Los bloques políticos del Frente de Todos (FdT) y de Juntos por el Cambio (JxC) del Senado acordaron este miércoles elaborar una declaración en conjunto de rechazo a la resolución del Gobierno de Chile de fijar un nuevo límite que avanza sobre una zona de la plataforma marítima en el Atlántico sur que forma parte de la Argentina.

Durante una reunión de la comisión de Relaciones Exteriores, en la que el canciller Felipe Solá declaró que la única vía para resolver la controversia es la negociación con el vecino país, los senadores de ambos espacios políticos respaldaron la redacción de una declaración unánime de rechazo al decreto del presidente chileno, Sebastián Piñera, que será aprobada en la próxima sesión del Senado.

En la declaración, los senadores expresan “su más enérgico rechazo a la pretensión del gobierno de Chile de extender su plataforma continental al este del meridiano 67º 16´ 0, violando el Tratado de Paz y Amistad de 1984”, que fue firmado por ambos países.

Durante la videoconferencia de este miércoles, el canciller declaró que “no hay otra manera” de resolver la controversia (surgida tras un decreto del presidente chileno Sebastián Piñera que fija un nuevo límite de la plataforma marítima) que no sea las de la vía de las negociaciones y afirmó que “no existe una tercera manera”.

En la declaración, los senadores expresan “su más enérgico rechazo a la pretensión del gobierno de Chile de extender su plataforma continental al este del meridiano 67º 16´”
Solá también reclamó a todos los sectores políticos que “fijen posición” y que, además de hacerle llegar recomendaciones, se pronuncien sobre “quién tiene razón” en el litigio.

El pedido de Solá a la oposición se produce luego del documento del PRO emitido el último lunes, en medio de la escalada de la controversia con Chile, en el que se instaba a ambas naciones “a mantener conversaciones para superar la situación”, algo que cosechó el rechazo del propio canciller y sectores del oficialismo.

“El PRO ha puesto en un plano de igualdad el reconocimiento de la ONU de los derechos argentinos sobre el mar austral con una decisión unilateral expresada en un decreto presidencial de Chile”, había cuestionado este martes el titular del Palacio San Martín en su cuenta de la red social Twitter.

Y agregó: “Reniegan de nuestros derechos dejando de lado los intereses de la Patria. Sin palabras”.

Un comunicado de la Secretaría de Relaciones Internacionales del PRO, firmado el lunes pasado por la titular del partido, Patricia Bullrich, y por el secretario de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo, había pedido que ambas naciones “se reúnan e inicien un diálogo que permita zanjar las diferencias hoy existentes”.

“Vamos a aclarar los tantos de manera tal de que quede claro que estamos todos del mismo lado y por qué estamos del mismo lado”, comenzó su exposición esta tarde Solá ante los senadores de la Comisión de Relaciones Exteriores, que preside el puntano Adolfo Rodríguez Saá.

El funcionario pidió que todos los sectores “digan qué piensan del fondo de la cuestión más allá del consejo sabio de negociar” y consideró que lo que “lo que está en juego son 5 mil kilómetros cuadrados de plataforma argentina inobjetables y 25 mil km2 de lecho y subsuelo que forman parte del patrimonio de la humanidad y que Chile con este decreto intempestivo se apropia”.

“Yo les digo que no hay otra manera de tomar esto que no sea con negociaciones bilaterales o laudo con un tribunal arbitral. No existe una tercera manera, ese es mi trabajo. Lo que les pido a quienes no comparten (esta posición) no es que me aconsejen, porque nosotros ya sabemos que tenemos que negociar; les pido que digan quién tiene razón de los dos”, argumentó.

Solá esgrimió que si un sector no se pronuncia sobre la cuestión “es como mirar desde un balcón y decir ‘conversen muchachos’”.

“A Chile le queda lo convenido en ese tratado, no recurrir a la Convemar, sino a un tribunal arbitral decidido por los dos países”
FELIPE SOLÁ

Desde la oposición, el senador Julio Cobos (Juntos por el Cambio-Mendoza) apoyó en representación de su bancada la importancia de lograr un dictamen de consenso, sostuvo que la postura de Chile “es inentendible” y coincidió con que se debe tener “una postura común” en rechazo a la medida del Gobierno chileno.

