La autoridad parental es un efecto personal de la filiación, que consiste en ejercer conjuntamente la madre y el padre autoridad sobre el hijo. Este concepto se opone al de «Fuerza Paternal» que garantiza la exclusividad de la autoridad del padre sobre toda la familia, incluida la madre.
La situación de la mayoría de los padres después de un divorcio es catastrófica, tanto del lado económico como del emocional. Con la autoridad parental reservada a las madres, se han creado una multitud de situaciones injustas para los padres, a parte de la manipulación que muchas veces las madres ejercen para poder tener más ventajas en el proceso de divorcio. Así, una madre podía mudarse de ciudad o de país sin necesitar de la autorización del padre, provocando muchas veces situaciones dramáticas de padres separados de sus hijos.

La idea de la mayoría de las madres de que los hijos les pertenecen, y que los padres tienen un rol secundario, ha provocado daños irreversible en muchos niños, separados de un derecho natural y necesario que es tener un padre presente y activo. Los hijos se hacen a dos, y no es por causa de un divorcio que se puede poner en duda la importancia de la presencia del padre. Es difícil adquirir la inteligencia emocional necesaria para separar las cosas. El querer vengarse de su antigua/o compañera/o utilizando a los hijos, solamente causa situaciones innecesariamente dolorosas. Los hijos tendrán que pagar el conseiller-juridique-droit-famille-400resto de sus días a causa de la ceguera de los padres, incapaces de resolver sus problemas de adulto sin comprometer a los niños en una historia que no les concierne.
Hace siete años que los padres en Suiza esperan que las cosas cambien. El jueves 29 de Septiembre de 2011 el Consejo Nacional dio paso a una autoridad paternal conjunta en caso de divorcio. Tácitamente, encargó al Consejo Federal de modificar el código civil. Una ley será presentada este año, según información de la Tribune de Genève, que -según el abogado Alain Berger- apuntará a instaurar la igualdad entre padres y madres.

Situación actual

Durante el casamiento -explica Alain Berger- la autoridad parental es dividida entre el padre y la madre. En caso de divorcio, la regla es de dar la custodia a la madre. Si el padre prueba la incapacidad de la madre para ocuparse de sus hijos él puede obtener la responsabilidad. Son situaciones excepcionales, porque incluso madres alcohólicas, con problemas de comportamiento, como bipolaridad no tratada, han obtenido la custodia en prejuicio del padre y por la desgracia de sus hijos. En la inmensa mayoría de los casos es la madre quien obtiene la autoridad parental.
En el caso de que uno de los esposos se niegue a compartir la autoridad parental, el otro no beneficiará de ningún derecho sobre sus hijos, contentándose a pagar la pensión mensual y a verlos un fin de semana cada 15 días.
divorce B20059814-400Esta situación es grave, ya que el derecho de veto de uno de los esposos conduce a veces a negociar durante el divorcio. Por ejemplo, una mujer que no obtiene la pensión alimentaria que ella quiere puede negarle la autoridad parental a su ex esposo con el objetivo de obtener más ventajas financieras, aunque esto a veces lleve a su ex compañero a la precariedad. Incluso llegando a la pobreza como hay casos en Ginebra de varios padres obligados a vivir en caravanas, sin dinero suficiente para pagar un arriendo para ellos, y así no pueden ofrecer a sus hijos un mínimo de comodidades para recibirlos en las fechas que tiene derecho.
Esta nueva ley permitiría separar el dinero y el derecho. Restablecerá una forma de igualdad entre padres y madres. En Europa, la autoridad parental conjunta se ha convertido en la regla general. La Convención Europea de los Derechos del Hombre prohíbe toda discriminación, e incluso de uno de los padres, y apunta a la protección de la familia. El niño sabe que su padre y su madre son responsables de él; los dos, y no sólo uno. Esto apuntaría a mejorar la relación padres-hijos.

En caso de conflicto.

Si el conflicto es insuperable, o si se comprueba que uno de los padres es violento o abusa del niño, un juez podrá decidir y Deux-femmes-pacsees-obtiennent-l-autorite-parentale-croisee exact780x1040 p-400otorgar la autoridad parental exclusiva a uno de los padres.
Alain Berger explica que la ley podría también incluir a los padres no casados, o que viven en concubinato.
Actualmente, en un nacimiento fuera del matrimonio la autoridad parental es exclusivamente de la madre, sin recurso posible del padre. La nueva ley le dará la autoridad parental a condición de que reconozca al niño. Esta situación sería una ventaja para el padre y para el niño. Pero en el caso contrario, esto podría revelarse problemático y habría que preveer excepciones.
Según Alain Berger, estos cambios aunque importantes no dejan de ser simbólicos. La autoridad parental no concierne solamente las decisiones sobre la vida del niño. También trata de su educación o de su salud, de escoger el tipo de establecimiento en donde va a estudiar (público o privado), sobre una intervención cirugía, etc.
Cambiar la ley sobre la autoridad parental no va a disminuir los conflictos sobre la custodia. Pero este problema no será visto por el Consejo Federal hasta más adelante. Por lo menos el problema no se esconde más como un conflicto privado, si no que se trata como un fenómeno de sociedad, principalmente hoy en día que más del 50% de los casamientos terminan en divorcio.
En los tiempos actuales uno no se casa para toda la vida, sino para lo que dure, y por esto hay que proteger a los niños de los futuros conflictos que terminan generalmente en divorcio. Realizar un esfuerzo en la educación de los padres para que entiendan que los niños no son responsables ni víctimas de los problemas de los adultos, que ellos merecen todo el apoyo y el amor que ambos padres puedan darles.