Todos los síntomas indican que la próxima rendición de cuentas, que envía el gobierno al parlamento, consolidará la notoria restricción del gasto público, instrumentada desde la aprobación del presupuesto quinquenal para el período 2020-2024.

La consigna oficial se orienta al denominado “gasto cero”, con algunas muy pequeñas excepciones, supuestamente para la primera infancia, que “no mueven la aguja”.

Las proyecciones del presupuesto no dejan margen a la duda, respecto a la voluntad política de otorgar prioridad absoluta a las obras al servicio de UPM, al pago de intereses de deuda públicaii y hacer recaer el costo de la crisis sobre los trabajadores.

La premeditación está registrada en las proyecciones oficiales. El descenso progresivo de remuneracionesiii, pasividadesiv, hacia el 2024, es paralelo al incremento de gastos y renuncias fiscales en beneficio de banqueros, mega capitales, oligarcas locales.

La reducción de gastos públicos redunda además en menor calidad en servicios de educación, salud, vivienda popular, infraestructura.

Mención especial merece la no reposición de vacantes. Parece de Perogrullo, pero el cumplimiento cabal de cada función del sector público o privado requiere una cantidad adecuada del número y especialización de trabajadores. Dejar librado, al azar, de vacantes registradas, la cantidad de trabajadores asignados a cada labor contradice elementales conceptos económicos y al sentido común.

El posible argumento de sustituir trabajadores mediante cambios tecnológicos no es avalado por las descendentes proyecciones de inversiones del gobierno central y entes públicos en el presupuesto.v

El resultado esperable es desmantelamiento de actividades o eventualmente más privatizaciones con mayor gasto y peores salarios de los trabajadores, para solventar ganancias de intermediarios privados.

La estructura de gastos del presupuesto y rendición de cuentas no es casual. Tampoco lo es el aporte prácticamente nulo de grandes exportadores y sistema financiero a la recaudación fiscal pese a sus mayores ingresos. En especial la cadena productiva que se establece desde los viveros a la celulosa incrementa las prebendas que recibe del Estado oriental.

El fundamentalismo ideológico dominante en el gobierno y el peso de los grandes intereses privados a quienes representa, sustentan el paquete de rebajas de salarios públicos y privados, la ofensiva contra derechos de seguridad social, más zonas francas, más extranjerización de recursos básicos, más desigualdad social.

La zanahoria para fundamentarlo es la supuesta atracción de grandes capitalesvi y el empleo que generarían. Aún admitiendo como supuesto que fueran positivasvii, no parece realista el argumento que no habría fábricas de celulosa en el país, o exportación de soja, sino se les concediera zonas francas.

Los resultados de medio siglo apostando a estas recetas están a la vista, incluyendo las experiencias más ortodoxas como las vigentes en los setenta y noventa que desembocaron en crisis históricas.

Elevados índices de desempleo, concentración de territorio y empresas, daño creciente a naturaleza y vida, destrucción de aparato productivo, grieta social. ¿Más todavía?

GOTITAS DE ECONOMÍA.

  • Los registros del BCU, del primer trimestre de 2021 indican un descenso del PBI de 2.8% en relación al mismo período de 2020 y de 0.5% desestacionalizado, respecto al cuarto trimestre del pasado año.viii
  • La involución se suma al descenso de 2020 que la conducción económica había previsto en 3.5% y fue de 5.8%.
  • El registro del INE sobre tasa de empleo para el mes de mayo de 2021 fue de 54.5%, inferior al de abril que había sido de 55%. La tasa de desempleo creció desde 9.7% a 10.2%. También aumentó el número de trabajadores que dejaron de buscar por considerarlo infructuoso y los trabajadores en seguro de paro. ¿Todo culpa del corona virus?
  • La estatal ANCAP, cierra su establecimiento de producción de caña de azúcar en la ciudad de Belén en el departamento de Salto. La empresa láctea Lactalis-Parmalat actualmente de capitales registrados como franceses envió 50 trabajadores de su planta en la ciudad de Salto, al seguro de desempleo en pleno auge de precios de la cadena.
  • El gobierno de Brasil continúa elevando sus tasas de interés de 2 a 2.75% en marzo, 3.5% posteriormente para llegar n junio a 4.25%- y vendiendo patrimonio público para fortalecer el real en el corto plazo, aún a riesgo de contraer más la producción e hipotecar futuro.

iLa publicidad oficial señala que se destinarán 50 millones de dólares al año para la primera infancia. Aproximadamente el 0.1% el PBI. Las inversiones en beneficio de UPM 2 se pueden estimar en más de 3000 millones de dólares.

ii Las previsiones registradas para pagos de intereses de deuda avanzan desde 2.6% del PBI en 2019 a 2.9 en 2022, bajan levemente a 2.8% en 2023. Sumando los pagos por PPP, en 2023 y 2024, que son obligaciones encubiertas, de 0.4% a 0.6% y pérdidas del BCU por emisión de letras que pasan de 0.5 a 0.7%, se llega a guarismo superiores al 4%.

iii El rubro remuneraciones, pasa de 5.7% del PBI en 2020 a una proyección de 5.4% en 2021, 5.3% en 2022, hasta caer a 4.9% en 2024.

iv Las pasividades no corren mejor suerte que las remuneraciones. De 10.7% a 10.3%. del PBI entre 2019 y 2024.

v Desde el 1% del PBI, entre 2019 y 2021 se reducen a 0.8 en 2023 a 2024.

vi Además, en este caso, indiscriminadamente y sin ningún plan estratégico

vii No creemos necesario reiterar nuestra posición contraria, expresada en diversos artículos y libros.

viii Pese al impacto puntual de los avances en la obra para la planta de UPM2 y del ferrocarril, puerto, viaductos para la empresa mencionada.