los documentos y la red de activistas que trabajan para desafiar la arquitectura de la vigilancia y del espionaje moderno que, hoy en día, existe en el mundo.

El debate.

Edward Snowden files has blueprints of NSA surveillance program-400Después de la proyección se realizó un debate titulado “Yes we scan”, con la presencia del fundador de Wikileaks, Julian Assange vía Skype, refugiado desde hace más de 600 días en la Embajada de Ecuador en Londres, y la de su abogado, el Juez Baltazar Garzón.
Hace seis meses, Edward Snowden revelaba la existencia de Prism, programa de la NSA que recoge y guarda los dados de ciudadanos del mundo entero en inmensos servidores en los Estados Unidos. “Toda la población productiva es, hoy día vigilada”, declaró Julián Assange.
“A través de la explosión de la capacidad de almacenamiento, el potencial de cybervigilancia aumenta, de manera trimestral, de 15% “afirma el fundador de Wikileaks.
Hoy en día, los Estados que participan a esta obsesión de vigilancia no tienen ningún interés en terminar con la cyber-vigilancia de masa. Según Assange, 85% de los gastos mundiales en materia de información conciernen los Estados miembros de la OTAN, así que Australia, Nueva Zelandia e Israel, que no hacen parte directamente de la Alianza. Y ésta estaría lejos de disminuir. “La vigilancia de masa representa un cambio de civilización que no se había visto desde la invención de la bomba atómica”, declara Assange.
Según Baltazar Garzón, abogado de la defensa de Julian Assange, este sistema de escucha a grande escala funciona garzon 1-b710f 1dentro de un vacío jurídico sin que sea ilegal. Pero por el momento se constata que la justicia está más concentrada en perseguir a los lanzadores de alerta, que investigar sobre los delitos que estos han denunciado, por lo que no hay que esperar gran cosa de los gobiernos. Puesto aparte algunas reacciones en el Parlamento Europeo, ningún país, excepto Brasil, no ha realmente protestado después de las revelaciones sobre Prism, considera el abogado.
Suiza hizo un pequeño paso hace algunos días. Contra la opinión del Consejo Federal (Ejecutivo), el Parlamento decidió formar una comisión de expertos encargada de evaluar el impacto de las revelaciones de Edward Snowden y, de forma más general, el tratamiento de los dados sobre los ciudadanos, la economía y el Estado.
Según el politólogo francés, Olivier Chopin, también presente en éste debate y autor de un libro sobre el espionaje Norte americano, la cyber-vigilancia escapa al control de los parlamentos. Incluso en Inglaterra, el control teóricamente estricto del Parlamento sobre los servicios secretos ” es en realidad facticio”, observa el politólogo.
Incluso, si Barack Obama declaró estar de acuerdo para limitar los abusos de vigilancia de la vida privada, esto no acabará con su progresión, “porque la NSA tiene esta obsesión loca de espiar todo” y continúa: “La NSA piensa que tiene que saber todo y guardar todo, para poder comprender lo que pasa”.
img 20140317085107El Patriot Act, ley contra el terrorismo adoptada después del 11 de Septiembre 2011, legitima todos los actos de vigilancia, reforzando los poderes de las agencias gubernamentales. “La aceleración se hará de todas maneras, estima Julian Assange. El 11 de Septiembre 2011 hizo, simplemente, que las cosas sean más fáciles, surfeando sobre el fantasma del terrorismo”.
De cierta forma, el 11 de Septiembre fue benéfico para el espionaje, ya que gracias a este atentado, los servicios secretos ganaron una total impunidad para realizar sus actividades a la sombra de todos, creando prácticamente un poder paralelo que espía todos y todo el mundo y esto de manera indiscriminada.

Sin salida.

Hay pocas posibilidades para que los gobiernos se desarmen voluntariamente de sus dispositivos de vigilancia. La esperanza reside más bien en la “rapidez del mercado de la codificación”, según Julián Assange. Hay cada vez más aplicaciones que son desarrolladas para proteger la vida privada. “Si la innovación es rápida, ésta podría terminar por compensar el ritmo del avance de la vigilancia de masa” constata Assange. En pocas palabras, el mercado podría socorrer a los ciudadanos contra los Estados.
Las esperanzas del lado de la justicia son más remotas. “El sistema americano nunca aceptará ninguna regla que no venga de los Estados Unidos”, subrayó Baltasar Garzón.
A la pregunta de cómo los ciudadanos podían se defender de este ataque masivo de parte de las autoridades y de los servicios secretos, la respuesta se pierde en conjeturas y en divagaciones volviendo así a la frase del inicio: “”…estamos aquí discutiendo la legalidad de lo ilegal…”