Personas sin recursos hacen fila para recibir alimento, ofrecido por ‘La sopa popular’ en una plaza de Lausana, Suiza.

(Keystone / Jean-christophe Bott)

Mariana vive sin permiso de estancia en Suiza desde hace 7 años. Cuida niños y limpia casas. Dos familias para las que trabajaba antes de la crisis aún le pagan, aunque por ahora no pueda acudir a esos hogares a causa del coronavirus. Héctor y su esposa la tienen más difícil: no tienen hoy ningún ingreso. Inicia un sombrío periodo para la población sin estancia legal en Suiza.

Como en todo el mundo, en Suiza también la mano de obra ilegal hace los trabajos físicos que los otros no quieren: construyen, limpian, cocinan, cuidan niños, se prostituyen y en tiempos de bonanza, viven con ingresos limitados pero suficientes que les permiten comer, pagar su renta y enviar dinero a sus familiares en sus países de origen. Pero la crisis causada por el coronavirus ha provocado un estado de precariedad inimaginable entre las aproximadamente 100 000 personas que viven en este país sin permiso de estancia.

Yo no he sido una carga para el gobierno, me he sostenido sola 

Mariana

“Tengo amistades, nos ayudamos, pero esta vez a todas nos ha afectado la crisis. Una amiga mía, casada con un suizo, me está prestando dinero para sobrevivir. El coronavirus provocó ahora el contagio de la pobreza aquí”, dice Mariana en tono irónico y matiza:

“Hay dos familias que todavía me pagan las horas que normalmente les trabajo por semana, aunque no vaya a sus casas y me dicen que ya les compensaré después con una hora más de limpieza, pero otras no pueden hacerlo: son extranjeras y se han quedado sin trabajo o no me necesitan por ahora, porque están en casa”, explica la dominicana de 34 años.

En busca de ingresos temporales

Mariana* vive hoy con conocidos en un pueblo cercano a la ciudad de Murten, cantón de Friburgo. Espera que con la reciente reapertura de ciertos comercios y actividades encuentre nuevos modos de sobrevivencia.

“Pienso ir a pedir trabajo en la agricultura, aunque allí no conozco a nadie de confianza. Me dijo un joven refugiado que unos campesinos están aceptando gente sin papeles para el cultivo de espárragos. Él trabaja ahora con ellos y además recibe dinero de la ayuda social. Eso me parece injusto, pero es lo que hay. Yo, en cambio, no he sido una carga para el gobierno, me he sostenido sola, pero hoy no puedo limpiar casas a causa de la pandemia”.

Con toda la familia y sin empleo

¿Sabe si hay apoyo financiero para pagar la renta?, pregunta a swissinfo.ch Héctor*, ‘sin-papeles’ en Suiza y hoy sin ingreso. “Soy de Nicaragua y mi situación es la siguiente: estoy acá con mi esposa y mis 2 hijos. Desde el 13 de marzo mi esposa se ha quedado sin trabajo y yo desde el 5 de marzo. Nosotros debemos pagar 1 000 francos mensuales de alquiler de nuestra vivienda y queremos ver la posibilidad de ayuda”.

Diversas organizaciones de solidaridad y centros de apoyo para personas sin estatus legal en Suiza – como los de Zúrich, Lucerna, Basilea, Berna, Ginebra y Lausana- han podido responder a algunas de las solicitudes excepcionales de ayuda para cubrir gastos básicos, especialmente a través de vales de despensa. No obstante, la demanda de consejo y apoyo financiero no cesa en el marco de la situación económica actual.

A inicios de mayo, en Ginebra, más de 2 000 personas hicieron fila durante unas 2 horas para recibir una bolsa de productos básicos de la Caravana de SolidaridadEnlace externo. Un hecho insólito en este país.

“En Zúrich, más de 400 personas nos han llamado para solicitar apoyo financiero para cubrir gastos esenciales durante el confinamiento”, explica Bea Schwager, al frente del Centro de Contacto Zuriqués para los ‘Sin papeles’ (SpazEnlace externo, en su siglas en alemán).

“Gran parte de los donativos, agotados”

Tan pronto se supo del cierre de negocios en Suiza como parte de las medidas de contingencia ante la propagación del coronavirus, Spaz hizo un llamado para colectar donativos de emergencia para los sin papeles en ZúrichEnlace externo. “Hemos recibido alrededor de 100 000 francos. No obstante, gran parte de ese dinero ya lo hemos agotado. Suspendimos la distribución del apoyo financiero porque debemos reevaluar cómo seguir con esta tarea”.

“Pagar el alquiler de la vivienda es el principal problema”

Byron Allauca, CVSSP

“Lo peor es que no sabemos cuánto dure esta situación”, admite, por su parte, Myriam Schwab, del Centro Social Protestante (CSP) de Vaud, donde también las solicitudes de respaldo en esta crisis se multiplican.

“Aunque el respaldo económico no es nuestra tarea, sino la consejería, en este momento excepcional buscamos apoyo para obtener fondos que contribuyan a ayudar a las personas que no tienen acceso a la asistencia pública en el marco de la situación de emergencia actual”, explica Schwab.

“Se vive al día. Además de la necesidad básica de comer, pagar el alquiler de la vivienda es el principal problema sin resolver por ahora”, comenta Byron Allauca, presidente del Colectivo de apoyo a los sin papeles en Vaud (CVSSP). “Muchas personas no han podido cubrir la renta de abril. CaritasEnlace externo les apoya con bonos para comprar alimentos más baratos en sus tiendas y la ayuda protestante les ofrece raciones de comida. En Lausana, por ejemplo, antes de la crisis la iglesia protestante repartía 80 raciones de alimentos. Hoy distribuye 350”.

Llamado de ayuda para un fondo financiero

El CSP y el CVSSP junto con otras organizaciones en Vaud hicieron un llamadoEnlace externo a las autoridades federales, cantonales y municipales a mediados de abril en busca de respaldo para reunir fondos, entre otras demandas. “Pero no hemos tenido respuesta”, lamenta Allauca.

Por su parte, Ada Marra, copresidenta de la plataforma nacional de los ‘sin papeles’ y diputadaEnlace externo federal socialista por el cantón de Vaud presentó este martes 5 de mayo una interpelación ante el Consejo Federal para solicitar la constitución de un fondo que pueda distribuirse a las asociaciones de ayuda a los ‘sin papeles’. 

“¿No debería el Consejo Federal crear al menos un fondo cofinanciado también por los cantones para apoyar a las asociaciones en el terreno que apoyan a esta población?”, cuestiona la legisladora en su interpelación.

“En una crisis siempre la más perjudicada es la mano de obra extranjera más vulnerable”

Myriam Schwab, CSP

Y mientras tanto, no hay grandes augurios de que la situación de los sin papeles en Suiza mejore con el fin del confinamiento, considera Myriam Schwab, del CSPEnlace externo:

“Para aquella mano de obra si
n documentos de estancia en Suiza será difícil encontrar trabajo en el futuro. El acceso al empleo es crucial para su supervivencia, pero hemos entrado a un periodo muy sombrío. Y basta ver la historia de la inmigración en Suiza para saber que en una crisis siempre la más perjudicada es la mano de obra extranjera más vulnerable. Es la que debe partir del país”.

Por Patricia Islas

https://www.swissinfo.ch