El análisis sobre esta película, se puede sintetizar, en su valor estético y filosófico, además de terapéutico. Esta película brasileña, eleva al más alto nivel, la compleja relación entre historia, Ciencia Histórica y Psicoanálisis, según lo expresado en las dos primeras frases de la película: “El Historiador es el Rey; Freud la Reina”.

Resumen: Este texto tiene como propósito analizar y exponer determinados aspectos de la producción cinematográfica brasileña, titulada, Nosotros que aquí estamos por vosotros esperamos (Marcelo Masagão, 1999), siendo: el contexto de su producción; los principales cuestionamientos y elementos estéticos que componen el montaje de las escenas; la lectura que esa trama construye con respecto al proceso histórico del siglo XX; y especialmente, el diálogo que la película realiza con la Historia y el Psicoanálisis.
Palabras clave: Siglo XX, sugerencia, perlaboración. Brasil

La obra fílmica, “Nosotros que aquí estamos por vosotros esperamos”, es una película brasileña de 1999, dirigida por el cineasta Marcelo Masagão. Aunque pertenece al género de las películas mudo, en el que las imágenes, casi por sí mismas, estructuran la narrativa, aparecen constantemente frases que se exponen aleatoriamente, y que en el conjunto, entre las imágenes y la banda sonora, provoca en el espectador la necesidad de reflexión en cada recorte presentado, llevándolo a tejer sus propios sentidos.

Esta compilación de imágenes, imágenes en movimiento, músicas y frases esparcidas, produce, durante toda la trama, ese efecto, en el cual la comprensión de las escenas presentadas sólo es dada mediante una elaboración directa por parte del espectador.

Este artificio que hace al lector (a) un autor (a) del sentido de la obra apreciada, es decir, donde el núcleo de los argumentos sólo es fabricado y encontrado a partir de una deliberación autónoma por parte del lector (a), fue utilizado por grandes maestros del séptimo arte como Charlie Chaplin, a ejemplo de su clásico Tiempos Modernos (1936), y por grandes filósofos como Friedrich Nietzsche, en Así habló Zaratustra (1883).

Antes de analizar los desdoblamientos de la trama, es importante atenerse al contexto del final del siglo XX en que su producción se inserta. Al igual que Eric Hobsbawm, que en 1994 publica su libro “Era de los Extremos”, obra que discurre sobre el siglo que entonces se encierra, Masagão produce, en 1999, “Nosotros que aquí estamos por vosotros esperamos”, acercándose a él algunos aspectos al trabajo del historiador inglés. Esta aproximación puede ser comprendida en lo que concierne al recorte temporal considerado por ellos, o al esfuerzo de investigación realizado por el cineasta en la selección de los documentos audiovisuales que compone su producción, demostrando una preocupación documental muy peculiar al ejercicio del historiador. Entonces, la frase de apertura de la película es: “El historiador es el Rey”.

Así pues, Masagão y Hobsbawm se aproximan tanto por el período en que publicaron sus obras-década de los 90-, como por la preocupación de ambos con el trabajo de investigación documental, y, principalmente, por el objeto de sus respectivos análisis, el siglo XX. Se puede decir que Masagón hace un examen del “breve siglo XX” transcurriendo sutilmente entre lo ficcional y lo documental.

Entrando ahora en el análisis estético de la película, ella presenta una lectura del siglo XX hecha a través de imágenes que son engendradas sin un nexo de linealidad cronológica rigurosamente definido. Este montaje desprovisto de un rigor con la lógica temporal / lineal, proporciona a la película una centralidad en la figura del ser humano, sus realizaciones, sus infortunios y su relativa libertad de actuar. Al mismo tiempo, se rompe con la demasiada racionalización del mundo producida por los discursos científicos, por ejemplo de las propias narrativas de la Ciencia Histórica y de la Filosofía de la Historia, que, aunque sean esenciales en la significación del tiempo, contribuyendo a su inteligibilidad, diluye la vida en palabras y conceptos.

Por lo tanto, la película tiene el cuidado de presentar no sólo los dramas históricos de la humanidad, sino también aquellos que componen la vida subjetiva de los seres humanos; no sólo la belleza que hay en la capacidad inventiva de hombres y mujeres, sino también aquello que puede traer el lado más oscuro y destructivo en sus creaciones.

