Diciembre, segunda quincena 2019.

Los sectores productivos de la economía uruguaya se encuentra prácticamente estancados desde 2015. Aumento del desempleo, elevada deuda pública, déficit fiscal, son algunos de los problemas que presenta la economía uruguaya de cara al 2020.

El esquema de apertura prácticamente sin restricciones al comercio, las finanzas y grandes capitales del exterior, demuestra sus límites. Venta de tierras, empresas, oportunidades rentables de extracción bienes naturales o agro negocios para grandes capitales se fueron agotando, dejando una secuela de extranjerización, concentración de riquezas y daño ambiental.

De todas maneras el nuevo gobierno que asumirá en marzo del próximo año, no solamente reafirma los lineamientos vigentes, sino que promete acentuarlos.

El camino ofrece perspectivas negativas para los sectores populares. La historia de las crisis precedentes y los ejemplos de los países vecinos, son claros. Los sectores dominantes pretenderán continuar utilizando salario y empleo como “variables de ajuste” para incrementar la rentabilidad del capital.

Durante 2019 los incrementos de precios de productos de consumo generalizado ya superan las pautas de ajuste salarial. Quedan pocas dudas de que organismos internacionales, gobierno y capital intentan e intentarán profundizar el descenso del poder de compra de los trabajadores. Los ajustes de salarios nominales serán inferiores a la ascendente evolución de precios en plena “dictadura del mercado” con enormes grados de concentración de la oferta.

Durante la transición y los primeros meses del 2020 posiblemente predominen valoraciones políticas en el marco previo a las elecciones municipales. Sin embargo en el transcurrir del año se irán implementando medidas económicas que auguran recortes de gasto público social y de derechos laborales.

El presupuesto para la próxima administración será instancia clave. El ajuste en ciernes implicará afectar negativamente la ocupación generada por el sector público, disminución de salarios reales, deterioro en servicios de salud, educación, vivienda, desarrollo social. En estas condiciones se reducirá además la demanda interna.

La secuencia inmediata que generarán las obras para UPM 2 agregan condimentos que a la larga incrementarán deudas del Estado. Si bien los costos para la red ferroviaria al servicio de UPM se postergan por 36 meses, funcionarán como aumento de las obligaciones del sector público durante 15 años por un monto global superior a los 2000 millones de dólares. Obras conexas sumarán costos al sector público, más allá del relativo impacto positivo sobre el mercado laboral durante un plazo muy corto.

La evolución del mercado de divisas será otra variable clave. La relación entre oferta y demanda de dólares tiende a impulsar el aumento de su cotización. La mayor deuda pública, la venta de reservas que han incrementado la oferta de moneda extranjera y frenado su ascenso tienen límites. La demanda para transferir ganancias de capitales extranjeros a sus países de origen continúa su tendencia creciente.

El ingreso de divisas durante la zafra turística puede postergar el ajuste de la cotización del dólar que tenderá a compatibilizar precios locales con la región y el mundo. Después de marzo y durante todo 2020 es de prever una tendencia alcista.

Contexto regional, precios del petróleo, valor de las exportaciones constituyen variables de difícil evaluación que también incidirán, sobre el dólar, los precios, la producción.

De todas maneras el pronóstico más probable es de estancamiento o retroceso de la actividad económica, inflación, menor poder de compra de los salarios, elevado desempleo. Espero equivocarme.

GOTITAS DE ECONOMÍA

El índice de volumen físico de la industria en Uruguay descendió en los diez primeros meses del año 1.9% en relación al mismo período de 2018. Sin considerar la refinería de petróleo de ANCAP, el descenso es de 0.9%. El índice de horas trabajadas cayó 5%.
El IPC oficial creció 0.42% en noviembre en relación a octubre. Dato curioso que es claramente inferior al sentir de los consumidores que cuando van a comprar carne se encuentran con aumentos superiores al 30%. En el año el registro oficial es de 8.82%.
La tasa de empleo de octubre según el INE fue de 56.5.% un año atrás era de 57.4%. Empresas privadas como Deloitte registran que cerca del 20% de los uruguayos tiene problemas de insuficiencia de empleo. Además de 167000 desempleados, incluye 157000 subempleados y 19000 desalentados que dejaron de buscar trabajo.
Uruguay se ubicó en el lugar 56 en el ranking de 2018 del índice de desarrollo humano que elabora el programa de naciones unidas para el desarrollo. A comienzo de los noventa ocupaba el lugar 38. El gobierno dice que todo está muy bien.
En Argentina asumió el nuevo gobierno de Alberto Fernández sustituyendo a Mauricio Macri. El saldo que dejó el gobierno saliente sumiso al FMI, incluye entre otras perlas, 40% de pobreza y más de 50% en el ámbito infantil, galopante deuda externa, profunda crisis productiva y “ainda mais”.
El conjunto de los 19 países de la zona euro, registró un incremento del PBI de 0.2% en el tercer trimestre de 2019. En particular la economía alemana se encuentra prácticamente estancada.