Uno puede preguntarse si el Brexit es un cálculo estratégico o una opción real de las personas. Es quizás el uso de la segunda hipótesis que nos lleva a la primera. De todos modos, este Brexit altera considerablemente la capacidad de las negociaciones suizas en relación con la UE.

Hipótesis del cálculo estratégico

Dos cálculos estratégicos son posibles, uno positivo para el 99,99% de la población y el otro también positivo para la crema de la élite es decir el famoso 0,01%.

El primer cálculo significa un pragmatismo británico que comprendió que China reemplazará a los USA como siendo la primera potencia económica mundial. Este es el argumento defendido por algunos analistas que explican que algunos círculos británicos deseaban que el Brexit no les haga hundirse con la UE y los USA (ya que más que el equivalente de la población de España están en la sopa popular en este país) en una grave crisis económica, mientras que los BRICS están en mejor forma. Sin tener en cuenta los vínculos históricos de Gran Bretaña con la “S” y la “I” de los BRICS y Hong Kong (bajo el control parcial del “C” BRICS).

Pero la cereza en el pastel al gran disgusto de los USA, Gran Bretaña se unió al muy prometedor Banco asiático de Inversión para la Infraestructura (AIIB) que, a término quiere reemplazar el FMI. Dada la situación jurídica especial de la City como “estado independiente” bajo la autoridad de la Corona, éste centro financiero no se ve directamente afectado por el Brexit y no esperó a éste último para desarrollar vínculos privilegiados con el Banco Central de China.

Asistimos también a una descomposición de la UE y Gran Bretaña podría ser el primer dominó de ésta desintegración. Las élites, presas en su soberbia y seguras de su omnipotencia, quizás no han visto la descomposición de la UE así como los líderes de la antigua URSS no han visto venir la dislocación del Pacto de Varsovia.

El segundo cálculo es más maquiavélico, y en este sentido, refuerza lo que algunos llaman la dictadura mundialista. En este caso, se trata de una relación de subordinación donde Washington, delegando a Londres y a Berlín su política económica imperialista que se aplicará en toda la UE. Este segundo cálculo estratégico estipula que el Brexit es el precursor de la fusión de la City y de la Bolsa de Frankfurt. Varios medios alemanes de comunicación revelaron la necesidad de una fusión de las dos bolsas, bajo el pretexto del Brexit. La fusión se hizo inevitable para la supervivencia de la City después de la votación de los “populista malvados”. Roban al Brexit como voluntad del pueblo para hacer una fusión financiera y un fortalecimiento de la influencia alemana en la UE. Como Parada en la información (Arrêt sur l’information) lo ha escrito “Con el Brexit, Alemania se convierte en el único líder en Europa y, con los británicos, comparte el poder comercial y político en Europa. Francia, a través de sus marionetas se ha convertido en un país del tercer mundo […]”.

La manipulación que se designa aquí es la misma que algunas recuperaciones de las revoluciones recientes. Hemos asistido a que la voluntad del pueblo sea robada para poner al poder extremistas (algunos Primavera árabe, Ucrania, etc.). Después el pueblo, como en Egipto, que han hecho una segunda revolución. Sin ser paranoico, no hay que olvidar que las élites tienen siempre un paso adelantado, a menos que se vean contrarrestados por una masa crítica. ¿Hemos alcanzado una masa crítica con el voto británico? Si esto crea un efecto de bola de nieve, entonces será una buena cosa, porque no hay que olvidar, la cooperación europea es una maravillosa muestra de prosperidad y de justicia social, siempre y cuando se haga sobre la base de una Europa de las naciones como lo recomienda el brillante economista Jacques Sapir y no a partir de una sopa de regiones lingüísticas diferentes, en donde todos los aspectos de la vida económica, social y política son dictados desde Bruselas.

La hipótesis de la opción popular

En este caso, el Brexit es un brazo de honor hecho a la “dictadura” económica alemana 71 años después de haberlo hecho con la dictadura política nazi.

Esta dictadura es la que sirve únicamente a los intereses económicos de Alemania y a los de la oligarquía financiera mundialista que mueve los hilos en Bruselas. Con lo cual, hay que tener cuidado con los aullidos de indignación procedentes de algunos medios de comunicación que se arrepientan del Brexit, argumentando que es la victoria de los “malos” populistas. De esta manera, como se está viendo con la histeria de algunos periodistas del diario Libération, la preocupación de los euroescépticos está en el corazón de ciertos periódicos hasta en los extremistas con el deseo de crear un súper Estado europeo que permita financiar de manera eficiente el continente. Las primeras páginas de Liberación como la del 1 de julio: “Brexit: Shakespeare en peor”, son reveladoras de las órdenes de su dueño Rothschild, que promueve la agenda mundialista. Para entender las primeras páginas choque de ciertas publicaciones, hay solamente que ver quién es el accionista mayoritario para que todo se vuelva más claro en esta historia.

