Vigésima tercera edición del Premio Martin Ennals

Para la vigésima tercera edición del Premio Martin Ennals, es en el contexto de la Semana de los Derechos Humanos de la Universidad de Ginebra (11-14 de octubre de 2016) que el pasado martes 11 de octubre de 2016 a las 18:00 tuvo lugar la ceremonia para la entrega de premios, en el gran anfiteatro de Uni-Dufour, Desde hace veinte años, es en Ginebra, corazón de la «capital mundial de los derechos humanos», anfitrión de las principales organizaciones internacionales que trabajan en éste campo y rica de una larga tradición en materia de hospitalidad, que esta distinción ha sido adjudicada.

Cada año, el premio Martin Ennals recompensa a los defensores/ras de los Derechos Humanos. Además de ser la principal distinción del movimiento de estos derechos, el Premio Martin Ennals es también una colaboración con diez de las mayores organizaciones mundiales en éste campo. El objetivo de esta cooperación es de asegurar la protección de los defensores de los derechos humanos que están en situación de riesgo. Este importante evento es una oportunidad para dar mayor visibilidad a la labor de estos «héroes anónimos» y de sensibilizar al público sobre el destino de estos hombres y de estas mujeres comunes que, día a día, realizan una labor extraordinaria poniendo en peligro sus vidas y al precio de su libertad, realizan un trabajo extraordinario en la lucha contra la impunidad en nombre de la paz, de la justicia, de la dignidad y de la integridad de la persona humana. Los finalistas y el/la ganador(a) son seleccionados por un jurado compuesto por diez de las más importantes organizaciones mundiales de defensa de los derechos humanos.

Retratos de los finalistas y del ganador de la edición 2016

Entre los 3 finalistas, éste año, figuraba Razan Zaitouneh, una destacada abogada especializada en los derechos humanos, militante y periodista en Siria.

un apres ou est la militante razan zaitouneh 6adce 81bc2Razan Zaitouneh

Esta figura del militantismo pacífico ha dedicado su vida a la defensa de los presos políticos, para repertoriar los crímenes en contra de la humanidad y para ayudar a los conciudadanos a liberarse de la opresión. En 2002, se le prohibió salir del territorio sirio y en 2011, después de que comenzase el conflicto, fundó el Centro de Documentación de Violaciones (APV) con el fin de poder listar el número de muertes y los malos tratos ocurridos en las cárceles sirias. Entre 2011 y 2013, compiló listas de detenidos y detenidas, de los ejecutados y ejecutadas y de los desparecidos y desaparecidas. El 9 de diciembre de 2013, después de numerosas amenazas, un grupo de hombres armados y enmascarados, irrumpieron en las oficinas del CDV (Centro de vida) en Duma. Razan, su esposo Wael Hamada y dos de sus colegas fueron secuestrados y todavía permanecen hasta el día de hoy, detenidos en un lugar no revelado.

El segundo finalista, «los blogueros/ras de Zona 9», es un colectivo de jóvenes (hombres y mujeres) etíopes que escriben artículos de opinión y artículos de fondo que se centran en la constitución, en las cuestiones económicas, educativas y culturales.

csm zone 9 c595582da7 76b7d ea561«Zone9bloggers»

Su nombre, «Zone9bloggers» en inglés es emblemático en Etiopía. Se refiere a la prisión Kality, constituida en ocho zonas, en donde se detienen numerosos periodistas y prisioneros políticos. El colectivo ha elegido este nombre simbólico para denunciar la limitación de las libertades políticas por parte de las autoridades etíopes. Se enumeran las violaciones de los Derechos Humanos y las violaciones de Derecho cometidas por los actores estatales y no estatales. Gracias a su trabajo de investigación, el colectivo pone en relieve la situación de los presos políticos en Etiopía. Dos semanas después de la creación de su blog, este último fue bloqueado por las autoridades del país. Dos años más tarde, seis miembros del grupo fueron detenidos y reconocidos culpables de terrorismo. A pesar de que fueron puestos en libertad, hoy tres miembros del colectivo están en exilio, mientras que los que siguen estando en Etiopía tienen prohibido viajar.