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Aquí, es importante recordar que el siglo XX se inició como la época que señalaría el éxito de la ciencia y de la racionalidad humana, teniendo el desarrollo científico como el más elevado imperativo orientador de la vida. Sin embargo, esa creencia exacerbada en torno al pensamiento técnico-científico no condujo a la humanidad, tal como se había prometido, a una realidad de mediación y solución de los conflictos, sino que, al contrario, reveló al mundo su poder de devastación en dos grandes guerras mundiales.

En esta obra cinematográfica, imágenes de fenómenos históricos importantes se enfrentan a imágenes de simples realizaciones humanas, explicitando las contradicciones de la vida, de la sociedad y de los valores humanos. De esta manera, aún al principio de la película aparecen las siguientes frases: “pequeñas historias, grandes personajes; grandes personajes, pequeñas historias”.

El comienzo de las contradicciones abordadas en la película, se expresa, en principio, en el desarrollo técnico-científico de inicios del siglo XX, época en que se tuvo una gran producción de ideas, de máquinas complejas, pero también de “refinadas bombas”. En el mismo sentido de las contradicciones, el autor nos muestra la reducción en el tiempo de fabricación de un auto de Ford, que de 14 horas, fue a 1 hora y 33 minutos, siendo que uno de los trabajadores de esa fábrica, el obrero Alex Anderson, trabaja 12 horas al día, incluso los sábados, y sin embargo, nunca tuvo siquiera un coche. Lo que hablar también del supuesto boliviano Juan Domingues, trabajador campesino, que en 1994 nunca había visto una televisión, pero le gustaba Coca-Cola.

Otro montaje presente en la película que hace evidente las contradicciones, es el supuesto matrimonio Hans y Anna. Ellos se casan a la prisa en 1914 debido a la Primera Guerra Mundial, y luego Hans va al frente disparar bombas, mientras que Anna trabaja produciendo las bombas.

Toda esta narrativa relacionada con la figura de Hans y Anna, es desencadenada a partir de algunas frases y por una secuencia de imágenes en movimiento concernientes a documentos de la Primera Guerra Mundial, que, en el caso de Hans, son escenas de vagones transportando soldados, soldados en marcha, soldados de artillería y explosiones. De la misma manera, la figura de Anna es narrada con imágenes en movimiento de mujeres produciendo y transportando bombas en una fábrica, armas que serán utilizadas en el frente en que su marido se encuentra, denotando aún más la contradicción.

La canción seleccionada para esta escena, titulada “Struggle for placer” (1983), del compositor belga Wim Mertens, contribuye aún más a la cadencia en el movimiento de las imágenes, demostrando el cuidadoso criterio selectivo del cineasta, que va desde la elección de las imágenes, hasta la elección de la banda sonora, bellísimas composiciones de Wim Mertens.

En el caso de las explosiones de las bombas atómicas, se trata de una fotografía familiar, que se ha convertido en una fotografía de la familia de Takano, una supuesta familia japonesa que curiosamente tiene 1945 como la fecha de fallecimiento de todos sus miembros.

Uso la palabra “supuestamente”, porque toda la elaboración narrativa de esa película es conjetural, o sea, los sentidos de las escenas son construidos por el espectador a través del efecto sugestivo de las mismas. Así, la escena de la bomba atómica estallando junto con la fotografía de la familia Takano, más las fechas del fallecimiento de todos los miembros de esa familia en 1945, nos lleva, por sugerencia, a la hipótesis de una familia japonesa liquidada por el arma nuclear. Este aspecto de la sugerencia acompaña toda la trama y se explicita en el propio título que da nombre a la película – “Nosotros que aquí estamos por vosotros esperamos”- retirado de las inscripciones de un cementerio.

Todo ese aspecto sugestivo presente en la obra, tal vez se debe al hecho de que Masagão haya estudiado psicología, ya que el factor de la sugestión, es uno de los elementos estructurantes del pensamiento psicoanalítico. En este sentido, si observamos profundamente su obra, vamos a percibir que ella intenta realizar realmente un examen psicoanalítico del siglo XX, o dicho de otra forma, un ajuste de cuentas con ese siglo en ocaso, a fin de sanar los traumas que se adquirieron en esa experiencia histórica.

