Las nuevas famillas exigen nuevas estructuras, nuevas actitudes, porque es una realidad inédita que existe desde hace menos de 20 años. Es ahora que empezamos realmente a sentir su impacto en la sociedad. La Nueva Familia afecta la colectividad en su conjunto, y en la intimidad. Exige nuevos comportamientos, nuevos compromisos, nuevos sentimientos.

Para los padres, la nueva familia es un desafío que al principio parece insuperable, dependiendo de la cantidad de niños, el origen cultural de los cónyugues, la mezcla de razas, de idiomas etc. Sobre todo en ciudades multiculturales como Ginebra, donde son frecuentes las uniones Inter- raciales. Poco a poco se organizan estructuras que permiten organizar el día a día de la mejor forma posible.

Puedes ser papá de varios niños de una pareja anterior. En ese caso, tal vez tengas la custodia  compartidas de los hijos, es decir una semana cada uno, o un fin de semana cada quince días, de cualquier forma tienes que encontrar soluciones para pode vivir tu nueva historia y ocuparte de los niños al mismo tiempo. Si estas en tu segundo divorcio y comienzas una tercera relación, necesitarás un enorme sentido de la organización para  arreglártelas con los niños de tu primera mujer, los niños del segundo casamiento, y el pequeño que viene en camino, más los hijos de tu nueva mujer que van a tener un hermano de otro papá. Entonces, en primer lugar, hay una situación real con tus propios niños, un desafío nada fácil, porque a los niños no basta ir a buscarlos a la escuela, hay que tener tiempo para estar con ellos, y sólo Dios y los psicólogos saben hasta que punto es importante este último punto.

droles-de-famille-jacques-morell-400Están los hijos de tu nueva mujer que conociste después de ella. Tú no eres su papá. Eres el amigo de mamá. Es decir que no tienes la más mínima autoridad sobre ellos, y si lo intentas podrás recibir, como una bofetada en pleno rostro, la clásica frase : “…tu no eres mi papá…”. La única arma que tienes, en caso de necesidad, es la persuasión a través del dialogo para hacerte obedecer, si Mamá lo permite, porque muchas veces las madres son demasiado protectoras y no permiten ninguna actitud hacia a sus hijos, aunque sea por el bien de ellos. Alguien de afuera va a ser siempre sospechoso, por lo menos en los primeros tiempos. Situación que puede, rápidamente, podrir la vida de una pareja, sobre todo de una familia re-compuesta en donde el rol de cada uno debe ser sumamente claro para evitar ese tipo de situación. Tienes que dejar muy claro a los niños que no tienes la intención de reemplazar el papá de ellos, que tu eres el padrastro, el novio de mamá, y que no es lo mismo. Que ellos tienen su papá que los quiere, y que tu eres un amigo con quien pueden contar. Con los niños de tu mujer hay que establecer una relación de confianza y de amistad para poder ser aceptado. Hay que tener conciencia que eres tú el intruso, el desconocido, el recién llegado y no ellos, y que tienes todo el terreno para conquistar, y esto se consigue con un esfuerzo enorme de paciencia y tolerancia, principalmente si los niños están en edades difíciles, como la adolescencia. En este tipo de situación, los sentimientos pasan a segundo plano. Para toda madre y padre responsable, la prioridad serán siempre los hijos, entonces la elección de una futura pareja deberá hacerse teniendo en cuenta las actitudes hacia los niños, la armonía y el entendimiento en vista de una posible vida en común. Si esto no es posible, será muy difícil, a menos de tener una vida paralela, yo con mis hijos, yo con mi amigo, y un abismo entre los dos.

Del lado de la mujeres es un poco más complicado, porque si los hombres tienen la posibilidad de la custodia compartida, en la mayoría de los casos son las mujeres que tienen la guarda permanente de los niños. Es decir que están la mayoría del tiempo con Mamá, situación que complica la vida afectiva de Mamá, porque entre el trabajo, los niños, el aseo, la comida, las compras, hay que tener tiempo para el nuevo amor, y para los niños del nuevo amor, si los hay. Todo esto exige una enorme disponibilidad y sentimientos.

