Primero es el francés, lengua oficial del cantón. Luego es el italiano, el portugués y el español. Estas son las lenguas más habladas en Ginebra, ciudad en donde las personas se comunican en más de 170 idiomas.

Es uno de los hechos que sorprenden cuando se llega aquí; un sin números de acentos nunca escuchados, diferentes formas de expresarse que circulan por las calles. Podemos distinguir la melodía de los acentos eslavos, esa forma de hablar que parece un murmullo. O el ritmo alegre del castellano de las Américas, la sensualidad del portugués de Brasil, el colorido de las lenguas africanas.

Suiza ya tiene una característica especial al ser un país de cuatro regiones lingüísticas diferentes. Aquí conviven el alemán, el italiano y el romance; suiza1-esesta última heredada de los antiguos soldados romanos que se radicaron en la región central de la Confederación y que perdura hasta nuestros días. Y aun así es un país que funciona, que se entiende y que respeta las diferencias de sus diferentes culturas. Porque decir idioma no es sólo decir forma de hablar, es decir forma de pensar, de actuar, de ser. Por eso es que cuando aprendemos una lengua, no solo aprendemos palabras, sino que aprendemos a captar el alma del pueblo que la utiliza.

Existe una leyenda urbana que dice que quien habla español o portugués en Ginebra no necesita dominar el francés. Grave error! Es verdad que, en general, muchos servicios básicos como panaderías, restaurantes, bares, etc… son ofrecidos por gente de origen ibérico, o sudamericano, pero esto no es motivo para no aprender la lengua de Moliére. El idioma es una exigencia básica para la integración. Si vivimos en una ciudad en donde la lengua oficial es el francés, tenemos la obligación de esforzarnos al máximo para aprenderla: de otro modo sufriríamos como consecuencia el 00002272 lenguaje-400aislamiento, la dificultad para encontrar trabajo, y la condena al comunitarismo, es decir, a vivir exclusivamente entre aquellos con quienes podemos comunicar.

Es difícil, sobre todo cuando se es adulto. El francés, de todas las lenguas latinas, es la más complicada por esa diferencia entre la lengua hablada y la escrita; pero quien busca la facilidad no puede estar aquí. Porque aquí es como un campo de batalla, donde cada día es una lucha, con sus derrotas y sus victorias, y el dominio del idioma es esencial para poder enfrentar los desafíos que nos acechan cotidianamente. Aún me sorprende encontrar gente que está aquí desde hace años y que todavía no es capaz de expresarse correctamente en francés. El idioma es una puerta hacia diferents mundos y oportunidades. Todo el mundo puede aprender, siempre y cuando desee hacerlo. El esfuerzo vale la pena.