Ya habíamos escrito en nuestra página sobre el hecho de que el Frankenstein europeo está sometido a Merkel, con una Comisión Europea, toda poderosa, opaca, no elegida y casi dictatorial. El pueblo británico no ha dicho NO a la Europa de la cooperación económica pero lo ha dicho a la UE burocrática y financializada al extremo. Por consiguiente, esta es la victoria del pueblo en contra los excesos de las finanzas, responsable de los planes de austeridad y del dumping salarial (desplazamiento de trabajadores de la Europa del Este, el famoso “fontanero polaco” en Gran Bretaña, etc.). Esta es la Europa que Varoufakis y el pueblo griego han puesto en relieve y que mostraban a los financieros alemanes como los verdaderos responsables de la crisis griega (esto dicho de paso, hay que recordar que Alemania nunca reembolsó su deuda después de la Segunda Guerra Mundial).

Para los anti-Brexit, sus argumentos supuestamente imparables son siempre los mismos: la UE es una garantía para la ausencia de guerras y para un mercado de 500 millones de consumidores. Ah… ¿y la impotencia de la UE durante las guerras en la antigua Yugoslavia? La realidad es que son los intercambios comerciales y el relajamiento de la circulación de las personas, así como el aumento de la inteligencia colectiva de estas últimas décadas (gracias a las facilidades de acceso a la educación), que permitieron la imposibilidad de guerras en Europa. Ejemplo: en el oeste de Suiza, una gran cantidad de niños son franco-suizos por sus padres. Pero Suiza no forma parte de la UE.

Esto puede parecer chocante, pero si Alemania perdió la guerra en 1945, la ganó a nivel económico gracias a la UE y, la pareja franco-alemana no es más que una farsa. Dado el estado actual de Francia (Movimiento Noche De Pie, huelgas a repetición, fracaso absoluto de François Hollande para intentar revertir la curva del desempleo) cualquier persona sensata podrá ver que la UE, en definitiva, solo beneficia a Alemania, al Luxemburgo y a las oligarquías financieras de los países de la UE. Incluso los países más pro-europeos, los antiguos bloques comunistas están empezando a preguntarse si la UE no es una versión URSS de alta tecnología. No hay solamente Marine Le Pen que hace juego de palabras “UERSS”. Es simplemente una mundialización orwelliana donde se reduce el individuo a un esclavo consumidor para el único beneficio de algunos bancos y multinacionales. La referencia en el campo de la denuncia de la mundialización es Pierre Hillard, profesor de relaciones internacionales en la Escuela Superior de Comercio Exterior (ESCE), autor de muchos libros, cuyo último se intitula “Crónicas del mundialismo”

De hecho, el rechazo británico frustra los planes mundialistas porque sabotea su proyecto ultra liberal a la salsa Big Brother. Por esta razón, las reacciones de los que mueven los hilos están hechas en un tono dramático como las de G. Soros o P. Sutherland, las del presidente de Goldman Sachs y ex comisario europeo de Competencia. Este último dijo, “de una manera u otra, vamos a tener que cancelar el Brexit”. En cuanto a Soros, fue condenado simbólicamente por crímenes contra la humanidad por el Primer Ministro de la época de Malasia por su presunto papel en la provocación de la crisis financiera asiática de 1997. Esto significa, los diversos “enfermos” que asesoran las políticas de la UE.

Sin la Gran Bretaña, es poco probable que las últimas etapas del plan mundialista se aplique: el TTIP (Comercio transatlántico y Asociaciones de Inversión) ya que la Gran Bretaña, puente natural económico, cultural y político entre la Europa continental y los USA., destruye en parte esta fusión al no jugar más su papel de puente puesto que está ahora fuera de la UE.

De hecho, como Suiza tiene una posición de negociadora tradicional con su famoso papel de los “buenos oficios” en los conflictos internacionales y, Ginebra en la tarea de negociación de los tratados de paz, Gran Bretaña estaba supuesta desempeñar el mismo papel en el caso de una fusión entre Estados Unidos y la Unión Europea. Una especie de intérprete entre los modos de consumo y de culturas de las empresas multinacionales del Viejo Continente y del Nuevo Mundo. En materia de Ciencias Políticas esto se llama el soft power y los británicos son más propensos a hacernos aceptar el mundo económico ultra liberal estadounidense. Es un poco el caballo de Troya.

