François Fillon, Nicolás Sarkozy, Alain Juppé

La derecha y el centro

Sí, lo sé, estoy un poco apresurado para las primarias de la derecha y la del centro. Y aun, debería simplemente añadir la primaria de la derecha tanto la del centro no está representado. Los siete contendientes son todos de derecha y del partido LR (Los Republicanos).

El centro son dos, uno el UDI (Unión de los Demócratas e Independientes) y el otro, el MODEM (Movimiento Democrático). El UDI es un partido político relativamente poderoso con cientos elegidos de los cuales, decenas de diputados y de senadores, cuyo presidente, Jean-Christophe Lagarde es de una discreción notable. El Modem es todo lo contrario, un partido insignificante con un diputado y tal vez con algunos elegidos pero sobre todo con un omni presidente, Francois Bayrou, cuyo discurso político, muy retransmitido por los medios de comunicación, es inversamente proporcional a lo que representa sobre el terreno. Como que, nos guste o no, en política, el parecer es aún más vendedor que el ser.

No me voy a extender sobre el centro ya que siempre he tenido dificultad para tratar de atrapar el viento y no me fascina ver las veletas dar vueltas. Sin embargo, el señor François Bayrou, gran notable del Bearn, que ama las frases y las enseñanzas morales, se reserva el derecho, del nada superior que representa, para presentarse directamente a la presidencia si Alain Juppé no gana la segunda vuelta. Es ahí donde está toda la malicia del centro. Nunca exponerse a las primarias y guardar la posibilidad de jugar su tarjeta personal. De no ser el rey, hagamos creer que no lo podrá ser sin mí, piensa François Bayrou. Pero sabemos que una perspectiva de ministerio o de un puesto de prestigio, puede algunas veces hacer milagros en esta corte política del mismo nombre.

Habiendo pasado la primera vuelta de estas elecciones primarias, no voy a perder el tiempo y tampoco el suyo para hablar de ello. De los siete contendientes, sólo quedan dos, uno representa una derecha que se quiere ser consensual, y el otro, una derecha, más radical. En otras palabras, Alain Juppé, pedirá educadamente y el otro, François Fillon, lo impondrá de facto, pero la salsa con la que quieren hacernos tragar la amarga medicina, será la misma y sólo la dosis de sal hará la diferencia.

Esta primera ronda permitió sobre todo de asistir a un evento en el que los medios de comunicación son aficionados, la salida de Nicolás Sarkozy del juego. Yo diría sobre todo que se trata de un no-evento, salvo para los periodistas que piensan que los franceses son niños pequeños con retraso, mientras que éstos ya han echado fuera, hace cinco años, al pequeño hombre que se mueve sin parar. ¿Por qué cesarían de juzgarlo ahora? Por lo tanto, fuera el que quería sacudir los códigos, lo que en sí mismo, no es una mala cosa, aunque es necesario hacerlo con sutileza e inteligencia y no en plan grosero y desagradable, en pequeño capo de un parque infantil.

Por consiguiente, la derecha tiene el viento en popa, lo cual no es una hazaña, tanto el rechazo del presidente socialista François Hollande es patente y prácticamente oficial. Esto permite a nuestros dos contendientes de presentar cada uno un programa vigoroso y vengador pero, por supuesto, sólo para el bien del país y con el fin de diferenciarse, hay entre ellos, una escalada en las medidas que se deben aplicar especialmente en el número de funcionarios a eliminar. 250’000 para Alain Juppé y el doble para François Fillon.

Escuché los debates y algunos discursos, pero no he oído nada sobre el calentamiento climático, el CETA y muy poco sobre la Europa o el nuevo imperialismo económico de los USA. Un poco sobre Vladimir Putin, nada sobre Recep Tayyip Erdoğan, sobre el Islam, el comunitarismo, la seguridad. Sobre los barrios sí, aunque veremos lo que hay que ver.

Este domingo conoceremos el campeón de la derecha y de paso el del centro, ya que, como lo he escrito anteriormente, es posible que François Bayrou, que apoya Alain Juppé, no se presente si François Fillon gana.

Jean-Yves le Garrec

NDR: Fillon fué electo con más de 60% de los votos y será el próximo candidato a Presidente en 2017 por la derecha y el centro franceses.