Esta alianza regional ha permitido desarrollar más de cien programas y proyectos sociales en 19 países.

Petrocaribe se ha consolidado en los últimos diez años como una de las bases de la seguridad alimentaria en los países de Centroamérica y el Caribe. Así lo señaló este miércoles la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con motivo de la publicación de un libro que analiza los proyectos y logros más importantes de este acuerdo de cooperación regional.

“Petrocaribe: 10 años de lucha contra el hambre y la pobreza” recoge las lecciones principales de esta alianza en materia petrolera -creada en 2005 por el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez-, que ha permitido desarrollar más de cien programas y proyectos sociales en 19 países de los que se han beneficiado millones de personas.

“Se trata de ejemplo único de cooperación para el resto del mundo, ya que ha contribuido de manera significativa a la disminución de las cifras de subalimentación en la mayoría de sus países miembros”, aseguró el Representante Regional de la FAO, Raúl Benítez. Añadió que Petrocaribe ha permitido mejorar el acceso a los alimentos de manera estable, aliviando la pobreza extrema y mejorando la calidad de vida de millones de personas.

Algunas de las iniciativas promovidas por esta alianza son programas de comedores escolares, ayudas a pequeños agricultores, construcción de plantas de procesamiento de alimentos y reconstrucción de vías agrícolas. Petrocaribe está basado en tres ejes centrales: garantizar la seguridad energética, el desarrollo socioeconómico de los pueblos y la integración de los países.

La FAO identifica las mayores amenazas para los suelos de América Latina

Las tres mayores amenazas para los suelos de América Latina y el Caribe son la erosión, la pérdida de carbono orgánico y la salinización, según un nuevo estudio de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), publicado durante la clausura del Año Internacional de los Suelos.

Según el informe, es urgente diseñar e implementar una gestión sostenible del suelo en la región para protegerlo y garantizar la seguridad alimentaria que provee.

América Latina y el Caribe es una de las más ricas del mundo en términos de recursos naturales. Con sólo el 8 por ciento de la población global, posee el 23 por ciento de las tierras potencialmente cultivables, el 12 por ciento de las tierras cultivadas y el 46 por ciento de los bosques tropicales.

Sin embargo, la rápida explotación de los recursos naturales está provocando cambios dramáticos en el uso de la tierra y la degradación de los suelos de la región, imprescindibles para combatir el hambre y la pobreza.

Según el informe de la FAO, algunos países de la región han creado políticas efectivas para mitigar la degradación de los suelos, los cuales podrían ser imitados en otros países. Como ejemplo, mencionó el caso de Uruguay, que promueve la intensificación agrícola bajo un modelo de sustentabilidad.

Otro ejemplo destacado es la Estrategia Ambiental Nacional de Cuba que ha puesto en marcha planes de acción para luchar contra la desertificación.

http://www.un.org