Fue lamentable el espectáculo que Donald Trump ofreció al mundo en los últimos días de su mandato.

La exposición pública de su carácter, que a cuatro años venía envenenando las relaciones internacionales, el sabotaje de las instituciones internacionales como el Pacto de Paris, la OMS, OMC, Europa, Otan, etc…provocaran la mayor crisis de la historia .En nombre de America First aisló como nunca antes en su historia a los Estados Unidos.  La invasión del Capitolio por una horda enfurecida alimentada a mentiras y teorías de la conspiración, expuso la fractura abierta en la sociedad estadounidense en dois lados irreconciliables.

Una onda de rechazo se extendió en el planeta y salvo el Brasil de Jair Bolsonaro, el resto de los países tuvieron enormes dificultades de relacionarse con la administración Trump. Hasta el último minuto se comportó con arrogancia, extremismo e ignorancia.

El daño que causó Donald Trump al frágil equilibrio internacional es inmenso. El daño que Donald Trump causó a los Estados Unidos, que suman actualmente más de 400.000 muertos, es gigantesco.

Que los Estados Unidos son un país dividido, es una realidad que existe desde la guerra de Secesión. Los Estados del sur nunca aceptaron, así como Trump, la derrota. Como nunca aceptaron que el motivo de la guerra fue la defensa del estado esclavista. Pero actualmente no son solamente los afro americanos que hacen temblar a los blancos de los USA. Es el aumento inevitable de la población hispánica y de otros orígenes.  Los fundamentalistas fanáticos defensores de la supremacía blanca saben que los blancos serán minoría en corto plazo. Es curiosos que un país que pagó un tributo tan alto en vidas humanas en la lucha contra el nazismo, contenga tantos grupos que se reivindican neo nazistas. Grupos que Trump nunca quiso condenar públicamente, dándoles un apoyo tácito. La izquierda socialista y moderada fue diabolizada por Trump, pero la extrema derecha racista y neo nazista fue exaltada y protegida por las políticas trumpistas. Ahora esos grupos están huérfanos y definidos como terrorismo interior. En este momento para la administración Biden ,es fundamental saber cómo estos grupos, muchos de ellos fuertemente armados, van se comportar en el futuro.

Para los Republicanos, es el desastre. El partido, dividido como nunca en su historia. Con rumores de que Trump quiere fundar su propio partido, Los Patriotas, sumado al discurso de despedida de Trump en donde afirma que “de una forma u otra, volveré”, no anuncia nada de positivo para el futuro de la política estadounidense. Es difícil de calcular lo que la frustración, la rabia y el fracaso pueden hacer en un personalidad psicótica y desequilibrada como la de Trump.

Le esperan un sinnúmero de procesos en la justicia, fuera del proceso de impeachment cuyo verdadero objetivo, para quienes piensan que ya no vale la pena porque ya no es más presidente, es justamente de evitar que lo pueda ser nuevamente. Si el impeachement de Trump es votado por el senado, y este es condenado, no podrá presentarse nunca más en otra elección.

Las capitales europeas se despertaron este 21 de enero de 2021 con un alivio enorme en los corazones y con perspectivas de retorno a una cierta normalización y equilibrio en las relaciones internacionales, con un Estados Unidos radicalmente diferente que podrá sumarse a las grandes batallas de este siglo, que son el Cambio Climático y la lucha contra la epidemia de coronavirus.

Nadie se hace ilusiones de que los Estados Unidos cambiaran radicalmente. No lo hicieron en el periodo Obama, no lo harán hoy en día, en su lucha por sus intereses nacionales. Pero le historia personal de Biden y la presencia de Kamala Harris dan la esperanza al mundo que una nueva era esta por comenzar. El tiempo dirá de los cambios en las políticas con respecto a América latina, Irán, China, Israel, Europa. Grandes desafíos esperan a la nueva administración. Pero el solo echo que la figura patética de Donlad Trump no estará más presente en la escena internacional, ya es un alivio para todo el planeta. Solamente Jair Bolsonaro llora en su aislamiento y pagará muy caro su apoyo incondicional al que fue el “ Nero” de la política internacional , que se retira humillado y derrotado. Aquel que se imaginó el emperador del mundo terminó de la peor forma posible. Podría haber salido la cabeza erguida, con dignidad, respetando las tradiciones del país que tanto dice defender, como Mike Pence, que estuvo presente en la ceremonia de juramento de Harris y Biden, con dignidad, asegurándose el respeto de sus pares y su futuro político. Así como la ausencia de Trump a la ceremonia, la despedida de Pence, junto com Harris y su marido en las escaleras de marmol del Congreso, pasarán a la historia. Uno como mal perdedor y el otro, como un político que respeta su país y el sistema democrático.

Trump escogió salir por la puerta trasera, humillado y fracasado, principalmente después del ataque del Capitolio. Refugiado en su club de golf, con el apoyo incondicional de los fanáticos y fundamentalistas, el futuro de Trump es incierto. Lo que es seguro es que hará todo lo posible para envenenar la administración Biden. Trump nunca luchó por los Estados Unidos. Luchó por él. Ahora pagará el precio de su egocentrismo. Megalómano psicótico y desequilibrado, que sirva como ejemplo a todos los candidatos a emperadores, principalmente Jair Bolsonaro, presidente de un país que se esta hundiendo en la crisis económica y sanitaria por causa de un presidente que lucha contra su propio pueblo, sin que nadie entienda las verdaderas razones de su política genocida e irresponsable. Pero ese es otro capítulo.