El último finalista y ganador del año 2016 es Ilham Tohti, un célebre intelectual uigur de China. Ilham Tohti trabajó veinte años para favorecer el diálogo y el entendimiento entre uigures y los Han chinos.

maxresdefault.jpg ii 233a9 93463Ilham Tohti

Opuesto al separatismo, buscó una reconciliación basada en el respeto de la cultura uigur. En 1994 fue puesto bajo la vigilancia del Estado por haber empezado a escribir sobre los problemas y los abusos en la región autónoma uigur de Xinjiang. Entre 1999 y 2003, se le prohibió la enseñanza por haber comunicado información sobre los uigures que han sido arrestados, matados o que han «desaparecido» durante y después de las manifestaciones. El 15 de enero de 2014, cuando se disponía a salir del territorio chino, Ilham Tohti fue detenido y reconocido culpable por separatismo. Fue condenado a cadena perpetua tras un juicio de dos días y actualmente, está cumpliendo su condena.

El jurado le otorgó el premio Martin Ennals para recompensar su lucha contra el tratamiento discriminatorio que sufre la comunidad uigur en China, para apoyar su causa y darle mayor visibilidad pero también para denunciar la injusticia de su detención, del juicio y de su detención arbitraria.

El deseo de celebrar y honrar a los defensores de los derechos humanos

Los invitados de honor, entre ellos el Sr. Michel Cerutti, maestro de ceremonia; el Pr. Micheline Calmy-Rey, profesor de la Universidad de Ginebra, Presidente del Comité de la semana de los Derechos Humanos; el Sr. Yves Flückiger, Rector de la Universidad de Ginebra y el Sr. Dick Osting, Presidente de la Fundación Martin Ennals, introdujeron la ceremonia con discursos concordantes sobre la necesidad de celebrar los defensores de los Derechos Humanos. «Debemos alentar y celebrar a aquellos que defienden la paz y los derechos humanos», Yves Flückiger.

¿Porque Ginebra? Para «El espíritu de Ginebra», heredado de sus fundadores y principales figuras como Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja, que hizo de ésta ciudad un refugio y un símbolo en materia de diálogo democrático. Se observó que sólo un finalista del grupo de los blogueros de Zona 9 de los tres nominados estaba presente. Está claro que los otros estaban encarcelados, desaparecidos o acusados.

Este abrumador informe refleja los riesgos incurridos en algunos países por atreverse a expresar sus opiniones libremente, documentar las violaciones de las leyes, en vigor, por resistir a la opresión y denunciar la impunidad. Todos los invitados de honor han hecho hincapié en el valor simbólico y real de ese premio. Se inscribe en la forma de pensar de Martin Ennals, para quién defender los derechos humanos entraban en el proceso de desarrollo humano.

Tras haber felicitado a estos héroes de la sombra por su lucha diaria en el nombre de la Paz, de la justicia y de la libertad, se presentaron documentales biográficos sobre cada finalista los cuales fueron seguidos de discursos por su portavoz.

Estos héroes anónimos imparables…

Los documentales biográficos exponen brevemente la vida y la lucha de los finalistas pero también el impacto que sus trabajos y sus mensajes han tenido en sus familias, sus entornos, en una población dada o sobre una región y/o un país.

El primer documentario sobre los blogueros de Zona 9 dio todo el sentido a la expresión «la unión hace la fuerza». En efecto, la colaboración de éstos blogueros se ha convertido en el símbolo de la libertad de expresión para toda una generación. Inicialmente, cada uno de ellos trabajaban solos, por su lado, pero es en equipo que han podido sensibilizar la opinión pública etíope.

El blog se ha convertido en el núcleo de un movimiento pacífico para la libertad de expresión que ni la detención arbitraria, ni la tortura o el exilio pueden silenciar. Hoy en día, el gobierno etíope está violando sus propias leyes y su propia constitución condenando la libertad de expresión. Además, el gobierno sanciona este impulso ciudadano al rango de actos de terrorismo y, sin razón, encarcela las personas que se atreven a criticar el régimen político actual.

