Tal vez sea muy fácil formular conjeturas respecto a la suerte futura de la revolución bolivariana, en especial cuando estás nacen a partir de la incertidumbre creada por la desaparición física de un líder carismático como lo fue, sin duda alguna, Hugo Rafael Chávez Frías, que supo entender su papel histórico en la conducción de un proceso de cambios que ya venía gestándose en Venezuela mucho antes de 1992.

Ahora, frente a la coyuntura creada, por varios factores donde se manifiesta claramente la crisis en el orden productivo nacional y en el abastecimiento de ciertos rubros necesarios, la escasez y especulación en relación al dólar, además del burocratismo y la corrupción administrativa, no son pocos los analistas que ya anticipan, no sin cierta resignación, que estaría pronto el final de todo el proceso revolucionario bolivariano socialista al observarse que gran parte de lo hecho y predicado por el Comandante Chávez. Nosotros no negamos a creer este desenlace de un proceso que ha generado mucha expectativa en América Latina. Por consiguiente, es asunto prioritario no confiar más con que el adversario dejará de atacar porque se le complazca en sus peticiones y aspiraciones inmediatas en materia económica sino más bien lograr que los mismos sectores populares que respaldaron ampliamente al Presidente Chávez durante todo su mandato recuperen por completo la esperanza en un destino mejor para todos y no sean víctimas de los dardos mediáticos opositores.

Todo esto, en medio de una guerra económica que ha afectado de manera sustancial la distribución y adquisición oportuna por parte del pueblo de aquellos productos de primera necesidad, en una gran parte acaparados por empresarios y comerciantes inescrupulosos, ocasionando malestar y zozobra entre la población, sin que las medidas adoptadas por el gobierno de Maduro hayan tenido los efectos deseados.

Pero creemos firmemente en la madurez de ese pueblo y sabemos de su capacidad para convertir los problemas creados por la oposición en ventajas y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso a la marcha segura de la revolución bolivariana, sin olvidar que gracias a la toma de conciencia y a la masiva participación de los sectores populares se pudo derrotar exitosamente a las elites dominantes en la elecciones presidenciales de 1998 y al golpe fascista-empresarial del 11 de abril de 2002.

Una oposición caracterizada por la intolerancia, fanatismo, racismo, violencia, odio, xenofobia y disociación que son los rasgos más evidentes observados a través del tiempo entre los grupos más radicalizados de la oposición antichavista en Venezuela. A tales rasgos se añade su empeño en hacer creer a la opinión pública internacional toda una realidad virtual, presentando hechos generados por ellos mismos manipulados de tal forma como si fueran ocasionados por adeptos del gobierno presidido por Nicolás Maduro, Algo que no es nuevo en Venezuela ya lo hicieron en el preámbulo de la toma de poder de Chávez.

Por consiguiente, es asunto prioritario no confiar ni contar que la oposición dejará de atacar porque se le complazca en sus peticiones y aspiraciones inmediatas en materia económica sino más bien lograr que los mismos sectores populares que respaldaron ampliamente al Presidente Chávez durante todo su mandato recuperen por completo la esperanza en un destino mejor para todos.

¿Una posible Intervención?

Durante el mes de febrero 2015, a pedido del presidente Maduro, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), se reunió en Montevideo , y la misma advirtió firmemente a través de su Secretario General Ernesto Samper que no aceptaría ninguna intervención en el proceso venezolano y que esta posibilidad es completamente inaceptable, desde todo punto de vista,
Pero no deberíamos olvidar tal como se desprende de la lectura del documento «Estrategia de Seguridad Nacional 2015″, emitido recientemente por la Casa Blanca, que esa posibilidad está contemplada.

Con dicho documento, el gobierno estadounidense vuelve a inmiscuirse en los asuntos internos del país, buscando animar una vez más a los sectores reaccionarios de la oposición en sus propósitos de acabar con el gobierno nacional y el proceso revolucionario bolivariano.

Todo esto se camufla en una verborragia diplomática del gobierno de B. Obama bajo un supuesto impulso «a los valores universales de democracia y derechos humanos», además de «empoderar a futuros líderes» que sigan los dictados del imperialismo y su fase capitalista globalizadora abandonando toda noción de soberanía que entorpezca esta intención.

Como se podrá deducir, nada de esto es simple coincidencia con lo adelantado por los grupos opositores en su sabotaje a la normalización del abastecimiento de productos a la población y menos cuando no disimulan su complacencia al ver cómo continúan formándose las colas en los establecimientos comerciales, esperando que todo esto desemboque en güarimbas y saqueos. De ahí que no sea exagerado advertir que se trata de desencadenar hechos de esta naturaleza en territorio venezolano. Además, nos resulta bastante grotesco que Estados Unidos hable de riesgos a su seguridad nacional en un mundo inseguro cuando todo el mundo conoce que su injerencia en los asuntos de otros países es la causante directa de la violencia y destrucción que sufren estos países, especialmente en aquellos que poseen petróleo (1)

Ahora buscan legitimar esta injerencia en Venezuela con la aplicación de sanciones a funcionarios del Estado y amenazas que van en contra del derecho internacional.

Ciertamente, el proceso revolucionario bolivariano socialista iniciado con Hugo Chávez no ha transitado un camino fácil, desprovisto de amenazas, confusiones y traiciones.

