En el bosque afgano escuchamos la dulce voz de niños y niñas que cantan:

Juguemos en el bosque mientras el lobo no está. ¿Lobo estás?

La ronca, agresiva pero temerosa voz de un lobo responde:

Estoy preparando mis maletas chiquilines.

Otra voz, más bien aullido resuena amenazadora:

Todavía no llego al bosque. ¡Espérense unas horas!

Los niños y niñas aprovechan de cantar y bailar mientras el primer lobo se prepara para irse,

Y como el segundo lobo está, supuestamente, muy lejos prosiguen con sus cantos y bailes:

Juguemos en el bosque mientras el lobo no está… ¿Lobo estás?

El primer lobo, ahuyentado por los aullidos, llega al aeropuerto y se prepara para volar, porque, aclaro, esta peligrosa variedad de lobo vuela a los lugares más distantes del mundo.

Otro aullido resuena con gran fuerza

¡Estoy entrando a Kabul, ingratos!

Los niños y niñas deben huir, ¿pero adónde? Ellos dependen de sus padres y por sí solos no podrían sobrevivir. “Todo el mundo” opina que los padres de los niños y ellos mismos están en riesgo… ¿Pero cuál “todo el mundo”?

¿El de la prensa mundial que proclama a todos los vientos que en Afganistán habrá tal violencia que pondrá en riesgo la vida y la libertad de todas las personas, sobretodo de las mujeres y los niños?[1]

¿Pero acaso los habitantes de Afganistán no estaban en riesgo bajo el corrupto gobierno afgano supeditado a la fuerza militar de los EEUU bajo patrocinio de la OTAN y de gobiernos extranjeros que durante la invasión entre los años 2002, al actual 2021[2]?

Lo peor para Estados Unidos no son los 778,000 millones de dólares que realizó en gastos militares para mantener su dominio; sino también los 44,000 millones de dólares que invirtió en proyectos de reconstrucción junto con la USAID (Agencia de Desarrollo Internacional), porque, si analizamos Afganistán de acuerdo a lo que indican los datosmacro sobre la situación social actual de los habitantes afganos, nos podemos dar cuenta que el pueblo afgano no obtuvo ningún beneficio de la invasión, no solo por el aspecto militar que implicaría una gran derrama de dólares del ejército norteamericano en gastos de sobrevivencia, sino por la supuesta la inversión para proyectos de reconstrucción.

Los datosmacro indican que el PIB percápita, como indicador del nivel de vida de los afganos en el 2019 fue de 524 euros por lo que se encuentra en el puesto 185, en la parte final de la tabla de 196 países del ranking de PIB per cápita, lo que señala que sus habitantes tienen muy bajo nivel de vida.

El llamado Índice de Desarrollo Humano o IDH que elabora la ONU para medir el progreso de un país y que nos muestra el nivel de vida de sus habitantes, nos indica que los habitantes de Afganistán están entre los que tienen la peor calidad de vida en el mundo.

Ahora si nos referimos “Índice de Percepción de la Corrupción del Sector Público de Afganistán” de 179 países analizados está entre los países con mayor corrupción del sector público. [3]    

En buenas cuentas Afganistan no tiene nada que agradecer  a estos veinte años de invasión, solo pobreza y más pobreza. Los únicos beneficiados, como señalan los datosmacro sobre la corrupción son los funcionarios públicos afganos.

Por lo demás ni “La madre de todas las bombas”[4] que presumió Trump pudo mover a los talibanes de su enconada lucha, solo actuó como aullido para que los niños no jueguen en el bosque…

De nada y hasta siempre estimadas amigas y amigos

Rolando GONZÁLEZ ALTAMIRANO


[1] https://theconversation.com/5-claves-para-entender-el-conflicto-en-afganistan-166388

[2] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58242453

[3] https://datosmacro.expansion.com/paises/afganistan

[4] https://www.bbc.com/mundo/noticias-39772039