El senador Juan Carlos Romero (Peronismo Federal-Salta) afirmó que “este es un tema que va más allá de las diferencias políticas” y que se debe sentar “una posición común” y por “unanimidad”.

“Juntos por el Cambio está con postura unánime. Acá no hay ningún tipo de discrepancias”, afirmó el senador Pablo Blanco (Tierra del Fuego-JxC), saliendo al cruce de expresiones de la senadora Juliana Di Tulio, quien señaló que “no estaba clara” la postura del PRO.

Solá leyó ante los senadores un escrito de tres páginas para dejar sentada la posición argentina, en la que calificó como “expansiva” la postura chilena y aseguró que en los últimos 36 años ese país no manifestó objeción alguna a los límites de la plataforma marítima.

El canciller citó aspectos del Tratado de Paz y Amistad firmado por Chile y Argentina en 1984, en el que sostiene que ese país “puede tener una zona económica exclusiva al oeste, no al este”.

“Chile no puede pretender proyectar su soberanía más allá de lo acordado en el artículo 7 del Tratado de Paz y Amistad de 1984 que dice que tiene derecho a estar al oeste del meridiano y no al este”, precisó.

Para Solá, “la conducta de Chile de 1984 hasta mayo de 2020, 36 años, resulta plenamente concordante con la interpretación que Argentina ha formulado de ese tratado y Chile dispuso de ocasiones de expresar su desacuerdo y optó por no hacerlo con los efectos que ello conlleva”.

“En ningún momento Chile hizo planteo alguno que se parezca al actual. Hubiera bastado con que Chile emitiera una nota a nuestro país o a la comisión de límites de la plataforma continental (Convemar) tal como lo hizo Argentina en su momento”, añadió.

En su exposición, aclaró que, de esta forma, al no objetar, Chile reconoció que “la demarcación del límite exterior de la plataforma continental argentina adquirió el carácter de definitivo y obligatorio según los artículos 66 y 68 de la Convemar”.

El canciller sostuvo además que, en todo caso, si se está en desacuerdo, “el mecanismo de solución de controversias es el previsto en el Tratado de Paz y Amistad de 1984”.

“A Chile le queda lo convenido en ese tratado, no recurrir a la Convemar, sino a un tribunal arbitral decidido por los dos países”, declaró, y añadió que “a lo largo de casi dos siglos ambos países han logrado resolver sus controversias limítrofes”.

En la videoconferencia, el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores, Adolfo Rodríguez Saá, respaldó el pedido de Solá y lo calificó como “un claro pedido de respaldo a la política de defensa de los intereses de la Argentina encabezado por nuestro gobierno”.

Por su parte, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, opinó que “gratamente” ven “que hay unanimidad de las fuerzas políticas argentinas respecto de la respuesta del gobierno argentino a Chile”.

Télam

Controversia por plataforma continental: senadores respaldan acciones del Ejecutivo y reivindican el diálogo

Preocupación en el Senado ha generado la reacción de Argentina por la actualización de la Carta Náutica de Chile, que establece las áreas jurisdiccionales marítimas nacionales (Vea nota relacionada). Es así como diversos senadores se reunieron con el Ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand; la subsecretaria de la cartera, Carolina Valdivia; y la directora de la Dirección de Fronteras y Límites (DIFROL), Ximena Fuentes.

Asimismo durante esta jornada, la Sala del Senado respaldó en forma unánime un proyecto de acuerdo impulsado por la Comisión de Relaciones Exteriores y que contó con el apoyo transversal, donde “manifiestan su apoyo a las acciones emprendidas por el Gobierno de Chile para hacer valer sus derechos sobre la plataforma continental y expresan su confianza en que Chile y Argentina, mediante el diálogo, podrán solucionar sus diferencias.  Además, dentro del ámbito de la Comisión Parlamentaria conjunta Argentino-Chilena, establecida en el Tratado de Maipú, invitaron a Argentina a dialogar sobre dicho asunto”. (Boletín S N° 2205)