De ésta película sale, por una parte, un coraje desconcertante y por otra parte, una resiliencia constructiva. Más sorprendentemente, las detenciones y las injusticias de los miembros que han sido víctimas, serán más eficaces que todos sus escritos en el blog.

En esta ocasión, tanto el público etíope como el Internacional fueron sensibilizados. De hecho, los honestos blogueros de la Zona 9 recibieron visitas por muchos «seguidores» durante sus encarcelamientos. Además, un movimiento de apoyo internacional se puso en marcha para su liberación, dando más margen para su lucha. Como todos apuntaron en sus entrevistas, sus pasajes por la cárcel les han permitido vivir en sus propias carnes, las injusticias que condenaban y denunciaban.

De manera totalmente inesperada, este pasaje difícil les han permitido de ver la humanidad en las palabras de esperanza y de aliento de sus seres queridos, de sus «seguidores», pero también de los guardias de cárceles, de los policías y de los otros detenidos. Esta coalición que se ha formado en torno a sus blogs, les han dado el coraje para luchar hasta el final y estar convencidos de que no estaban solos. El único representante del grupo y portavoz de éste en Ginebra, Zelalem Kibret Beza, concluyó con estas palabras de esperanza: «Hoy en día, manifestaciones tienen lugar, diariamente en Etiopía y en otros lugares, y es por esta razón que vamos a seguir luchando, porque merece la pena y estoy convencido que esta lucha merece la pena».

El segundo documental, dedicado a Razan Zaitouneh, pone en paralelo esta militante convencida y abogado apasionada que nada podía detener. Una mujer maravillada por las estrellas que comparten sus sueños, sus alegrías y sus penas con su hermana mayor exiliada en Canadá. Razan Zaitouneh denunciaba y documentaba sin distinción las violaciones cometidas por el ejército sirio y los diferentes grupos armados en acción en Siria. Para ella, todo culpable debería responder de sus actos. Siendo un abogado para defender los valores en los que ella creía, la libertad, el amor y la paz, rechazó cualquier concesión sobre los Derechos Humanos.

Su hermana y su portavoz, la describió como siendo una persona profundamente humanista gracias a quién comprendió el verdadero significado de la palabra amor: la libertad, «es así que Razan comprendió el amor y es el nombre de esta libertad que fue secuestrada». Para muchos de sus parientes, colaboradores y miembros de la sociedad civil, aunque desaparecida desde hace tres años, Razan sigue siendo una leyenda. Una pequeña mujer con cara de ángel y con una fuerza de carácter capaz de lograr lo imposible. Una mujer que no tiene miedo a las represalias o a la muerte.

Aunque haya desaparecido, la batalla de Razan Zaitouneh continúa, portada por otras voces que se elevan en Siria y en otros lugares, por la libertad. Ha cambiado la vida de miles de personas y continúa siendo una fuente de inspiración para aquellos que luchan por los demás. Su hermana terminará con el lema de Razan, «justicia sin odio y sin venganza».

El último documental, dedicado al ganador Ilham Tohti, contaba la historia de un padre que había decidido luchar cuerpo y alma para los suyos. Es mirando hacia el futuro que se le ofrecía a su hija, que el profesor Jewer Ilham Tohti decidió de denunciar el trato discriminatorio del cual es víctima la comunidad uigur en China. Elliot Sperting, profesor de la Universidad de Indiana y estrecho colaborador de Ilham Tohti, señaló que China se desacredita al condenar tan duramente a las personas que no han hecho otra cosa que atreverse a hablar libremente. Según el profesor Sperting, China empujaría a sus propios ciudadanos a rebelarse, tratando injustamente y sin razón válida, a las personas sencillas que se les parecían y esto en violación de las leyes chinas en vigor.

La hija de Ilham Tohti y su portavoz, Ilham Jewer, han tenido un discurso muy conmovedor sobre el amor de un padre por los suyos, por su hija que está dispuesta a todo para liberar su héroe. Hoy, Ilham Jewer vive y estudia las ciencias políticas en los Estados Unidos con el fin de defender el caso de su padre. Explicó el impacto de los estilos de vida de su progenitor y llevando a cabo esta lucha por la libertad de expresión, sabía que corría el peor riesgo. Jewer explicó que era sólo cuando se separó de su padre que comprendió por qué éste, tan querido, se convirtió, de la noche a la mañana, tan ausente.

