Hace años me encontré con un libro pequeño que llamó poderosamente mi atención, sobre todo porque lo escribió un filósofo mexicano, ¡Ah caray!, me dije, me sorprendí, estaba estudiando la carrera de Filosofía y me inyectó energías positivas para lanzarme a leer más sobre el cómo funciona nuestra situación en México.

El libro lo escribió Samuel Ramos, en 1934 lo expuso al pueblo mexicano que lee, pero fue tal su aceptación que cruzó fronteras y se agotó de inmediato. El maestro Ramos nació en Zitácuaro Michoacán el 8 de junio de 1897 y fallece el 20 de junio de 1959, entre otras actividades fue maestro y director de la escuela de Filosofía de la Universidad Nacional Autónoma de México y miembro del Colegio Nacional, desde los últimos momento de su bachillerato se pregunta ¿Qué papel desempeña la Filosofía en su vida? creo, que a partir de ahí, jamás dejó de pensar cómo hacer para trascender de la forma en que lo hizo.

En su libro “El perfil del hombre y la cultura en México” se puede observar que su análisis sobre las formas en que actúa el mexicano, casi siempre es por imitación, casi siempre considera que no puede, al menos que copie.

Sobre todo en el siglo XIX Samuel Ramos menciona que la imitación a Europa se dio a raudales, con esa actitud de imitación se acerca al descastamiento: menciona al inicio de su libro. Menciona también que el interés de los mexicanos por la cultura extranjera ha tenido para muchos mexicanos el sentido de una fuga espiritual de su propia tierra.

Son varios los puntos que se dejan ver desde el índice y que llaman la atención de quienes analizamos un poco la situación del mexicano, los que no entendemos el porqué de tanta mediocridad, el porqué de ese cúmulo de valemadrismo, que se ve por doquier, donde no existe un interés fuerte para salir avante y rajarse el alma siendo como somos, llevando en alto el nombre de nuestra casta, nuestra ascendencia mexicana.

Samuel Ramos nos explica el porqué de todo esto, aunque algunos lo podrán interpretar de manera negativa o inapropiada, al menos, que no le den el sentido que él le imprimió desde aquel lejano 1934 en que lo sacó y no imaginó que tuviera tanto éxito y aceptación.

En parte del pequeño libro nos encontramos con uno de los temas, por demás interesante: “La educación y el sentimiento de inferioridad” que Samuel dice que ese sentimiento no se manifiesta como tal, y menciona que las acciones de quien lo padece tiene reacciones involuntarias, que nacen para compensar aquel sentimiento y al establecer hábitos, a partir de ahí, se van formando los rasgos de carácter. Aquí es donde encontramos el porqué de tantas reacciones que no entendemos, desde atrevimiento, cinismo, la falsa valentía hasta el apocamiento o la timidez.

Es por demás interesante descubrir que cuando existe un sentimiento de inferioridad surge la ambición desmedida del poder; dígame usted que me lee si le suena familiar.

Los problemas mayores a nivel educativo en México según Samuel Ramos es la desvinculación de los estudios con la vida, que han contribuido éstos a conservar y a agravar el sentimiento de inferioridad.

Es como cuando queremos hacer actividades científicas sin método científico, es como cuando queremos avanzar empíricamente, sin analizar a fondo los posibles cambios que tendremos, es como cuando nos lanzamos al vacío sin protección alguna y nos va como en feria.

En julio de 2006 ya se había reimpreso 46 veces este libro, que vale la pena leerlo, que vale la pena que lo analicemos y veamos si queremos estar como estamos o queremos mejorar. De una vez le paso la editorial es Colección Austral. ¿Gusta de un buen análisis?

Javier Salazar Rodríguez

http://www.youtube.com/watch?v=L4IWpRzfW54

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