La iniciativa fue patrocinada por los senadores y senadoras: Isabel Allende,  Carmen Gloria Aravena, Loreto Carvajal, Luz Ebensperger, Carolina Goic, Adriana Muñoz, Ximena Órdenes, Yasna Provoste, Ximena Rincón, Marcela Sabat, Jacqueline Van Rysselberghe, Ena Von Baer, Claudio Alvarado, Pedro Araya, Carlos Bianchi, Juan Castro, Francisco Chahuán, Juan Antonio Coloma, Alfonso De Urresti, José Miguel Durana, Álvaro Elizalde, Rodrigo Galilea, José García Ruminot, Alejandro García-Huidobro, Guido Girardi, Alejandro Guillier, Francisco Huenchumilla, José Miguel Insulza, Felipe Kast, Ricardo Lagos, Juan Ignacio Latorre, Juan Pablo Letelier, Carlos Montes, Iván Moreira, Alejandro Navarro, Manuel José Ossandón, Jorge Pizarro, Rafael Prohens, Kenneth Pugh, Jaime Quintana, Rabindranath Quinteros, David Sandoval y Jorge Soria.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores , Jorge Pizarro manifestó que “sería extraño que quisieran llevar a la Corte un tema que es perfectamente posible de solucionar entre los dos gobiernos, eso lo que establece el Tratado de Paz y Amistad. “Cuando hay una diferencia de límites lo lógico y natural es que los dos países se pongan de acuerdo”, acotó.

“No creo que haya una disputa, lo que hay es un planteamiento de Chile respecto de lo que son sus derechos en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), de establecer una plataforma hasta las 200 millas a partir de la Isla Diego Ramírez. Y eso por supuesto, entra por decirlo así, en establecer una diferencia con lo que ha hecho Argentina hace un tiempo atrás de establecer una plataforma ampliada”, afirmó el parlamentario.

Asimismo, el senador Pizarro puntualizó que “lo que corresponde es iniciar un diálogo para poder superar esa diferencia y me parece bien que tanto el presidente argentino como el chileno, hayan manifestado que esa es la vía para entenderse entre dos países que tienen muy buenas relaciones”.

“Si Argentina puede o no ir a La Haya, primero tendría que firmar el Pacto de Bogotá, cosa que no ha hecho, por lo tanto, no es esa la instancia. Pero cuando uno acude a una corte, es porque no es capaz de solucionar los problemas dialogando y conversando. De esta manera, lo que tenemos que hacer es tomarle la palabra al gobierno argentino, tomarle la palabra al gobierno chileno y establecer un proceso de diálogo en el cual nosotros también en el mundo parlamentario debemos ayudar de manera positiva”, concluyó.

CONTEXTO

https://www.youtube.com/embed/qEReSU0RVK4?wmode=transparent&rel=0&feature=oembed El viernes 27 de agosto, se publicó en el Diario Oficial la actualización de la Carta Naútica, donde se determina el límite exterior de la plataforma continental de Chile de 200 millas marinas desde Punta Puga a islas Diego Ramírez, que se extiende por el sur al este del meridiano Cabo de Hornos.

Ante ello, el gobierno argentino señaló, a través de su Cancillería, que Chile intenta ‘apropiarse’ de una parte de su plataforma continental. Frente a ello, el ministro Allamand reconoció que iniciará en los próximos días, un diálogo con su par transandino, Felipe Solá.

Uno de los temas que despierta procupación entre distintos senadores es la imposibilidad de recurrir a la Corte de La Haya, porque Argentina no ha ratificado el Pacto de Bogotá, por lo que un caso entre ambos países solo es posible radicarlo en en esa instancia, si Chile da su consentimiento.

Cabe consignar además, el Tratado de Paz y Amistad de 1984, entre Chile y Argentina, plantea en su artículo 4° y siguientes un procedimiento de cuatro etapas para resolver sus controversias de manera escalonada: primero, una negociación directa; de no resultar, se propone una invitación para someter la divergencia a un medio de arreglo pacífico elegido de común acuerdo; tercero, si la invitación no tiene efectos en cuatro meses, se pasa a la conciliación; y si todo lo anterior fracasa, entonces se va a un arbitraje.

Senado de Chile

Dirigentes chilenos rechazan dichos de canciller argentino que acusó al país de “vocación expansiva”

En una exposición frente a la comisión de Relaciones Exteriores del Senado transandino, el ministro afirmó que Chile manifiesta “una vocación expansiva que la Argentina rechaza”, con su decisión de fijar su plataforma continental en una zona que se superpondría con los límites fijados por esa nación.