Esto nos lleva, por supuesto, a un cuestionamiento general del modelo civilizatorio en el cual vivimos, lo que nos conduce, a su vez, a cuestionar seria y profundamente la existencia del capitalismo salvaje y proponer en su lugar un mejor sistema económico donde prevalezca el bien común, siendo abolida la plusvalía que va a manos llenas de los dueños del capital.

La revolución bolivariana estaría, en una encrucijada, por tanto, perfilándose en dicho fermento, diferenciándose amplia y significativamente de lo que ha sido hasta ahora la política clientelar tradicional; razón de más para que revolucionarios y chavistas acentúen su responsabilidad ante la historia, esforzándose cada día para que la emancipación integral del pueblo de Venezuela se convierta en una utopía finalmente realizada.

Eduardo Camin
Hebdolatino

(1) PETROLEO Y RIQUEZA

¿Qué porcentaje de la población mundial es estadounidense?
El 6%.

¿Qué porcentaje de la riqueza mundial tiene EEUU?
El 50%

¿Cuál es el gasto mundial en presupuestos militares de los gobiernos?
Más de un billón de euros.

6.- ¿Qué porcentaje de esta cantidad corresponde a EEUU?
El 50%.

7.- ¿Qué porcentaje del gasto militar de EEUU daría para cubrir las necesidades básicas del Tercer Mundo, según la ONU?
El 10%.

Países productores de petróleo

Estados Unidos, es actualmente el segundo mayor productor mundial de petróleo y aspira a ser el primero
Presentamos los 50 países con mayor producción de petróleo y con más reservas probadas:

Países con mayor producción

País Barriles por día
1. Arabia Saudita 11,730,000
2. Estados Unidos 11,110,000
3. Rusia 10,440,000
4. China 4,155,000
5. Canadá 3,856,000
6. Irán 3,594,000
7. Emiratos Árabes Unidos 3,213,000
8. Irak 2,987,000
9. México 2,936,000
10. Kuwait 2,797,000
11. Brasil 2,652,000
12. Nigeria 2,524,000
13. Venezuela 2,489,000
14. Noruega 1,902,000
15. Algeria 1,875,000
16. Angola 1,872,000
17. Unión Europea 1,866,000
18. Kazajstán 1,606,000
19. Qatar 1,579,000
20. Libia 1,483,000
21. Reino Unido 1,009,000
22. India 990,200
23. Indonesia 974,300
24. Colombia 969,100
25. Azerbaiyán 931,900
26. Omán 923,800
27. Argentina 723,200
28. Egipto 720,000
29. Malasia 642,700
30. Australia 519,100
31. Ecuador 504,500
32. Tailandia 433,300
33. Vietnam 363,500
34. Guinea Ecuatorial 318,000
35. República del Congo 291,900
36. Turkmenistán 244,100
37. Gabón 242,000
38. Dinamarca 207,400
39. Siria 182,500
40. Sudáfrica 181,000
41. Alemania 169,500
42. Perú 160,400
43. Yemen 156,500
44. Brunei 141,000
45. Japón 135,500
46. Trinidad y Tobago 119,300
47. Italia 112,000
48. Chad 104,500
49. Uzbekistán 102,600
50. Rumania 101,600

Fuente: CIA World Factbook, estimaciones 2012.

Países con mayores reservas
País Barriles

1. Venezuela 297,600,000,000
2. Arabia Saudita 267,900,000,000
3. Canadá 173,100,000,000
4. Irán 154,600,000,000
5. Irak 141,400,000,000
6. Kuwait 104,000,000,000
7. Emiratos Árabes Unidos 97,800,000,000
8. Rusia 80,000,000,000
9. Libia 48,010,000,000
10.Nigeria 37,200,000,000
11.Kazajstán 30,000,000,000
12.Qatar 25,380,000,000
13.Estados Unidos 20,680,000,000
14.China 17,300,000,000
15.Brasil 13,150,000,000
16.Algeria 12,200,000,000
17.Angola 10,470,000,000
18.México 10,260,000,000
19.Ecuador 8,240,000,000
20.Azerbaiyán 7,000,000,000
21.Unión Europea 5,568,000,000
22.Omán 5,500,000,000
23.India 5,476,000,000
24.Noruega 5,366,000,000
25.Egipt 4,400,000,000
26.Vietnam 4,400,000,000
27.Indonesia 4,030,000,000
28.Malasia 4,000,000,000
29.Sudán del Sur 3,750,000,000
30.Reino Unido 3,122,000,000
31.Yemen 3,000,000,000
32.Argentina 2,805,000,000
33.Siria 2,500,000,000
34.Uganda 2,500,000,000
35.Colombia 2,200,000,000
36.Gabón 2,000,000,000
37.República del Congo 1,600,000,000
38.Chad 1,500,000,000
39.Australia 1,433,000,000
40.Sudán 1,250,000,000
41.Brunei 1,100,000,000
42.Guinea Ecuatorial 1,100,000,000
43.Dinamarca 805,000,000
44.Trinidad y Tobago 728,300,000
45.Ghana 660,000,000
46.Turkmenistán 600,000,000
47.Rumania 600,000,000
48.Uzbekistán 594,000,000
49.Perú 579,200,000
50.Italia 521,300,000

Fuente: CIA World Factbook, estimaciones 2013.
Francisco Muciño
Editor Web Jr. de Forbes.com.mx.