Posición de Suiza: modelo de negociación para los ingleses

A pesar de que Suiza sea un modelo de éxito fuera de la UE no significa que sea un país donde la justicia social alcance las cumbres. Es un país bastante liberal pero su fuerza está en el diálogo social entre sindicatos, las PYME, las multinacionales y el mundo agrícola, sin olvidar el del uso de la democracia directa. Esta democracia directa, de vez en cuando, hace que las decisiones importantes se queden bloqueadas durante décadas. Uno sólo tiene que ver con el famoso puente del puerto en Ginebra, que gran cantidad de ginebrinos siguen esperando desde varias décadas. A fuerza de votar y votar de nuevo, estamos a más de 30 años después de su necesidad demostrada, de la etapa de principio de aceptación, gracias a la última votación. Las fuerzas que se oponen a este puente pueden todavía destruir completamente el proyecto y entonces estaremos de vuelta en el mismo punto de partida. Esto es la democracia directa y el diálogo social: una alquimia compleja pero cuando funciona, es en cualquier punto preferible a la dictadura de Bruselas. Esta alquimia ancla los principios fundamentales, como el del pueblo soberano, que se refleja en la constitución del Consejo Federal e integrado por las principales fuerzas políticas del país. Díganme dónde está el pueblo soberano cuando varios países que han rechazado la Constitución Europea se les impuso el Tratado de Lisboa.

Por consiguiente, el Brexit fortalece el modelo suizo. Gran Bretaña podría inspirarse de este modelo porque realmente funciona: en efecto, la Confederación helvética, económicamente hablando, se desenvuelve mejor que la UE. Otros países también, como Islandia que, después de haberse negado a rescatar a los bancos culpables de la caída del país, sin olvidarnos de la Noruega.

Además, los partidarios del Brexit en el Reino Unido han citado a menudo Suiza como ejemplo, pero éste país (debido a las grandes diferencias se mantienen entre los dos países) no es un modelo, sino una inspiración para el Reino Unido, que lo prefieren al centralismo y a la burocracia de la UE.

Esta inspiración también puede ser transmitida a la UE para reformarse para, por fin, escuchar los gritos de decenas de millones de desempleados y trabajadores pobres (salarios a 1€/hora en Alemania, por ejemplo) que deja al borde de la carretera (política de reducir los costos de mano de obra con el fin de aumentar los beneficios de la oligarquía financiera que controla bajo manga la Comisión Europea).

Por supuesto, Suiza no tiene la fuerza para imponer en la UE su modelo político y el diálogo entre los “interlocutores sociales”. Pero si las referencias como el Brexit al éxito suizo se multiplican, entonces esto podría ser posible. Sin embargo, esto no es lo que preocupa los dirigentes suizos y los propietarios de pequeñas empresas, más preocupados por las consecuencias de la votación del 9 de febrero 2014 sobre la inmigración masiva y, por lo tanto, de la restricción que es supuesta ser aplicada en el campo de la libre circulación. De esta manera, las negociaciones suizas sobre el tema con Bruselas arriesgan de ser retrasadas ya que el expediente del Brexit tiene prioridad en Bruselas, en comparación a las negociaciones con la Confederación Suiza. Sin embargo, como una parte de los votos del 9 de febrero ha manifestado por el hartazgo de la inmigración económica que permite a ciertas empresas de practicar el dumping salarial, que viene haciendo eco a las reivindicaciones del Brexit, cuya una de las razones de su atuendo era de poder decir en Bruselas, que los británicos estaban cansados del dumping salarial permitido por la libre circulación.

Así que una de las dos cosas: o bien el problema del dumping salarial es considerado por las cláusulas de salvaguardia como las prevé el voto del 9 de febrero en Suiza, o se continua en un cinismo sin nombre aprobado por el PDG de Daimler Benz que había dicho que era muy beneficioso abrir grande las puertas en Alemania a los refugiados sirios ya que esto hará una mano de obra dinámica y especializada. En otros términos, más de 3 millones de parados alemanes son perezosos y discapacitados de las dos manos. Cuando en realidad, el verdadero propósito de este jefe era de poder explotar, con bajos salarios, los refugiados. Estos últimos, que pensaban estar fuera de un infierno de bombas, se encuentran en otro infierno, el de trabajar como perros (por si es trabajar al mismo precio que los alemanes que tomen a los alemanes, al menos saben el idioma y la cultura corporativa/empresarial). Esto nos hace recordar los trabajos forzados en Alemania de una otra época. Pero este periodo está verdaderamente de vuelta a nivel orwelliano cuando uno ve el número de accidentes debido al dumping de los camioneros de la Europa del Este que trabajan como esclavos para las empresas occidentales que tienen filiales informales al Este.

Por Pedro Sanchez

Traducido del FR al ESP por Lourdes BARROS