El Ex juega un rol particular, porque padre, o madre biológica de los niños. Entre paréntesis, nada puede ser más doloroso para un padre que la separación con sus hijos, esperar quince días para verlos puede ser una verdadera tortura, sentimientos que no siempre se toman en cuenta. Muchas veces el dolor de la separación de los hijos es mucho más grande que la separación con la mujer, porque son infinitos gestos cotidianos que se pierden. El divorcio existe para que la pareja pueda resolver el problema de un punto de vista jurídico, pero  ambos continúan siendo padres. Es inaceptable aquellos que después de un divorcio abandonan a sus hijos culpándolos indirectamente de su fracaso, cortándolos de todo contacto, ellos que son las principales victimas. Es la peor de las cobardías abandonar sus hijos por venganza contra la madre, fuera de mostrar una suprema ignorancia y mediocridad. Son actitudes, más masculinas que femeninas, inadmisibles por el mal que causan, y por los motivos, generalmente de un egoísmo primario  Por eso, es mejor entenderse con tu ex mujer, o ex marido, a menos que quieras vivir un infierno. Sobre todo por los niños, que siempre pagan el precio de los combates entre los padres; las consecuencias pueden ser incalculables en el desarrollo del niño.

Entre ex, todo depende de la madurez de cada uno. Nadie está obligado a establecer una amistad con nuevo marido de  su ex mujer, ni con la nueva mujer de su ex marido, pero, es preferible de tener por lo menos relaciones civilizadas.

No es siempre fácil pensar que otro ocupa tu lugar en la mesa en la hora de la cena, pero la vida es así, y hay que asumir las consecuencias de nuestras decisiones. El fracaso de una pareja es de responsabilidad de los dos. Hay que tratar de encontrar las mejores soluciones para que todo el mundo pueda salvarse del naufragio con el mínimo de consecuencias, sobre todo por que los niños no tienen las mismas herramientas que los adultos para entender lo que pasa. Para ellos, es tremendamente complicado, sobre todo por que jamás se les pide la opinión en tales circunstancias, entonces se ven obligados a vivir situaciones para las que muchas veces no están preparados, o que no logran comprender. Es por esto que el diálogo es tan importante, para que no se sientan descartados . La mayoría de las veces los adultos no se dan cuenta de cómo pueden sufrir los niños con la separación de sus padres, sobre todo cuando se ven obligados a convivir con una persona que no conocen. Ya no es fácil entre hermanos de sangre, podemos imaginar que con niños que vienen de otra historia, de otro tipo de educación, de otra cultura no sea evidente.

Las nuevas Familias no son entidades abstractas, son núcleos formados por seres humanos que tienen sentimientos, y que en general han vivido situaciones bastante traumatizantes, tanto los adultos como los niños, porque nadie sale indemne de un divorcio. La frustración y el sentimiento de fracaso son malos consejeros.

Después del fracaso de la familia tradicional las personas han buscado varias formas de vivir sus vidas amorosas.  Las dificultades de comunicación, la falta de diálogo en general en nuestra sociedad, el individualismo exacerbado, el acceso fácil a la pornografía en Internet, son todos elementos que hacen obstáculo al encuentro entre las personas.

La familia existirá siempre, porque desde el momento en que un hombre encuentra una mujer, y que una mujer se enamora de un hombre, una pareja se formará, y la tendencia es, y será la reproducción.  Nadie desea separase.  Nadie piensa que puede suceder cuando uno se enamora, pero desgraciadamente sucede más veces que lo deseado, a tal punto que Ginebra cuenta con una porcentaje de 60% de divorcios, o sea más del 50% de las parejas que se casa terminan separándose, por eso el suceso del pacs incluso en las parejas heterosexuales, por la simplificación del trámite administrativo.

Las Nuevas Familias no son solamente un problema privado. Afectan a toda la sociedad en su conjunto. Se han convertido en un verdadero problema político y económico, por las graves consecuencias que tienen en las estructuras sociales, principalmente en el capítulo vivienda (en Ginebra  es dramático) seguros, impuestos,  empobrecimiento de los padres por causa de las pensiones , etc.