De hecho, hoy celebra y acoge la labor de héroe que su padre cumplía en silencio. Hizo un elogio a los defensores de los Derechos Humanos que describió como «los médicos de las regiones devastadas por la enfermedad de las detenciones, las ejecuciones, las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas, la guerra y otros males (…), pero que no pueden curar ellos mismos».

Para Jewer Ilham, el valor fundamental que su padre le inculcó, fue el don de sí mismo.

Efectivamente, según Jewer, luchar por los demás al precio de ser privado de su propia libertad y de sus prójimos es un acto noble que da sentido a la existencia. Es con gran emoción y seguido por unos fuertes aplausos que Jewer Ilham concluye su discurso con una nota de esperanza: «Yo sé que muy pronto mi padre saldrá… Lo sé»

Los trabajadores de terreno sin los cuales nada sería posible

Durante la ceremonia, el Alto Comisionado de los Derechos Humanos (ACNUDH), Zeid Ra’ad Al Hussein, tomó la palabra para presentar el trabajo de éste organismo. Hizo un llamado a todos para que tomen parte en esta lucha universal para los Derechos Humanos, «Hay que levantarse y protestar contra la violación de los Derechos Humanos. La humanidad tiene la capacidad de construir una sociedad de Paz». Añadió que «demasiadas personas sufren en víctimas de la violencia, de la enfermedad, de la guerra y de la discriminación». En esencia dirá que, con el fin de construir la justicia, debemos ser justos y sonar la alarma.

El Alto Comisionado recordó que sin el trabajo de documentación de los defensores de los Derechos Humanos, el HCDH no tendría ninguna visibilidad de lo que está ocurriendo y «es gracias a los que, en el terreno, ponen en riesgo sus vidas, que somos capaces de erigir las normas legales».

Para Zeid Ra’ad Al Hussein, el premio Martin Ennals es un ejemplo de defensa exaltando un mundo en donde cada uno puede servir al otro y ponerse de pie para aquel que no pueda hacerlo por sí mismo y, esto, por el bien de todos. El Alto Comisionado pondrá fin a su intervención mencionando la ley sobre la protección de los defensores de los Derechos Humanos que se está redactando en el HCDH, «hoy, las Naciones Unidas quieren rendirles homenaje y darles una voz libremente, sin restricciones y luchar por sus derechos (…) porque luchando por la dignidad humana, a su nivel, participan en esta lucha universal por la paz y la justicia sin distinción entre los individuos y los pueblos».

Una necesidad de unidad en torno a los derechos humanos

Sandrine Salerno ha tenido el honor de clausurar la ceremonia de entrega Martins Ennals con un discurso sobre la necesidad de unidad en torno al combate de la lucha de los defensores de los Derechos Humanos. Es con éste agarre de «sentimientos enredados» entre la alegría, la tristeza y la ira que comenzó su discurso. Regresó a la esencia misma del Premio Martin Ennals que es el deseo de recompensar a estos hombres y mujeres de aquí y de otros lugares que arriesgan todo por la dignidad y la integridad humana. Testificó a los finalistas su profundo respeto y su admiración.

Sin embargo, no es sin pesar que se dio cuenta de la ausencia de la casi totalidad de los finalistas.

Sensibilizó la atención del público sobre un debate que, según ella, era recurrente y abrumador propio para perjudicar a los Derechos Humanos; «el ataque de Occidente, como líderes de los Derechos Humanos, (…) sea el imperialismo occidental en la expresión y la aplicación de los Derechos Humanos». Según la Sra. Salerno, este trágico debate utilizado por los detractores de la universalidad de los Derechos Humanos, opone a menudo la emancipación individual a la emancipación colectiva. «El individual» recogiendo esencialmente los derechos civiles y políticos que serían la parte del Occidente y el «colectivo», una emanación de los derechos económicos, sociales y culturales que serían los del resto del mundo.