Solá sostuvo que “lo que está en juego” son 5 mil kilómetros cuadrados de plataforma continental, a su juicio “inobjetables de Argentina” y 25 mil kilómetros cuadrados de lecho y subsuelo marino “que Chile -con este decreto intempestivo- apropia”.

El excanciller Ignacio Walker reaccionó molesto con el lenguaje utilizado por el ministro argentino, afirmando que sus declaraciones hacen escalar el conflicto diplomático. Además, reiteró su defensa a la posición chilena.

A juicio del exembajador de Chile en países como Australia y China, Jorge Tarud, las declaraciones de Solá provienen de un representante de un “gobierno alicaído y de baja popularidad”.

El exministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, recordó que hace algunas semanas Argentina intentó -a través de un decreto- establecer que resultaba “fundamental continuar fortaleciendo la exploración, estudio y control conjunto sobre el Estrecho de Magallanes y el Mar de Hoces (Mar de Drake)”, desatando la molestia de la administración de Sebastián Piñera.

Muñoz pidió que ambas naciones se abran a un diálogo.

Ayer, la sala del Senado chileno aprobó por unanimidad un proyecto de acuerdo que respalda las acciones del Ejecutivo frente al altercado con Argentina por la modificación de la Carta Náutica.

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Reclamo argentino por plataforma continental – La Tercera, Chile

El viernes pasado se publicó en el Diario Oficial el decreto que actualiza la Carta Náutica N° 8 y los derechos de Chile sobre la plataforma continental, desde Punta Puga a las islas Diego Ramírez, precisando el alcance de ésta en el mar Austral. El hecho motivó una dura respuesta de Argentina, en la que calificó la posición chilena de no ser “aceptable” y acusó al país de “querer apropiarse de una parte de la plataforma continental argentina”. Una posición rebatida por el canciller chileno, al precisar que “nadie se apropia de lo que le pertenece” y que la medida adoptada responde a una política de Estado que busca darle una continuidad histórica a la posición chilena y al ejercicio de los derechos del país sobre su plataforma continental.

La controversia tiene su origen en el reclamo hecho por Argentina en 2009 sobre sus aspiraciones en esa zona ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC), mecanismo acordado por la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Mar (Convemar) para zanjar las reclamaciones de los países sobre sus derechos en el espacio marítimo. Según el artículo 76 de la Convemar, “la plataforma continental de un estado ribereño comprende el lecho y el subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá de su mar territorial” hasta una distancia de 200 millas o incluso hasta las 350 millas, lo que se conoce como “plataforma extendida”. Punto al que apeló Argentina para su reclamación ante la CLPC -que entonces generó también la protesta de Reino Unido-, y que posteriormente convirtió en ley interna del país en agosto del año pasado.

La aprobación de esa normativa motivó de inmediato una nota de protesta de la cancillería chilena y aceleró la necesaria puesta al día de la Carta Náutica N° 8, publicada la semana pasada. Según la cancillería chilena un espacio de al menos 5.300 km2 de la plataforma extendida reclamada por Argentina “es inoponible”, es decir, se superpone al territorio reclamado por Chile según los criterios técnicos de proyección del territorio marítimo y lo establecido en el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Este pacto fija con claridad la delimitación marítima entre ambos países, en el denominado “Mar de la Zona Austral”, entregándole a Chile las áreas que están al occidente y a Argentina, las que se ubican al oriente de la línea divisoria, y determina, además, los criterios que rigen la proyección más allá del Punto F, el punto más austral fijado en los mapas del acuerdo.

La reacción del gobierno argentino a la publicación de la Carta Náutica chilena se suma a una serie de episodios que han generado fricciones entre ambos países en el último año y medio, en muchos casos por la desprolijidad de ciertas actuaciones de las autoridades argentinas en el manejo de sus relaciones bilaterales. Pero al margen de ello, ambos países cuentan con mecanismos claros para la solución de diferencias, establecidos en el Tratado de Paz y Amistad. Por ello, en lugar de escalar la controversia con declaraciones inconducentes o sugerencias de uso político del tema, como ha sucedido en Argentina, el camino para solucionar la diferencia pasa por el diálogo diplomático, como apuntó el canciller chileno. Ello no obsta que el país defienda con firmeza y claridad sus derechos sobre plataforma continental, para lo cual cuenta, además, con el apoyo transversal del mundo político como ha quedado claro en estos días.

La Tercera