Nos conocimos con Mariela Cao en los locales del Hebdo hispano, en Ginebra- Era el proyecto de un diario dirigido hacia la comunidad latinoamericana. El Hebdo hispano funcionaba en un amplio local en Paqui, que contaba con un subterráneo que estaba destinado a ser el estudio de la futura radio.

Mariela, con ese delicioso acento venezolano, era la redactora jefa del diario y yo entré como periodista. – El proyecto era dirigido por un boliviano, que no cabe aquí mencionar el nombre, que, a lo que parecía, tenía muy buenos contactos con el mundo político ginebrino. Inclusive había conseguido trabajar junto con el Hospicio General de Ginebra para ofrecer posibilidades de reinserción profesional a personas que dependían de la ayuda del estado para sobrevivir. Hecho que le permitía tener mano de obra para trabajar remunerada por el Estado.

La traición del que nunca fue

Pero, repentinamente, la cosa comenzó a desmoronarse. Primero fueron los rumores que tendríamos que dejar el local. Después fue la confirmación. Y así el proyecto, de un día para otro acabó sin que nadie supiera lo que había pasado, ya que el director del proyecto simplemente desapareció sin dar ninguna explicación. Después supimos, principalmente por el Hospicio General, que este señor había engañado a todo el mundo, se había apropiado del dinero de las subvenciones para su uso personal y que simplemente había dejado de pagar el arriendo del local, la imprenta en donde se imprimía el Hebdohispano, que en aquella época aparecía en papel y seguramente muchas más cosas que nunca supimos. Fue un golpe. Fuimos víctimas de un corrupto sin escrúpulos que nos utilizó para sus intereses personales y simplemente desapareció sin importarse un segundo de lo que pasaría con las personas que integraban el Hebdo hispano. Con Mariela no quisimos abandonar un proyecto al cual le habíamos dedicado mucho esfuerzo y decidimos continuar, pero de esta vez solamente en internet. Mariela, que es nuestra web master, le dio una nueva cara al diario y nos pusimos a trabajar para organizar una nueva equipe con toda la dificultad que significa de querer desarrollar un proyecto de prensa sin recursos, sin dinero.

Nacimiento del Hebdolatino

 Trabajamos arduamente durante un año, al final del cual este señor aparece nuevamente diciendo que estaba de retorno, con toda la energía y las ganas de retomar la dirección del diario y que muchas gracias por el trabajo de ustedes y ahora yo continuo. Esa tarde fue inolvidable. Este señor, sonriendo, queriéndose apropiar de nuestro esfuerzo, prácticamente dejándonos de lado para él poder recoger el fruto de nuestro trabajo, fue único. Con Mariela nos miramos y no pudimos evitar una carcajada. Yo tengo un carácter más bien explosivo y este señor sintió en la propia piel que no era conveniente insistir sobre el tema. Claro que él solo no podía hacer nada. Sin nosotros el proyecto simplemente no existía. Lo ignoramos y decidimos cambiar de nombre y así nace Hebdolatino.ch. Durante estos nueve años de existencia nunca déjanos de luchar para que el diario pudiera existir. Sin un peso y gracias a la participación de un grupo de colaboradores repartidos en América Latina y aquí, en Ginebra, existimos todavía.

Cuando el compromiso vence murallas

 Es milagroso que un proyecto como este tenga durado tanto tiempo sin recursos. Por esto mis mas sinceros agradecimientos a Nicolas Begin de Costa Rica, a Rolando Gonzales, chileno radicado en México que nos deleita con sus crónicas en las “ Cosas Simples” , a Eduardo Camin, del equipo de fundadores, periodista uruguayo que ha sido fundamental en aportar nuevos colaboradores de Uruguay y Argentina para desarrollar temas sobre la deuda en América latina y sobre economía, Jean-Yves Le Garrec, escritor brillante de pluma aguzada y libertaria, Miriam Rey que anima con sus textos la página en portugués, a Lourdes y Martin que  integraron la primera equipe del Hebdo latino una como traductora y el otro, nicaragüense, como periodista. Mis mas sinceros agradecimientos a todos aquellos que nos ayudaron y nos ayudan hasta ahora para poder continuar a luchar por un periodismo objetivo, claro, democrático, que abra perspectivas de reflexión, que permita el dialogo y el conocimiento entre las naciones.

El derecho a la información

Es una lucha ardua. Confieso que estamos exhaustos. Pero no abandonamos, en estos tiempos tan difíciles para el periodismo. Rehén de un sistema liberal, como aquí en Suiza, que ve el periodismo como un negocio, en donde las grandes empresas que monopolizan el mercado de la prensa, como Tamedia, no están interesados en la información, o con el derecho del ciudadano a ser informado, pero exclusivamente con los beneficios. Han asesinado, en nombre de los accionarios, más de la mitad de la prensa en la Suiza francesa y dejado a decenas de profesionales sin trabajo. En tiempos en que grandes empresas inventaron la aberración de la información gratuita sin pensar en los profesionales que hacen existir el periodismo; redactores, fotógrafos, web masters, gráficos, etc… condenándolos al desempleo y a la ausencia de perspectivas.

Esta cada vez más difícil encontrar salidas de sobrevivencia para el periodismo, pero sin el periodismo no puede existir la democracia, sin el periodismo los gobiernos reciben carta blanca para todas las arbitrariedades echas en las sombras, sin el periodismo la población no tiene como informarse ni expresarse.

El periodismo es la voz de los ciudadanos, principalmente en un país en donde existe la democracia directa como en Suiza, en donde el debate de ideas es fundamental. El periodismo independiente es el oxigeno fundamental de la sociedad. Si dejamos las grandes empresas manipular la información en nombre de los beneficios y de la visión neoliberal de la información, estamos condenados a vivir en sociedades autoritarias, en donde el poder, sin control de la sociedad, continuará a beneficiar una minoría que tendrá el control de la información con todo lo que significa de mentiras, manipulación y arbitrariedades. Por eso que el periodismo es la primera víctima de regímenes autoritarios y dictatoriales, o de gobernantes megalomaníacos y psicópatas como Donald Trump o Jair Bolsonaro, que no soportan ser criticados o denunciados y que ven la prensa como traidores y enemigos del “país”, siendo ellos el “país”.  

Por eso que el Hebdolatino no abandona el campo de batalla. Mientras podamos continuar nuestra lucha, estaremos tratando de informar  de la mejor forma posible, de la forma mas objetiva y honesta posible. Después de un mes de ausencia, debido a un ataque informático bastante brutal, volvemos con cara nueva, listos para la lucha y contando cada vez más con ustedes, lectores, para que trabajemos juntos para un mundo más justo y democrático, para que la soberanía popular se yerga por cima de los dictadores y los locos que nos gobiernan.

Y finalmente agradezco a los lectores fieles que nos han seguido hasta aquí, que en los peores momentos del confinamiento nos hicieron confianza llegando a más de 17 000 personas que consultaron nuestro portal en busca de información.

Seguiremos nuestra misión tratando de buscar la mejor forma de continuar nuestro trabajo. Por que la información no es una mercaduría, es un derecho.

Alfonso Vásquez Unternährer