Es en la recta línea de Jeanne Herche, filósofa, que la Sra Salerno en los discursos sobre «la identidad y la independencia», un punto clave y a menudo ignorado que se debería regresar a la base universal de los Derechos Humanos que reside el hecho de que «algo se debe al ser humano por ser un ser humano». De hecho, cada ser humano debe poder convertirse en lo que quiere lo que implica «la exigencia de la libertad responsable». Esta libertad responsable se desarrolla tanto en el plano individual como en el plano colectivo. Concluye diciendo que «la exigencia de los Derechos Humanos es, de hecho, universal y la oposición individuo/colectivo crea y genera violencias». En estas palabras, el discurso de clausura de la Sra Salerno fue muy pertinente, ya que, «el colectivo» es, sin duda para los demás, un ser «individual» que arriesga su vida.

Una lucha universal por la Paz

Todas estas historias son la prueba que atreverse a hablar puede costar vidas, pero también pueden dar sentido y salvarlas con lo cual la importancia de no callarse. La palabra tiene una fuerza reveladora y liberadora. Las vidas de estos héroes de la sombra han sido trastornadas y cambiadas para siempre pero tendremos sólo en cuenta, el impacto de sus luchas sobre sus entornos, sus regiones, su país y también más allá. La adversidad les ha hecho aún más fuertes, más decididos y comprometidos. La humildad con que estos defensores de los Derechos Humanos han llevado y llevan hasta hoy su lucha, es honorable.

Es con una gran profesionalidad y un compromiso total por la verdad, la dignidad, la libertad y la integridad que estos defensores han corrido todos los riegos. Por todas estas razones, es cierto que como lo destacaba Sandrine Salerno, en su discurso, «Sus determinaciones fuerzan el respeto». Por otra parte, todos estos retratos son profundamente pacíficos y trabajan sobre todo por la paz. Y como lo recordó la hermana de Razan Zaitouneh, es sin odio y sin rencor que, día tras día, llevan su lucha. Por último, todos los defensores de los Derechos Humanos y sus familiares desean una cosa : que el sacrificio de los inocentes no sea vano y que sirva de ejemplo siendo una fuente de esperanza para las víctimas de la irresponsabilidad humana.

Para concluir, en esta sociedad de hiperconsumo en donde el individualista alcanzó su punto máximo, el altruismo de estos militantes por la paz universal es un tanto desconcertante. Estas vidas y familias sacrificadas para que los seres humanos siguán evolucionando en su humanidad llaman a cuestionarse. ¿Es normal que en un momento de alta tecnología y de hiperconectividad, el 95% del hombre común no tiene la menor idea de la existencia de estos héroes cuando las estrellas de los reality shows, desconectados de toda la realidad, se exponen demasiado al público y adorados por las generaciones más jóvenes? Estos defensores de los valores democráticos ¿no deberían ser ejemplos? Una cuestión que, en mi opinión, es fundamental es si la paz se puede dar por adquirida. ¿No es esto una búsqueda de todos los días? ¿Quién puede estar seguro que la libertad de expresión nunca será socavada por razones políticas? ¿La igualdad entre los pueblos o las clases sociales es real en nuestro país democrático?

Es cierto que los Derechos Humanos están todavía en construcción y que sus aplicaciones responden a un frágil equilibrio. En mi humilde opinión, debemos constantemente asegurarse de que éstos sean una realidad tanto aquí como en otros lugares, porque la puesta en peligro de uno de ellos tendrá, inevitablemente, un impacto a medio y largo plazo, sobre la existencia del otro.

Históricamente, la libertad de expresión, amenazada por los gobiernos autoritarios, totalitarios y también democráticos. Es gracias a aquellos que se atrevieron a oponerse a dichos gobiernos, poniendo en riesgo sus vidas, que hoy vivimos en «paz». Ayer como hoy, estos militantes son héroes anónimos que trabajan en la sombra, que han sido a menudo olvidados de la mayoría y que, día tras día, hacen la diferencia en el mundo.

Joëlle Coutouma

Traducido del FR al ESP por Lourdes BARROS-BELTRA