“nada hay más útil para un ser humano que otro ser humano”
Spinoza

Hoy, al retomar nuevamente el contacto con ustedes amigos lectores, queremos hacerlo con la reflexión que siempre nos ha servido de guía; el doble objetivo de pensar la actualidad considerándola un reflejo de la realidad social y forjar un hábito de lectura crítico.

Esta acogida festiva que recibimos de tantos amigos(as) durante la inauguración, el viernes 15 de mayo 2015, nos permitió replantear el semanario Hebdolatino en el sentido de la idea y de su perfección, conscientes que aunque se posea una alta dimensión creacional, estamos insertos en una realidad difícil para la sustentabilidad económica del proyecto periodístico.

La experiencia nos enseña que la actividad periodística es un permanente enfrentamiento con el futuro, a veces en ánimo de adivinación, previsión y dominio. Pero entre el sentido literal del mañana, y el mañana cargado de presentimiento histórico y lejano, se escalonan las etapas para el cumplimiento de una vocación con compromiso social. Por qué es obvio que junto con la posibilidad social o sentido común del proyecto periodístico, está la posibilidad instrumental de su realización.
La aceptación de un proyecto por la conciencia colectiva no es suficiente para considerarlo viable. De la aceptación a la puesta en marcha existe la necesidad de una fuerza de aplicación. Podemos tener metas claras y hasta fáciles, pero lo arduo e inevitable serán siempre las dificultades y fatigas del camino.

En este sentido cabe agregar que todo proyecto periodístico por más humilde y pequeño que sea altera un equilibrio ambiental en el mercado, más aun en una sociedad que en líneas generales apenas se otorga un escaso tiempo para leer. En un hecho empírico que en la sociedad de la información mucha gente no tienen hábito de lectura de prensa, son apenas receptores pasivos de informaciones que llegan a través de la radio y la televisión.

Estas informaciones incompletas y por lo general mal asimiladas pasan a integrar su conocimiento del mundo en muchas materias algunas tan fundamentales como la organización social, la ciudadanía, los valores, el medio ambiente, la sanidad, los hábitos de consumo etc.

Frente al torbellino de noticias de la televisión y la fugacidad de la comunicación audiovisual la presencia del Hebdolatino permite a sus lectores un espacio personal de lectura que da al receptor el “pensar” la noticia. Por eso hemos aceptado este desafío, y puesto en la viabilidad del proyecto: “sentido común” e instrumento proporcionado de la posibilidad material para llevarlo adelante.

Porque entendemos, que pasó la época de la fe ciega en las premisas admitidas sin análisis como verdades absolutas, como pasa con lo oscuro y turbio en una hora ávida de conocimiento y con ansiedad de luz. Es menester investigar, ir al fondo y a la esencia de las cosas, pero, sintiendo con el espíritu libre de preconceptos y negaciones; vibrante, anhelante, abierto a la magna claridad, es decir; en aptitud de comprender. Porque comprender es mucho más que saber, y quien comprende el pasado de un pueblo, su cultura y tiene el culto de sus héroes, siente, piensa, ama, se exalta, posee en suma la facultad del sentido histórico; que es conciencia del origen, la responsabilidad y el destino.

Esta ha sido, es y será una de las característica que configura nuestra personalidad colectiva como semanario, nuestro apego a la realidad histórica, pero vista y sentida a través de la realidad suprema del espíritu.

No hay pueblo sin Historia, como no hay efecto sin causa. Sin fundamentos sólidos, sin pilares firmes, no se construye nada perdurable. Tampoco puede existir organización vertebral. El curso de los acontecimientos, el acaecer, dicta la historia, pero no la hace, hilvana hechos y enhebra cronología, pero la historia propiamente se depura, se escribe, se articula, adquiere realidad y sensibilidad, se convierte en luz y forja los caracteres definitivos en la conciencia colectiva.

Resumamos ahora la marcha de nuestras reflexiones. Como siempre que se mira hacia atrás, es menester averiguar qué pasos adelante daremos El autentico enigma que la cultura nos presenta es justamente la simultaneidad de presente y pasado. No hay nada que sea un mero escalón previo, ni nada que sea degeneración sin más; por el contrario tenemos que preguntarnos qué es lo que une consigo mismo a una cultura, y de qué manera llega a ser una superación del tiempo.

Este será nuestro desafió. Y en este primer paso hemos jerarquizados el objetivo en el reencuentro con las actividades artísticas del nuevo y viejo continente cuya obra de arte posee una suerte de tiempo propio, un retorno al origen y un despojamiento del tiempo, cultivando la esencia del arte.

Muchos amigos de esta publicación nos han manifestado en múltiples ocasiones la necesidad de seguir implicados en un proyecto periodístico que sirviera de reflexión original y pausada de la realidad política, social, económica, cultural e histórica que el semanario mal o bien, regular o convincente supo lograr, no porque fuésemos mejores, simplemente porque desde el comienzo fuimos o hemos tratado de ser diferentes.

Por lo tanto no es casual que comencemos esta nueva etapa embebidos de cultura para retener lo efímero y lo fugitivo de la poesía, de la música, de la pintura, como superación del tiempo de un elevado ideal. Estas páginas ahora componen otra historia, con una presencia más visible no solamente en la red, esta experiencia será forjada también por periodistas que revelan un desafío importante.

Para eso contamos con ustedes lectores y amigos de todas las horas.

Eduardo Camin
Responsable de redacción Internacional