DEUDAS MIRANDO AL SUR

Al finalizar el tercer trimestre de 2020 (i )la deuda publica contabilizada por el BCU de Uruguay se aproximaban a 40.000 millones de dólares. Cada familia oriental suma a sus deudas particulares, más de 35000 (ii) dólares, vía sector público. Sin considerar, los intereses que paga mediante impuestos, que recaen sobre compras o sus salarios. Y sin registrar deudas ocultas en proyectos público-privados.

Por su parte, durante 2020 Brasil superó los 1100 mil millones de dólares, de deuda pública. Los datos de diferentes fuentes rara vez son coincidentes, pero en términos generales ronda el 90% del PBI en los diferentes países del cono sur de América.

“Modelos” liberales y neoliberales gestaron “obligaciones” que operan como verdaderos tributos transferidos a centros financieros. Temer, Bolsonaro, Macri, Piñera, la golpista Añez, conducidos desde los gabinetes económicos por banqueros, grandes importadores y capitales del exterior provocaron saltos en los niveles de deuda.

Privatizaciones, eliminación de derechos sociales, recortes de gastos públicos, no han alcanzado para financiar la magnitud de procesos especulativos, fugas de capitales, consumos sofisticados de origen importado, ampliados a cacunda de políticas de apertura financiera y comercial irrestrictas para satisfacer demanda de sectores de altos ingresos

La pandemia agravó problemas preexistentes. El mismísimo FMI, a través de declaraciones de su directora Kristalina Giorgevna, flexibiliza posturas, admitiendo de hecho las dificultades de países deudores.

Sin embargo, paralelamente calificadoras de riesgo, profundizan presiones para transferir más patrimonio desde los Estados a grandes empresas privadas y recortar sistemas de seguridad social como formas de solventar recursos para afrontar deudas y gestar negocios para fondos buitres.

Los senderos de subordinación a grandes capitales del exterior han demostrado sobradamente nefastas consecuencias para los pueblos. Han afianzado esquemas de extracción de productos primos y alimentos desde el sur y eventualmente atrayendo capitales para actividades despreciadas en el norte por contaminantes, o talleres de armado de bienes de consumo con mano de obra “barata” en fronteras de mercados consumidores.

A las oscilaciones derivadas de la enorme especulación financiera acentuada en las últimas décadas los flujos de comercio e inversión han sido afectados en el 2020 y 2021, por la incertidumbre de la pandemia del corona virus y sus secuelas. En estos escenarios las posibilidades reales de captura de inversiones que dinamicen las economías del sur se tornan progresivamente más complejas.

Los centros dominantes frente a la crisis acentúan la prioridad a sus mercados internos. El nuevo gobierno de Estados Unidos en sus primeras medidas reafirma el sendero de proteccionismo a su actividad local en un marco de contradicciones crecientes con China.

La realidad ha ido deshilachando mentiras y sueños de mundos globalizados con un único centro de

poder y se van creando posibilidades de búsqueda de mayor articulación, solidaridad y autonomía para los pueblos del sur del río Bravo.

Se torna imprescindible el acercamiento productivo, energético, tecnológico, cultural en la aspiración de avanzar en la construcción de una patria grande. Un paso en esa dirección podría ser la búsqueda de caminos en procura de negociaciones conjuntas, ante los acreedores y la realización de auditorias que permitan analizar, orígenes de cada crédito, legalidad, uso de los recursos entre otras condiciones.

GOTITAS DE ECONOMÍA

  • El gobierno uruguayo ajustó las denominadas bases de prestaciones, por debajo del índice de precios al consumo. Eso implica rebajar el mínimo no imponible real para el impuesto a los salarios y jubilaciones y recortar prestaciones sociales. En los hechos un aumento de impuestos a los trabajadores (iii). Por si quedaban dudas de que la promesa de no crear tributos era exclusivamente para el capital.
  • Aumentaron los impuestos al consumo de tabaco, bebidas alcohólicas, combustibles, por encima de los ajustes de salarios. Por si continuaban quedando dudas que la promesa de no crear tributos era exclusivamente para el capital.
  • El nuevo presidente de Estados Unidos Joe Biden aumentó el contenido nacional que deben tener los productos comprados por el gobierno federal. Anunció también la creación de un nuevo cargo para alentar a los organismo del Estado a utilizar mercancías hechas en su país. (iv) Tu proteges, el protege. El gobierno uruguayo tiene fe en el “dios mercado”.
  • Vicente Verez, director general del Instituto Finlay de Cuba anunció que en conjunto con la farmacéutica BIOCEN producirán 100 millones de dosis de vacuna, soberana 2, contra el Covid 19, durante 2021. Ejemplo de soberanía.
  • En los primeros días de enero China y la Unión europea completaron negociaciones de un acuerdo de inversión. La Unión europea es la tercera fuente y destino de inversiones más importantes de China (v).

iUltimo dato registrado.

iiAlgo más de un millón de familias.

iiiLos salarios ajustaron por debajo del IPC y cayó el poder de compra de los trabajadores. Al ajustar las bases de prestación por el promedio de salarios, los trabajadores pagan el mismo tributo, pero con menores salarios. Es decir, el porcentaje de impuestos que pagan es mayor. Ejemplo si el trabajador disminuyó su poder de compra de 100 a 80 y continúa tributando 20, pasó de pagar 20% al 25%. Su ingreso disponible pasó de 80 a 60.

ivTomado de rt news.

vTomado de agencia Xinhua.