Este examen psicoanalítico, a su vez, requiere que los traumas emerjan en la conciencia para que sean sometidos a su examen, saliendo así del enclaustramiento del inconsciente y del resentimiento. Tal vez, por todo eso, Masagão coloca como segunda frase de la película los siguientes: “Freud es la Reina”, siendo la primera: “El Historiador es el Rey”.

En términos de Teoría de la Historia, ese debate acerca de una necesidad de esclarecimiento sobre el pasado, a fin de retirar imperativos categóricos nacidos de la violencia histórica, es una cuestión seriamente discutida por pensadores como Paul Ricoeur, en La memoria, la historia, el olvido (2000), y Theodor W. Adorno, en Dialéctica negativa (1966) y en su ensayo “¿Qué significa la elaboración del pasado?”(1959). Según Adorno apud. Gagnebin: A mí me parece mucho más que el consciente nunca puede traer consigo tanto desastre como el semi y el preconsciente. Lo que, sin duda, importa realmente es la manera en que el pasado se hace presente; si se permanece en la mera recriminación o si se resiste al horror a través de la fuerza de aún comprender lo incomprensible. (ADORNO apud. GAGNEBIN, 2006, página 102).

De esta forma, considerando las últimas palabras de la cita, creo que esa es la principal preocupación de Masagão, incitar nuestra fuerza para resistir a los horrores y las contradicciones históricas abordadas en la película, a fin de que el propio espectador, produzca por sí mismo, la comprensión de lo incomprensible.

Es importante subrayar, que su trabajo en hacer presente el siglo XX en la memoria, no se asocia en nada a la lógica del recordar por recordar, que pueden acarrear usos abusivos de la misma. Aquí, desde el punto de vista de la Teoría de la Historia, su obra cinematográfica se aproxima mucho a los preceptos de Adorno como la preocupación por el acto del recuerdo, pues, para ambos, ella debe estar sujeta al escrutinio de la conciencia racional.

En el caso de Freud, se trata de una de las más importantes de la historia de la humanidad, que se ha convertido en una de las más antiguas del mundo. Así, “Nosotros que aquí estamos por vosotros esperamos”, agrega en sí, una sofisticada preocupación por la construcción de la memoria histórica, sometiéndola al examen psicoanalítico. Además, cabe reiterar que la película, de forma admirable, conduce al espectador a hacer ese trabajo de perlaboración tanto con la historia del siglo XX, como con los propios dramas y contradicciones de la subjetividad humana.

El análisis sobre esta película, se puede sintetizar, en su valor estético y filosófico, además de terapéutico. Esta película brasileña, eleva al más alto nivel, la compleja relación entre historia, Ciencia Histórica y Psicoanálisis, según lo expresado en las dos primeras frases de la película: “El Historiador es el Rey; Freud la Reina”.

Referencias

AGUIAR, Fernando. Psicanálise e Psicoterapia: o Fator da Sugestão no ‘Tratamento Psíquico’. Psicologia: Ciência e Profissão jan/mar. 2016, vol.36 Nº 1, 116-129.

GAGNEBIN, Jeanne Marie. Lembrar escrever esquecer. São Paulo: Editora. 34, 2006. 224 p.

HOBSBAWM, Eric J., Era dos extremos: o breve século XX 1914-1991. Tradução: Marcos Santarrita. São Paulo: Companhia das Letras, 1995.

FREUD, Sigmund. “Recordar. repetir, perlaborar” (1914)
                              “Inhibición, síntoma, angustia” (1926).

NÓS que Aqui Estamos por Vós Esperamos. Direção e produção: Marcelo Masagão. Roteiro: Marcelo Masagão. Distribuição: Riofilmes. Brasil, 1999.

http://www.youtube.com/watch?v=gA1rGqnJ-qo

 

Felipe Martins Oliveira Santana

Graduado em História pela Universidade Estadual de Feira de Santana (UEFS), Brasil – BA. Com enfoque na área de Ensino de História e Didática da História. Integrante de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP)