Aparentemente los bancos han perdido hasta el apoyo de la derecha, sus aliados naturales. La UDC (Unión democrática de centro, populista) y el Partido Liberal-radical (PLR) se niegan a votar la ley de urgencia. La izquierda socialdemócrata, representada por el partido socialista, está dividida. Al comienzo de la sesión del nacional (Cámara de diputados), Christian Levrat, presidente del Partido socialista, declaraba: «Decir que sí a un programa del cual no se conoce el más mínimo detalle…: me regocijo de ver la derecha teniendo retorcijones…». Desde el voto del Consejo de los Estados (ver el artículo: Cuando una nación se pone de rodillas para salvar los bancos) los burlones cambiaron de lado. La derecha jubila de ver a su vez la izquierda tortillarse y dividirse frente al dilema de la «Lex americana»; la mitad de sus senadores aceptaron la ley despreciada por su propio presidente.

Frente al desafío de salvar empleos y los bancos cantonales, actitud defendida por la derecha, el Partido demócrata Cristiano (PDC) los centristas del Partido burgués democrático (PBD), los Verdes liberales (centro derecha) y los Verdes (centro izquierda), los socialista, por lo menos oficialmente, estarían más bien favorables a dejar que los bancos se las arreglen solo frente a la justicia americana. Ada Marra, que hacetopelement-400 parte de la Comisión de economía y de la tasa de uso ( redevance), defiende firmemente el No:  «No tenemos que defender banqueros criminales. Decir No a la ley de urgencia, es hacer la revolución con respecto a los bancos. Mostrarles que no tienen más el cojín de aire político del que han excesivamente sacado provecho. Sobre la defensa de los empleos, Marra continua, «Siempre nos hacen la misma. Y abusan colocando la defensa del empleo como barrera. Reconoce, por otro lado, que el voto socialista de los senadores es un señal equivocado.

La verdadera reacción del Partido socialista, desgarrado entre una posición ética y de principios, y un pragmatismo político y social se verá durante el primer voto de los diputados este martes, ya el PLR, y la derecha teóricamente cercanos de los medios bancarios y empresariales, declara que optó por privilegiar la soberanía suiza y el estado de derecho.

257340-EQIMAGES 487008-400Curiosamente, el destino de la «Lex americana» está en manos del Partido socialista: ¿Qué es lo mejor para proteger a los empleados de los bancos y el empleo? ¿Votar una ley a ciegas, sin saber lo que contiene por imposición de un gobierno extranjero, lo que equivale ponerse de rodillas frente a las exigencias americanas, o defender el honor nacional, votar No y dejar que los bancos resuelvan sus problemas y asuman sus responsabilidades?

La Ministra Evelyne Widmer Schlumpf frente a la Lex americana.

Muchos políticos, principalmente de derecha, tienden a culpar la Ministra1312848 pic 970x641300-400 por todo lo que está sucediendo con los EEUU, cuando el origen del problema se remonta a su predecesor _Hans-Rudolf Merz- y a la falta absoluta de anticipación y de iniciativa de la Suiza, que ha debilitado enormemente su capacidad de negociación. Mujer de convicciones, la Ministra ha hecho lo mejor que ha podido visto las condiciones que heredó, y de la cual no es en absoluto responsable.

El acuerdo para resolver el problema entre unos quince establecimientos bancarios y la justicia americana resulta de una decisión del conjunto del colegio (Consejo Federal-ejecutivo suizo) y no de una maniobra electoralista de la Ministra para atraer el Partido Socialista. De todas maneras, esta teoría es ridícula, porque el Partido Socialista tiene una tendencia más bien al No por un motivo de convicción y de ética.

3453155239000 zoom945-430x248«Los bancos tienen que asumir sus responsabilidades, según Maria Bernasconi, consejera nacional socialista ginebrina, en un artículo de este jueves 13 aparecido en El Courrier, y entregar ellos mismos los dados que reclaman los Estados Unidos. Después, serán juzgados en Suiza por las infracciones que hayan cometido. Para los conflictos pasados, este acuerdo es inútil, y para los conflictos futuros entre bancos suizos y fisco americano, no resuelve nada. Dicho sea de paso, encuentro divertido que la derecha que siempre ha querido limitar la acción del Estado, recomendando la responsabilidad individual, se da vuelta la chaqueta para correr a salvar los bancos».

Bernasconi continúa explicando que si la Suiza no anticipa suficientemente, es porque los diferentes partidos de derecha, que tienen la mayoría en el parlamento, son incapaces de deshacerse de sus anteojeras ideológicas. En ese contexto, en vez de hacer una autocrítica y trabajar buscando un compromiso, es más fácil buscar a alguien a quien acusar de todos los males. La Ministra, que pertenece al PBD, un partido de centro derecha, es perfecta para esconder todas las insuficiencias de esta política de derecha.

«Los que la atacan no solamente son cobardes, continua la consejera1314136 pic 970x641300-400 nacional, son también incoherentes ya que la Ministra fue elegida por el Parlamento, y no cayó del cielo. Un parlamento que, recordemos, en la época se alegraba de subrayar su acción sin fallas, y en particular todos sus éxitos en el dominio fiscal. Que les guste o no, los parlamentarios son, entonces, co responsables de las decisiones de la ministra. Así como el pueblo que elige el Parlamento y que parece aprobar la política llevada por la derecha. Es únicamente con esta conciencia de estar unidos en una misma comunidad de destinos que aprenderemos de nuestros errores a haremos avanzar el país».

«De hecho, si el intercambio automático de dados para frenar la evasión, o la fraude fiscal, hubiera sido aceptado hace veinte años, como lo recomendaba el Partido Socialista, no estaríamos en esta situación.»

f4dd5c1a7bbb150619bc2bac1c3d9648 SEl hecho de la Suiza no pertenecer a la Unión Europea, la deja sola frente a la furia del fisco americano, y los bancos no tienen otra alternativa que cambiar sus actitudes y apostar en un comportamiento ejemplar, y volver a sus funciones de base que es servir a la sociedad y alimentar las empresas y la economía real de dinero para que el país pueda continuar a avanzar. Que esto sirva de lección a todos aquellos que aún defienden el liberalismo como sistema económico, porque se ha visto en estos últimos años, que los liberales son los primeros a exigir la intervención del Estado para salvar los bancos y el sistema financiero, que ha hundido el planeta en una de las peores crisis de su historia. Pero, ellos solo aprenden cuando un desastre les cae encima de las cabezas, así hay que actuar rápidamente al nivel de la especulación sobre los alimentos y las materias primeras, la industria farmacéutica, el mercado financiero, el tráfico de armamento, la especulación inmobiliaria, etc…