Las Ferias Ganaderas que se ofrecen en muchos Estados de la República Mexicana allá por el mes de noviembre, cuando el calor se bate en franca retirada es uno de los atractivos indiscutibles del país.

Para el público, en general, conocer el resultado de las hazañas productivas de los ganaderos de la región es el hecho que los agrupa. Aquí podemos dar una mirada a las muestras de ganado de diferentes razas de animales, vacuno, ovino, caprino, porcino, incluso avícola. Por eso al ingresar a la feria lo primero que se ofrece a nuestra curiosidad son los animales que retozan insensibles a nuestras miradas en sus demarcaciones donde el nombre de los criadores se destaca ampliamente.

Luego llama la atención esa media luna donde se presentan las charrerías, esos espectáculos de charros montados en hermosos caballos que muestran sus destrezas en el uso del lazo y adiestramiento de sus cabalgaduras. Seguidamente se atraviesa el corredor comercial y la feria de artesanías, por lo regular acuden artesanos de los Estados del sur de México, sobretodo de Oaxaca y Michoacán a ofrecer sus productos, luego la gastronomía, ¡a comer y tomar se ha dicho!

La comida, la cerveza y el tequila proporcionan algunos minutos de alegría para no andar de amargados visitando el lugar. Mientras las personas comen y toman, o toman y comen, o solo comen, o solo toman, algunos grupos musicales acuden para ofrecerle sus canciones, mariachis, grupos norteños y chirrines, que escuchados a la distancia suenan en estrepitosa algarabía.

Seguimos la ronda para darnos de bruces con el circuito de los juegos mecánicos donde niños y jóvenes pueden divertirse un rato. También hay estanterías que permiten al públicos mostrar sus habilidades en lanzar dardos, disparar con rifles de aire, patear o lanzar pelotas…

Recuerdo que hace unos años que visité la Feria Ganadera una estantería me  llamó la atención porque un numeroso grupo de hombres y mujeres gritaban y reían a carcajadas.

–  ¿Qué juego es éste? – Pregunté.

–  Se llama El Pato al Agua. Debes pagar para tirar una pelota y meterla ahí Me asomé a mirar. Era noche y hacía frío. Pude observar una pequeña alberca llena de agua. Un poco más arriba sobresalía de la pared una tabla en la cual estaba parada una niña flaquita, de blusa y pantaloncillo, que temblaba ostensiblemente. A su lado, en la pared se podía ver agujero poco más grande que una pelota de besbol. Un hombre, con una pelota en la mano la miraba burlonamente. Lanzó la pelota que entró en el hoyo. La tabla se venció y la niña cayó al agua entre las risas de la concurrencia. Ese era el Pato al Agua. Un juego que más parecía un instrumento de tortura. Le reclamé al encargado lo inhumano del juego, se rió y me mandó al carajo, apoyado por las risas e insultos de los presentes.  

Este 14 de noviembre inicia la Feria Ganadera de Culiacán y culmina el 1 de diciembre. Debo reconocer que para los publicistas no son lo más importante las muestras de los ganados de raza ovina, porcina, caprina, vacuno, que ofrecen los ganaderos, ni las charrerías. No, ¿cómo creen?, los carteles de publicidad sobre la Feria Ganadera se refieren exclusivamente a los artistas que se presentarán en el Palenque. Pareciera que para los publicistas la Feria Ganadera, que es simultáneamente feria artesanal, feria gastronómica y de juegos mecánicos no existiera. Según ellos el interés del público está centrado en los grupos artísticos que amenizarán el Palenque…

Disculpen. ¿Ya saben lo que amenizan los  grupos artísticos? En los carteles de publicidad tampoco lo dicen, pero todos sabemos que el principal motivo de un Palenque es:

¡Las Peleas de Gallos! ¡Claro que sí!

Como la música es el telón de fondo del principal espectáculo que guarda el palenque que son los gallos, mejor les hablo de ellos.

Los apostadores desde ya prepararan sus apuestas para jugarle a sus gallos preferidos. El Palenque, como bien lo indican los carteles de publicidad, es el corazón de la feria ganadera. Una Feria Ganadera sin Palenque, sin peleas de gallos se siente como desnuda de sus atractivos principales. Ver correr la sangre de los animales a unos les excita, a otros los llena de sentimiento. Sin embargo el hecho de ver cuando el gallero retira a su gallo de la jaula, y con una paradójica muestra de cariño, lo acaricia mientras procede a ponerle las navajas es un espectáculo aparte. Besa y mantiene estrechamente abrazado a su gallo como amante celoso. Lentamente se traslada al centro del ruedo y se coloca frente al otro gallero que, como espejo, ha hecho exactamente lo mismo. Acercan a los gallos como aventándolos una y otra vez, mientras ellos, enfurecidos, pugnan por soltarse de las manos de sus criadores. Los galleros, ya conformes con el grado de excitación que alcanzaron, a la orden del encargado, sueltan a los gallos que se embisten brutalmente. Un estrepitoso enjambre de plumas vela por el ruedo. Mientras los gallos pelean, los salvajes gritos de los apostadores enardecen aún más el ambiente… Si sufre del corazón, déjelo hasta ahí nomás. Pero ahí están, el Palenque con sus cantantes y peleas de gallos es el corazón de la Feria Ganadera… Ahí está la ganancia. ¿O no?

De nada y hasta siempre amigas y amigos, y no se enojen… solo son animales, un remedo en pequeñito del Circo Romano y del Box.

 Rolando Gonzáles Altamirano