Cámara de Diputados de Brasil rechaza propuesta de boleta impresa

La Cámara de Diputados de Brasil decidió rechazar la propuesta de una boleta impresa en elecciones, plebiscitos y referendos, hecho que representa una derrota para el presidente Jair Bolsonaro, partidario de la idea.

Para ser aprobada, la iniciativa necesitaba al menos 308 votos, sin embargo, el texto redactado por la diputada Bia Kicis solo recibió el apoyo de 229 parlamentarios.

Otros 218 congresistas votaron en contra de la denominada Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) y un legislador se abstuvo. En total, se contaron 448 votos.

‘Quiero, una vez más, agradecer al pleno de esta cámara el comportamiento democrático de un tema que es tratado por muchos con gran particularidad y con gran seguridad’, afirmó el presidente de esa Asamblea, Arthur Lira.

Aseguró que ‘la democracia del pleno de esta cámara dio una respuesta a esta cuestión y… espero que este asunto quede definitivamente enterrado’, remarcó.

Tal proyecto proponía la inclusión de un párrafo en la Constitución para definir la exigencia de emitir boletas físicas verificadas por el elector en los procesos de votación de comicios, plebiscitos y referendos.

La impresión del voto depositado en la urna electrónica es defendida por Bolsonaro, que realiza ataques no probados al sistema electoral y amenazó con actuar ‘fuera de las cuatro líneas’ de la Constitución.

El exmilitar acusó a los ministros del Supremo Tribunal Federal de interferir en el debate y, en varias ocasiones, intentó amedrentar con no celebrar elecciones en 2022 si no se aprueba el asunto.

La semana pasada, los miembros de la comisión impugnaron un dictamen favorable a la PEC, redactado por el diputado Filipe Barros, de la base gubernamental.

Pese a este rechazo, Lira decidió llevar la propuesta al pleno para que los 513 miembros se manifestaran. Este martes, los parlamentarios decidieron enterrar una vez los debates.

La diputada Fernanda Melchionna comentó que el regreso de la boleta impresa representaría un retroceso de 25 años y defendió el impeachment (juicio político) de Bolsonaro por sus declaraciones sobre las urnas electrónicas.

También la pasada semana, el Tribunal Superior Electoral aprobó por unanimidad que Bolsonaro sea investigado por propagar noticias falsas y ataques, sin pruebas, contra las urnas electrónicas y el sistema electoral.

Esa corte certificó asimismo de manera unánime la apertura de una indagación administrativa sobre las embestidas del excapitán del Ejército contra la legitimidad de los sufragios.

La pesquisa inquirirá los delitos de corrupción, fraude, conductas prohibidas, publicidad extemporánea, abuso de poder político y económico en la realización de estos actos. Desde hace más de dos años, Bolsonaro denuncia, sin pruebas, que hubo fraude en los comicios de 2018.

Prensa Latina

Sin dar pruebas y tras perder en el Congreso, Bolsonaro insistió en que habrá fraude

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se resistió ayer a aceptar la derrota en la votación del Congreso que sepultó su proyecto para alterar el sistema de urnas electrónicas vigente desde 1996 y redobló la apuesta al afirmar que las elecciones de 2022 no serán confiables.

Lo hizo luego de que el arco político y parte del Ejército repudiaran el desfile militar realizado el martes en la capital del país supuestamente para intimidar y demostrar fuerza ante el Congreso y el Supremo Tribunal Federal (STF) en su campaña, sin pruebas, contra el fraude. “Tendremos elecciones que no serán confiables”, afirmó Bolsonaro, que dijo que “la mayor parte de la población está a favor” de cambiar el sistema de urna electrónica al papel. El oficialismo logró 229 votos a favor del proyecto contra 218, pero para poder lograr su aprobación debía tener el apoyo de al menos 308 de los 513 diputados.

Bolsonaro dijo que quienes no votaron o votaron en contra “fueron chantajeados” por el Tribunal Superior Electoral debido a que tienen causas abiertas en el STF, la corte suprema de Brasil.

“La mitad votó a favor de nosotros, una parte se abstuvo y otros votaron chantajeados, por miedo de represalias”, afirmó.

Bolsonaro admitió que carece de pruebas pero que hubo hackers que se hicieron “un picnic” dentro del sistema electoral para evitar su victoria en la primera vuelta en 2018. Más tarde, Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que Bolsonaro está cuestionando el sistema electoral para preparar “una confusión” como la que organizó Donald Trump en las elecciones que perdió ante Joe Biden. “Cuando el actual presidente dice que no aceptará el resultado, que si es voto electrónico no confía, que quiere voto en papel, lo que está intentando preparar es lo que Trump preparó en Estados Unidos: quiere intentar preparar una confusión, y nosotros no vamos a aceptar confusión”, afirmó en un fragmento de una entrevista divulgado en su cuenta de Twitter.

Lula confió en que si durante los comicios hay actos violentos “serán rechazados por la sociedad” y recordó que él perdió las elecciones hasta en tres ocasiones antes y que siempre acató los resultados.

Lula aún no confirmó de forma oficial su candidatura a los comicios de octubre de 2022, pero se da por hecha, y su nombre es el preferido en todas las encuestas de opinión, a bastante distancia de Bolsonaro, quien es investigado por la corte suprema por prevaricato en un escándalo de corrupción en la compra de vacunas del Ministerio de Salud.

Bolsonaro hizo el polémico desfile de los pertrechos de la Marina en la Plaza de los Tres Poderes, algo inédito desde el fin de la dictadura, como parte de un ejercicio de rutina anual que esta vez fue magnificado. “Haber hecho algo así para amenazar (al Congreso) hubiera sido ridículo. Tal vez sirvió para mostrar que la Marina necesita presupuesto para modernización”, dijo por su parte el general retirado Hamilton Mourao, vicepresidente que carece de diálogo con Bolsonaro.

Ámbito