Con el sentimiento de perdida de valores constitutivos de nuestra sociedad, la familia cumple hoy en día papel de refugio ideológico.  Reconstruida. Monoparental, Re-compuesta, agrega nuevas figuras a su organización desde que fue puesto en duda, en los años 1960 y 1970, el modelo  patriarcal que la sustentaba durante siglos. En menos de cuarenta años, este dispositivo secular se desmorono a una velocidad superior que el ritmo necesario para la sociedad  inscribir una validación social y política a esta evolución de los costumbres.

El Derecho Suizo sobre las Nuevas Familias

Si la pareja es disuelta por la separación o el divorcio, la pareja paternal permanece. ¿Qué relaciones entre padres e hijos de sangre, qué obligaciones? Cómo proteger las relaciones establecidas en la primera familia sin impedir la construcción de la segunda?  ¿Cómo proteger las relaciones construidas  más allá de los lazos de sangre en las Nuevas Familias, durante su existencia, pero también  después de su disolución? ¿Qué derechos y qué obligaciones para las madrastras y padrastros? ¿Qué derechos para los abuelos de la primera, segunda y tercera familia?

 

Primero es conveniente que definamos la noción de familia de origen y sus relaciones jurídicas  derivados de la separación y de la re-composición de una familia.

En una pareja casada, la patria potestad es el derecho de tomar las decisiones relativas a un niño menor. Los padres casados son los dos titulares de la patria potestad y son, entonces, representantes legales de sus hijos.

Los padres  y sus hijos tienen el derecho de mantener relaciones personales, o sea de encontrarse, de hablarse, de escribirse, de llamarse por teléfono, etc.

Los padres tienen una obligación de alimentación el uno hacia el otro, y al respecto de sus hijos. En una pareja casada, los esposos tienen la obligación de poder, conjuntamente, dedicarse al cuidado de sus hijos.

En las parejas que no son casados, los padres pueden vivir juntos en concubinaje o en unión libre. El concubinaje ha sido definido por el Tribunal Federal como siendo una comunidad de vida de una cierta duración entre dos personas de sexo opuesto compartiendo techo, mesa y cama.

La filiación paternal de un niño nacido fuera del casamiento  será reconocida solamente si el padre cumple de antemano un trámite llamado de reconocimiento, que consiste simplemente a declarar a las autoridades del registro civil del lugar en donde nació el niño que  es el padre.  En el marco de una vida común de concubinos con niños menores, el derecho a las relaciones personales se determina en acuerdo entre los dos padres.

En una pareja no casada, los concubinos no tienen la obligación alimentar del uno hacia el otro. Pero, cada padre es obligado, como en una pareja casada, de garantizar el mantenimiento de sus hijos… Una convención escrita puede a veces ser exigida por la autoridad tutelar.

Separación

La separación de una pareja casada puede hacerse de forma informal por acuerdo entre los esposos, que por un juicio de separación, en principio dentro del marco de las medidas protectoras de la unión conyugal.  Una separación informal puede, a veces, causar problemas en la medida de algunos trámites administrativos como fiscalidad, habitación, subsidios y asignaciones.

La patria potestad permanece, en principio, en conjunto  y los padres deberán continuar la búsqueda de acuerdos para toda decisión importante relativa a los hijos.

Aquel que no tenga la tutela de los niños, que puede ser compartida si lo piden en conjunto y que el juez dé su autorización, conserva un derecho de visita con respecto al niño.

La obligación de mantenimiento del padre que no vive con los hijos será, en principio, concretizada por el establecimiento de una  pensión alimenticia destinada al mantenimiento de su familia y calculada en función de las necesidades y posibilidades de cada uno.

La separación de una pareja no casada no dará lugar a ningún procedimiento legal.

El Divorcio

Actualmente en caso de divorcio, la patria potestad  continúa común. La decisión pertenece, sin embargo, al juez que  tendrá en cuenta el interés del niño.

El padre que no vive más con el niño se verá otorgar un derecho de visita como en el caso de la separación.

El padre que no tiene la custodia deberá contribuir a la manutención de sus hijos através del pago de una contribución mensual.

Los elementos que acabamos de ver son lo esencial a nivel jurídico, que toca directamente los niños y los padres en caso de separación. Evidentemente con respecto a la ley, que debe respetar todos los detalles, y todos los individuos concernidos, es más amplia , debe abarcar problemas que se refieren al nombre de la familia, la adopción, las relaciones personales entre los niños y los padrastros, los niños y los abuelos, la pensión alimenticia , los seguros sociales, herencia, fiscalidad, etc….

