De información aparecida en Swisslatin.ch, con ocasión del Día de apoyo a las Víctimas de la Tortura, conmemorado  el pasado 26 de Junio, la Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, Navi Pillay, criticó abiertamente las leyes de amnistía que evitan que los torturadores sean llevados ante la justicia.

 

«Los torturadores y sus superiores necesitan escuchar este mensaje dondequiera que estén: no importa cuán poderosos sean, existe una elevada probabilidad de que tarde o temprano rendirán cuentas por su inhumanidad», advirtió.

En su mensaje Navi Pillay lamentó además, la amnistía de que gozan los torturadores, ocurre incluso, hasta en países de arraigados sistemas democráticos.

Por su parte, el Secretario General de la ONU se solidarizó con las víctimas de la tortura y reiteró que ese crimen no se justifica bajo ninguna circunstancia, sea un estado de guerra, en respuesta al terrorismo, la inestabilidad política o cualquier estado de emergencia pública.

Por otro lado, el jefe del Grupo de Trabajo de la ONU sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias, Jeremmy Sarkin, afirmó que ese tipo de actos continúa siendo un problema mundial, con casos reportados en casi todos los rincones del planeta.

Desde su fundación hace 30 años, ese Grupo de Trabajo ha evaluado 50.000 casos procedentes de 80 países.

Su función es establecer un canal de comunicación entre las familias y los gobiernos concernientes, para asegurar que se investiguen las desapariciones, y aclarar el paradero de la persona.