Un encuentro es fácil, una separación es, en la mayoría de los casos, dramática, porque no concierne solamente los individuos, pero toda la sociedad, en la necesidad de proteger a los más débiles de la injusticia y el abandono, sobre todo los niños que son las primeras víctimas de las actitudes de los adultos, demasiados acostumbrados a revindicar su libertad personal sin pensar en las consecuencias, fruto del individualismo y el egoísmo exacerbado que conocen nuestras sociedades hoy en día. Niños  traumatizados construirán una sociedad a la imagen de lo que han vivido, violenta y carente, incapaz de dialogar y de buscar un equilibrio, es por esto que se necesita de un marco jurídico claro que pueda ayudar a las parejas en estos momentos difíciles.

Actualmente, la recomposición de las estructuras familiares es un fenómeno muy expandido en Suiza, al punto que parece necesario indicar lo que induce esta nueva situación en cuanto a los aspectos jurídicos en las relaciones de familia.  Desgraciadamente, existe todavía una enorme incoherencia, desequilibrios o silencios del derecho actual sobre la materia.  Falta, efectivamente, mucho que hacer, sobre todo con respecto al estatus del padre o del medio-hermano y hermanas. La familia nuclear, que dura la vida entera, no existe más.  Hoy nuevos modelos familiares surgen según la necesidad de cada uno. No solamente la familia tradicional toma formas diferentes; monoparental, unión libre, pacs, concubinato, pero su estructura también puede cambiar radicalmente en el curso de la vida, separación, divorcio, re casamiento, nueva unión, nuevos niños, y las reglas del derecho tratan de  seguir esta evolución, pensando siempre, y en primer lugar, en la protección de la infancia, que es el tesoro y el futuro de toda sociedad.

Principio básico

387878-DSC08633-400El principio básico de la Nueva Familia es el encuentro de dos destinos, caminos que se cruzan y forman una nueva identidad. En esta nueva identidad, los comportamientos se adaptan a medida que la relación avanza. En un comienzo es un problema exclusivamente adulto. Hay al principio el encuentro entre los dos principales protagonistas. Hasta ahí cada uno vivía su propio mundo, con sus hijos frutos de un encuentro anterior.  Si custodia compartida para el hombre, son los fines de semana cada quince días, o la semana alternada. Si es la custodia permanente -generalmente privilegio de las mamas- es la obligación de conjugar trabajo, casa, hijos.

Los niños, acostumbrados a un cotidiano con sus costumbres y horarios, progresivamente toman contacto con la nueva situación; la nueva compañera de papá, el nuevo compañero de mamá. Y los niños que vienen con el nuevo(a) llegado(a). A partir de este momento, todo depende de las actitudes de cada uno. El  principio básico es de entender que los niños necesitan ser respetados y amados… Si este principio esencial es considerado, ya será un progreso enorme. La armonía entre Adultos también es esencial. Desgraciadamente no siempre es así. Generalmente los adultos se dejan llevar por los sentimientos y rencores, siendo los hijos las principales victimas. Y este es un punto que jamás cansaré de repetir: los hijos no son responsable de los actos de los adultos, ellos no son culpados por decisiones que en la mayoría de las veces no tienen la más mínima participación, y merecen todo el respeto que les podamos dar, a través el diálogo, el cariño, y la presencia de ambos los padres. Peor que la separación, es el abandono.

En este nuevo fenómeno de sociedad existen múltiplas variantes posibles, pero no es en esta diversidad que hay que buscar las respuestas. En este período que nos toca vivir, la exigencia social es enorme, los valores han cambiado radicalmente, las necesidades han sido  modificadas,  la familia tal como la conocíamos está en vías de desaparición. Pocas parejas resisten al tsunami que se ha abatido en occidente.

La sociedad ha tenido que adaptarse a esta nueva realidad que tiene consecuencias en todos los sectores de la vida, sea económica como administrativa. Los niños, incluso teniendo una capacidad de adaptación natural, son obligados a confortarse a nuevos desafíos, que no siempre son fáciles; una nueva madrastra, nuevos medio-hermanos y hermanas, con los cuales, en general, no han crecido juntos,  una nueva división del espacio común, una nueva casa con una nueva dinámica, a veces completamente diferente de la anterior . Todo esto puede ser extremamente desestabilizador, o al contrario, extremadamente enriquecedor.  Todo dependerá del comportamiento y actitudes de los padres. Si los adultos consiguen tener una diálogo constructivo, una organización que permita una estabilidad en el cotidiano, y mucho amor, presencia, y ternura, todo el mundo saldrá ganando. Las familias no desaparecen; cambian, se metamorfosean, se adaptan, se amplían, pero continúan. Mientras haya un hombre que encuentre una mujer, y mientras una mujer se enamore de un hombre…